Nota: Como siempre, los peruanos atribuyéndose una importancia que no tienen. El propio presidente de Brasil negó que exista una carrera armentistas y elogió a las FFAA chilenas. En Chile, además de rechazar -con ironía- la propuesta peruana de un pacto de no agresión (por absurda), nadie habla de los reclamos peruanos. Ni los candidatos presidenciales se refieren al asunto. Chile ni siquiera respondió al pedido del Ministro de Defensa peruano para suspender el ejercicio militar "Salitre 2009". Y por cierto, Chile tampoco ha dejado de comprar armas. Ni UNASUR acogió el planteamiento peruano (como lo demuestran las palabras de Lula). Vaya complejo que tienen los peruanos. Viven creyendo que afectan o asustan a alguien... y la verdad es que no muchos los consideran (como ejemplo... ahí están Brasil, Argentina, EEUU y Francia practicando en Chile para disuadir a "un país que no respeta los tratados internacionales").El premier, Javier Velásquez, atribuyó las críticas de Chile a la propuesta de un pacto de no agresión, a su presunto “malestar” frente a la posición peruana expresada en Unasur para frenar la carrera armamentista en la región.
Consideró lamentable, en ese sentido, que se haya comparado la propuesta peruana con el pacto suscrito en 1939 por el régimen nazi con los soviéticos, previo a la segunda guerra mundial.
“Lamentamos la forma como ha sido respondida la propuesta peruana. Parece que están mortificados por esta posición del Perú de más alimento y más trabajo para los pobres, y menos armas”.
Al respecto, el premier remarcó que el planteamiento que hizo el presidente Alan García, a través de una carta a la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), responde a la preocupación e interés ante la incesante adquisición de material bélico en la región, y que estos montos se destinen a la lucha contra la pobreza.
Dijo que con parte del presupuesto que se destina a las compras militares se podría aliviar la situación de pobreza de unos 30 millones de ciudadanos que están en esa situación en América Latina.
Velásquez sostuvo que la carrera armamentista no conduce a nada positivo, sino solo a satisfacer las economías de cuatro o cinco intermediarios que se dedican a la venta de armas y que “se enriquecen con la muerte”.
“Creemos que la propuesta que hizo el presidente Alan García, que nosotros la respaldamos, es la propuesta de un país que persigue que dejemos de lado la guerra convencional y aunamos esfuerzos para declararle la guerra a la pobreza y al hambre que hay en América Latina”, enfatizó.
Respecto al pedido formulado por el ministro de Defensa, Rafael Rey, para que Chile suspenda sus ejercicios militares, Velásquez dijo que las prácticas militares son una decisión que ha adoptado el vecino país del sur.
No obstante, dijo que la Cancillería, encargada de ejecutar la política exterior peruana, dará en su momento la opinión oficial del país sobre este tema.
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