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miércoles, agosto 18, 2010

Los secretos del imperio financiero que controla el sacerdote Fernando Karadima

Colaboración de Javier L.C.

Varios millones de dólares en propiedades controla la Unión Sacerdotal cuyo líder es Fernando Karadima, el religioso acusado de abusos sexuales. CIPER detectó más de una decena de inmuebles a nombre de la organización, la que además controla la propiedad de la parroquia El Bosque -avaluada en más de US$ 10 millones-, templo desde el cual Karadima construyó su red de influencia en la elite conservadora. Se trata de datos clave en las investigaciones judicial y eclesiástica, pues el círculo de Karadima ha efectuado millonarios pagos a personas que denuncian abusos o que podrían ser testigos y se requiere establecer el origen de esos dineros. Entre los bienes hay inmuebles comprados por orden de Karadima en los que vivió el médico James Hamilton en el mismo período en que, según acusa, el sacerdote mantuvo relaciones sexuales con él. Las acusaciones de los cuatro denunciantes originales fueron reforzadas por impactantes relatos a los que CIPER tuvo acceso, entre ellos el del canciller del Arzobispado y ex miembro de la Unión Sacerdotal, Hans Kast.


El 22 de agosto del 2009, 16 días después de cumplir 79 años, el sacerdote Fernando Karadima Fariña llegó hasta el nuevo condominio Parque las Lilas, en Eliodoro Yáñez 2831, esquina El Bosque. Una imponente torre de 16 pisos. Lo acompañaban cinco sacerdotes y un laico, que constituyen hoy su núcleo más íntimo, su último círculo defensivo frente a las acusaciones de abuso sexual que enfrenta ante la justicia desde abril de este año.

Allí estaban los sacerdotes Juan Esteban Morales Mena y Diego Ossa Errázuriz, párroco y vicario de la iglesia el Bosque, respectivamente; Andrés Arteaga Manieu (obispo auxiliar de Santiago), José Tomás Salinas Errázuriz y Antonio Fuenzalida Besa, el trío que hoy constituye la directiva de una organización muy relevante en la historia del sacerdote Karadima, la Unión Sacerdotal del Sagrado Corazón de Jesús.

En el grupo también iba Francisco Costabal González, ingeniero y presidente de la Acción Católica, movimiento de laicos de la parroquia El Bosque y quien vive en la misma iglesia.
En la flamante torre, el grupo pidió ver los planos y visitó el departamento piloto. Para las distintas personas que observaron el recorrido que hizo -y cuyo testimonio recogió CIPER-, quedó claro que uno de ellos ostentaba toda la autoridad. Sólo Karadima hacía las preguntas y decidía qué hacer, comentando sobre la calidad de lo que buscaban. Los demás asentían.

El departamento que más le complació tenía tres habitaciones y tres baños repartidos en 156 metros cuadrados. Desde el ventanal principal se podía ver la parroquia El Bosque en toda su extensión y la plaza Loreto Cousiño, bautizada así en homenaje a la antigua propietaria de toda esa zona que en los años 40 dio los dineros para levantar el templo donde Karadima fue vicario durante 25 años y párroco por casi 23 años.

Al parecer, Karadima quedó satisfecho. Cuatro días después volvió para supervisar la compra del departamento 801 de la torre A, más dos estacionamientos y una bodega. Todo en 7.491 UF, unos 159 millones de pesos (UF de $21.230).

El departamento, sin embargo, no quedó a nombre de Karadima. Se inscribió como patrimonio de la Unión Sacerdotal del Sagrado Corazón de Jesús. Y quien firmó la compra fue Andrés Arteaga Manieu, que además de obispo auxiliar es director de esa organización desde hace más de 20 años.

Dicho departamento fue el segundo que los sacerdotes de la Unión Sacerdotal compraron en ese condominio. El primero fue adquirido con anterioridad, en verde, el 801 de la torre B de Eliodoro Yáñez 2839. Pagaron otros 159 millones. También éste tiene vista a todas las instalaciones de la parroquia El Bosque.

El súbito impulso inmobiliario de la directiva de la Unión Sacerdotal y su conductor, Fernando Karadima, no terminó allí. Días después, en septiembre de 2009, el grupo realizó una nueva inversión: compraron otros dos departamentos en la Torre A del mismo condominio (el 701 y el 1201 más cuatro estacionamientos y dos bodegas). Lo cancelaron con un vale vista por 15.158 UF, unos $320 millones.

En dos meses, el padre Karadima supervigiló la compra de propiedades por más de $600 millones.

A diferencia de los dos primeros departamentos, los dos últimos quedaron a nombre del sacerdote Antonio Fuenzalida Besa, consejero y pieza clave de la estructura financiera de la Unión Sacerdotal y también del círculo más estrecho de la confianza de Karadima.

Fuenzalida, párroco de San Vicente de Paul (Paradero 14 de Vicuña Mackenna), es también uno de los dueños de Turismo Cocha, empresa que normalmente usaba Karadima para sus continuos viajes al extranjero. La investigación de CIPER arroja que viajaba normalmente al menos una vez al año fuera de Chile. Lo hacía en primera clase y se hacía acompañar de un séquito de al menos tres o cuatro personas.

La Unión Sacerdotal obtuvo su personalidad jurídica el 13 de agosto de 1948 y su misión fue fomentar la misericordia y la adoración de Jesús entre los sacerdotes diocesanos que se sumaran a ella. Pero lo hechos indican que uno de sus objetivos ha sido también la acumulación de bienes inmuebles. Sólo en los alrededores de la parroquia El Bosque, CIPER logró ubicar otras cuatro propiedades a su nombre:

Dos departamentos están en la comunidad “Los Apóstoles”, edificada frente a la parroquia El Bosque (el Nº 602 de El Bosque 915 y el Nº 702 de El Bosque 957 más cuatro estacionamientos y dos bodegas). Por cada uno se pagó más de $66 millones. Y una casa en Carlos Antúnez donada a la Unión Sacerdotal por Nicolás Arzía Goles en 1984.

El cuarto inmueble está ubicado dentro de las instalaciones de la iglesia pero separado y con una puerta de entrada por calle Eliodoro Yáñez Nº 2820. Allí funciona el “Centro Médico El Bosque”. Su avalúo fiscal es de $156 millones y la Unión Sacerdotal paga contribuciones por $469 mil. Lo arrienda un grupo de médicos que paga la mensualidad a una cuenta a nombre de la Parroquia El Bosque.

Pero hay otro bien raíz que es el más valioso y el que encierra los mayores misterios. Es la manzana donde se ubican todas las instalaciones de la iglesia del Sagrado Corazón (El Bosque), un conjunto que incluye la imponente torre y una casa sacerdotal, obra del arquitecto italiano Carlos Bresciani. Su avalúo fiscal es de 5 mil 164 millones de pesos (unos 10 millones de dólares). No paga contribuciones, por ser un lugar destinado al culto. Y como propietario, figura la “Parroquia de El Bosque”, una entidad sin RUT.

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1 comentario:

  1. Anónimo6:04 p.m.

    Muy bonito, y todo ese asunto sigue funcionando tal cual, como si nada hubiera pasado. Igual que con Maciel y sus Legionarios, aquí no ha pasado nada.

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ACLARACION: Este blog no es antiperuano ni nacionalista chileno. Este blog simplemente recopila y (a veces) comenta sobre artículos recopilados en la prensa nacional y mundial y que involucran a Chile. Si parece "cargado" hacia Perú, simplemente, es resultado de la publicación constante -y obsesiva- en ese país de artículos en que se relaciona a Chile. Así también, como ejemplo opuesto, no aparecen articulos argentinos, simplemente, porque en ese país no se publican notas frecuentes respecto Chile. Este blog también publica -de vez en cuando- artículos (peruanos o de medios internacionales) para desmitificar ciertas creencias peruanas -promovidas por medios de comunicación y políticos populistas de ese país- sobre que Perú ha superado el desarrollo chileno, lo que es usado en ese país para asegurar que Chile envidia a Perú y que por eso buscaría perjudicarlo. Es decir, se usa el mito de la superación peruana y la envidia, para incitar el odio antichileno en Perú.