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sábado, noviembre 21, 2009

Misiles, espías e impaciencia


En lo que constituye una suerte de ritual, nuevamente las relaciones chileno-peruanas están tensionadas por una denuncia impactante cual es que un suboficial peruano, Víctor Ariza, habría sido contactado por entre 5000 a 9000 dólares al mes para entregar información acerca de la FAP (Fuerza Aérea Peruana) y sus planes de renovación. Se ha sindicado, todo ésto por medios de comunicación social, a dos presuntos oficiales chilenos.

Desde la cumbre de la APEC el presidente Alan García ha llamado a consultas al embajador peruano en Santiago - y ha regresado sin efectuar una prevista reunión con la Presidenta Bachelet, y luego a suspendido de mutuo propio una visita de su Ministra de Producción Mercedes Araoz para explicar su idea de un pacto de no agresión, trasmutado ahora en cooperación. Para mayor intensidad a la escalada, el Ministro de Exteriores, José Antonio García Belaunde ha dicho que “es muy ofensivo para mi país que le planten un espía, y eso está demostrado”.

Visto así, las delicadas expresiones de la cancillería chilena diciendo que Chile no espía, o la vocería de la Ministra Tohá diciendo que niega absolutamente las imputaciones limeñas, son simplemente parte de una acción y reacción de una mecánica que ha sido vista muchas veces: impaciencia peruana, pasividad e indiferencia chilena. Desde luego, esta denuncia es contemporánea a la molestia del Rimac por la presunta adquisición de misiles por 650 millones de dólares de nueva generación para las fuerzas armadas chilenas. En realidad ello es complemento de la adquisición de equipos nuevos, y como dijo el comandante en jefe de la FACH, general Ricardo Ortega, es poco factible que una información lanzada así sea una mera coincidencia. Y que coincide paradojalmente en el hecho que Perú acaba de iniciar su propio programa de refinanciamiento de equipos y armas para sus fuerzas armadas.

Creo que en este contexto, la creación de vectores de conflictos es algo permanente en la relación chileno-peruana y que obedece, no como se ha dicho a un factor electoral, sino a un factor histórico, estructural que es el irredentismo peruano. En este sentido, cualquiera sea el signo de gobierno peruano, las tensiones están configuradas desde el imaginario, y no son un problema militar sino claramente político. Y esto aún cuando ., especialmente en el conocimiento institucional de las fuerzas armadas de ambos países, o que Chile hizo un catastro de las obras sustraídas en la ocupación de Lima y se devolvieron, estos gestos han tenido escasa gravitación en el conjunto de la relación.

Y sin agregar a este aspecto las liberalidades que en materia de inmigración peruana se han hecho desde Santiago, y que no son siempre valoradas, teniendo por resultado imprevisto que el Embajador de Perú en Santiago se ha convertido en un ciudadano interviniente de la gestión y palabras de los alcaldes, diputados y candidatos por la Comuna de Santiago, donde se nota más la migración de su país. Esto explica que a ojos de Chile, esta relación conflictiva haya perdido su importancia, reemplazándola un fastidio progresivo y cierta indiferencia, ya que tiene tal cantidad de expresiones (pisco, Ejercicio Salitre II, «armamentismo» chileno) que simplemente agota la paciencia.

El hecho que la denuncia haya transitado primero los medios periodísticos y que se haya responsabilizado a la propia Presidenta es una nueva expresión que este incordio solo obscurece las ultimas semanas de la gestión actual con un alto respaldo mediático. Pero lejos de debilitarla, solamente fortalece la decisión chilena de sencillamente ignorar -ningunear- los reclamos peruanos. Así dicho sea de paso, al reforzamiento en cada país que el otro es el enemigo, está la idea que trate de lo que se trate solo si tiene como expresión algún ejercicio estilo Chávez, será considerada como algo serio. Entretanto es un entremés publicitario, poco considerado en Santiago, y como consecuencia impensada, refuerza la idea que es mejor tratar con La Paz.

Artículo original

1 comentario:

  1. Chileman5:37 p.m.

    Muy bueno el articulo , La oligarquía Peruana no perdonará jamás la humillación de que el Ejercito Chileno desfilara en las calles de Lima , la Capital del Virreinato dejando al descubierto ante la historia , lo corrupta ineficiente de su dominación ; Perú es el reflejo claro de que en Perú nunca a existido una oligarquía con sentido de nación , mas aun nunca estuvo de acuerdo con la Independencia de España. La ultimas intervenciones de Alan G. revela que su comportamiento se acerca mas a la de Chavez y por lo tanto no es descartable una provocación militar ya sea en el mar , tipo Corea de Norte o en tierra , camión militar La idea es crear un ambiente de guerra para que en la Haya se inclinen por una solución Salomónica, descartando las razones histórica que tiene chile que se refleja por los tratados firmado por Perú Chile Ecuador.

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ACLARACION: Este blog no es antiperuano ni nacionalista chileno. Este blog simplemente recopila y (a veces) comenta sobre artículos recopilados en la prensa nacional y mundial y que involucran a Chile. Si parece "cargado" hacia Perú, simplemente, es resultado de la publicación constante -y obsesiva- en ese país de artículos en que se relaciona a Chile. Así también, como ejemplo opuesto, no aparecen articulos argentinos, simplemente, porque en ese país no se publican notas frecuentes respecto Chile. Este blog también publica -de vez en cuando- artículos (peruanos o de medios internacionales) para desmitificar ciertas creencias peruanas -promovidas por medios de comunicación y políticos populistas de ese país- sobre que Perú ha superado el desarrollo chileno, lo que es usado en ese país para asegurar que Chile envidia a Perú y que por eso buscaría perjudicarlo. Es decir, se usa el mito de la superación peruana y la envidia, para incitar el odio antichileno en Perú.