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lunes, agosto 24, 2009

Misileras interceptan a barco panameño que ingresó por error a aguas chilenas


Colaboración de kENNY


Dos lanchas misileras de la III Zona Naval de la Armada de Chile tuvieron que escoltar de regreso a su ruta hacia el océano Atlántico, en aguas internacionales, a un mercante de bandera panameña que navegaba rumbo a Brasil y que ingresó accidentalmente a aguas territoriales chilenas en la zona del Cabo de Hornos, en la Región de Magallanes.

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sábado, agosto 08, 2009

Monitoreo de buques a nivel mundial

Pocos países han logrado implementar este sistema. En Sudamérica, solo Brasil y Chile lo tienen. Ahora Ecuador.

En pro de reforzar los sistemas de protección ante posibles ataques terroristas, optimizar la búsqueda y el rescate marítimo en caso de emergencias, preservar la contaminación del medio marino e implementar normas de seguridad en la navegación, la Armada se adhirió a una nueva norma sobre identificación y control de buques a grandes distancias.

Se trata del sistema LRIT (Long Range Identification and Tracking – Sistema de Identificación y Seguimiento de Largo Alcance) que entró en vigencia desde el 1 de enero del presente año por disposición de la Organización Marítima Internacional (OMI).

Según informa el titular de la Dirección Nacional de los Espacios Acuáticos (Dirnea), almirante Jaime Ayala, el organismo otorga un año a los gobiernos contratantes de la Convención SOLAS (convenio internacional para la seguridad de la vida humana en el mar) para montar y probar este sistema de seguimiento remoto obligatorio.

Asimismo, da como plazo a los operadores de buques hasta el próximo 31 de diciembre para instalar el equipamiento necesario -o ampliar el disponible– con el fin de que sus embarcaciones puedan transmitir información LRIT.

El oficial relata que la Dirnea suscribió un convenio con la Organización Internacional de Telecomunicaciones Móviles por Satélite (IMSO, en sus siglas en inglés) para acceder al sistema que permitirá conocer la ubicación de todos los buques de bandera ecuatoriana que naveguen, tanto en el mar territorial como en aguas internacionales, y de igual manera monitorear los buques extranjeros que transiten por las costas nacionales.

Ayala enfatiza que la mayoría de las naves extranjeras, como una imposición de la OMI, cuentan ya con los equipos de rastreo satelital, por lo que, a través del LRIT, la Dirnea podrá saber los movimientos que realicen estos buques cuando estén en aguas nacionales, situación que, confiesa, actualmente no es posible.

Xavier Espinoza Zevallos, experto en Derecho Internacional Marítimo, señala que el Ecuador es miembro del SOLAS desde el 13 de mayo de 1982 y que el capítulo V de este convenio establece la protección de la vida humana en el mar y la seguridad de la navegación profesional, por lo que el sistema LRIT hará que se respete esta disposición con la identificación y localización de todos los buques mayores a 300 Toneladas de Registro Bruto (TRB) que naveguen en los mares del mundo.

“El Ecuador tiene derecho a localizar los buques de su bandera donde quiera que estén, ya sea dentro del mar territorial, en alta mar o cuando ingresan a otros puertos, con la intención de identificar sus posiciones y auxiliarlos en caso de emergencias”, sostiene el asesor legal.

Este sistema busca inicialmente, según explica Espinoza, la protección contra cualquier ataque terrorista; es decir, precautelar la integridad de los buques ante cualquier atentado y realizar su búsqueda y rescate en caso de que estén en peligro de zozobrar o que hayan colisionado.

No obstante -prosigue Espinoza-, el Comité de Seguridad Marítima de la OMI determinó que en ese capítulo esté incluida la seguridad en cualquier orden del buque, es decir, la implementación de medidas de prevención.

Aparte de la seguridad, también se protege con este sistema la posible contaminación del medio ambiente a consecuencia de derrames o hundimientos, agrega.

Al referirse a este tema, Édgar Jarrín Moreno, superintendente de Seguridad y Protección Marítima de la Flota Petrolera Ecuatoriana (Flopec), indica que la utilidad de este sistema, con el que sus cuatro buques cuentan desde hace seis meses, es que permite conocer en tiempo real la ubicación de los buques para que, en caso de registrarse una calamidad, la Autoridad Marítima del estado ribereño en el que se encuentren actúe para asistirlos.

La capacidad de reacción es inmediata y para realizar el salvamento los cuerpos de guardacostas de cada país emplean helicópteros, lanchas, buzos, etc.

El funcionario menciona que es obligación de la tripulación de este tipo de embarcaciones reportarse cada seis horas con la Autoridad Marítima que corresponda.

Como ejemplo, Jarrín señala que Estados Unidos exige que desde las 2.000 millas náuticas de su costa, las embarcaciones empiecen a enviar información de su situación.

En este punto, Ayala manifiesta que pocos países han logrado implementar este sistema, ya que se requiere que la Autoridad Marítima del Estado establezca un centro de control en el cual recibirá la información de los buques que están en sus aguas.

El Ecuador, después de Brasil y Chile, se convierte en el tercer país de la región en contar con un centro de monitoreo satelital.

A la Dirnea, como tiene un sistema gerencial marítimo en el que está incluido el Dispositivo de Monitoreo Satelital (DMS), se le facilitó realizar el interfaz, para no solo recibir información de los buques que navegan en aguas nacionales sino también ubicar simultáneamente a los que naveguen a nivel mundial.

Es así que países vecinos como Colombia y Perú, como necesitan monitorear a sus buques, por disposición internacional se verían obligados a rentar el servicio a la Autoridad Marítima Nacional.

Ayala enfatiza que la Dirnea no tiene ninguna injerencia en el proceso de adquisición de los equipos por parte de los propietarios de los buques. Agrega que los armadores pueden comprar los dispositivos a cualquier proveedor en cualquier parte del mundo, siempre y cuando cumplan con las especificaciones técnicas mínimas que exige la OMI.

Informa que el Ecuador tiene hasta este fin de año para cumplir con la disposición, por lo que técnicos e ingenieros de la Dirnea, desde hace cuatro meses, trabajan en la elaboración del software y en el ajuste de los equipos y demás dispositivos tecnológicos que servirán como plataforma para la implementación de la información LRIT.

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lunes, julio 13, 2009

Bolivia, Perú y Chile

Nota: El error recurrente de Bolivia, es dejar que Perú la arrastre a elegir entre mantener buenas relaciones con Santiago o con Lima. Chile desea tener buenas relaciones con ambos países, y eso ha quedado demostrado en la actitud de los chilenos, luego incluso de desconocer Perú los límites terrestres y marítimos, que ese país aceptó libre y soberanamente por más de 50 años; luego de los disparates agresivos y amenazantes del antichileno General Donayre, de Humala y sus nacionalistas, del intento de engaño de Alan García -sobre la "remoción" de Donayre- y una larga lista de agresiones verbales y escritas de los peruanos. Si alguien no quiere que exista una buena relación tripartita, ese es Perú, que toma una postura agresiva y beligerante cada vez que percibe que las relaciones entre Chile y Bolivia mejoran (supongo que esto es así, en parte, porque Perú en cierta forma considera que Bolivia "le pertenece", por haber sido en el pasado el Alto Perú). No dudo que muchos chilenos -como yo- aceptarían un canje territorial con Bolivia -para darle acceso soberano al mar- con tal de sacarnos de encima el constante hostigamiento y odiosidad peruana.

La tradicional ingerencia de la oligarquía y el gobierno chilenos en las relaciones internacionales de Bolivia y su influencia, desarrollada largamente sobre los sectores tradicionales de poder económico y político en Bolivia, se han vuelto a manifestar ahora a través de los actuales responsables de la Cancillería Boliviana e inclusive sobre sectores de las Fuerzas Armadas.

No solamente por lo que está aconteciendo actualmente en relación al fuerte entredicho entre los Presidente de los gobiernos de Lima y La Paz, sino por una serie de temas pendientes en las relaciones trilaterales y bilaterales entre todos los actores regionales de la política internacional, es imprescindible la mayor serenidad y prudencia.

Por supuesto que la matanza de indígenas en la región de la selva peruana es una acción criminal del gobierno de Alan García, sin embargo esto no debe, de ninguna manera, llevar a Bolivia, sobretodo con un gobierno de origen popular, a alejarse del Perú y acercarse peligrosamente a Chile.

La diplomacia chilena, por demás altamente sistemática, organizada y de acción precisa a nivel regional e internacional, ha realizado desde el siglo XIX una permanente acción de "guerra de posiciones" frente a sus vecinos, es decir una práctica diplomática diseñada para controlar e influir, aunque sea a la distancia y sin relaciones oficiales, en las acciones y determinaciones de los gobiernos de Bolivia.

Desde la época de los grandes mineros está claro que los intereses y capitales chilenos aliados a los ingleses estuvieron muy interesados en controlar los recursos naturales de Bolivia, lo hicieron a través de la Guerra del Pacifico para contar con el guano y el salitre, tan importante en ese tiempo y después de los recursos mineros por medio del control del puerto de exportación e importación y de empresas y capitales posicionados en el país.

No es nada extraño, por lo tanto, que la diplomacia chilena de Portales, la política exterior diseñada por el Ministerio de Relaciones Exteriores, haya dado pasos muy importantes en Bolivia tanto con gobiernos militares como civiles y de distinta tendencia política. Lo seriamente lamentable es que el gobierno de Evo Morales se haya convertido en prácticamente una vía muy importante de la influencia chilena a nivel interno y también en el contexto regional.

El enfrentamiento frontal en las relaciones con Perú debe entenderse como un hecho totalmente coyuntural y de vínculo de gobiernos temporales, en tanto las relaciones de fondo que no solamente se remiten a la existencia de raíces culturales precoloniales comunes, sino que pasa por el esfuerzo unitario llevado adelante por el Mariscal Andrés de Santa Cruz y Calahumana que logro avanzar con la Confederación Perú Boliviana y fue combatido por las oligarquías de Chile, Perú y Bolivia. No es ni puede ser ajena a nuestra historia y a nuestro destino la alianza boliviano-peruana frente a la invasión chilena en la Guerra del Pacífico.

Además, el uso pragmático y de interés geopolítico de la mediterraneidad boliviana por parte de los distintos gobiernos chilenos, que han convertido a Bolivia prácticamente en un país sometido a sus estrategias comerciales y económicas y al uso de los recursos mineros que se encuentran en el occidente boliviano, condiciona nuestro destino.

Habrá que recordar que la principal consigna movilizadota en la rebelión popular de octubre de 2003 para expulsar a Gonzalo Sanchez de Lozada y con él a toda la partidocracia tradicional pro oligarquía chilena, fue la negativa radical a la venta de gas a Chile, precisamente porque en la memoria histórica del pueblo boliviano esta presente el rol de los grandes negociantes chilenos en el control y la dependencia de nuestra economía.

Las relaciones tripartitas están muy condicionadas y Bolivia en la mayor debilidad porque Chile no cede a la reivindicación marítima en tanto Perú tiene el poder de veto a cualquier avance en las negociaciones entre Santiago y la Paz.

La actual disputa político-diplomática entre Perú y Chile además de provenir de la Guerra del Pacifico, habrá que recordar que las Fuerzas Armadas chilenas ingresaron hasta Lima, se proyectan a la delimitación de derechos sobre aguas marítimas en un diferendo no solucionado y que se encuentra en disputa en tribunales internacionales.

En las relaciones bilaterales Bolivia-Chile las cosas son muy claras, en el análisis histórico y en la actualidad internacional, especialmente por la visión geopolítica chilena que implica el control de los recursos naturales y los mercados bolivianos y en su perspectiva expansionista y belicista nunca negada (¿para que servirán los tanques que esta adquiriendo ahora mismo?). Ahí está su constante pugna con Argentina, Perú y Bolivia.

Finalmente, en este contexto, las relaciones coyunturales boliviano-peruanas se encuentran en su peor momento y podrían convertirse en aún mas problemáticas si continúan las provocaciones mutuas: No es posible, sin embargo, dejar de lado, sino con graves consecuencias estratégicas regionales, la necesidad de mantener una relación armónica con Perú y encontrar espacios comunes para desarrollar el proyecto bolivariano y andino de la integración en el contexto de la unidad del socialismo nacional latinoamericano.

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viernes, marzo 20, 2009

Perú-La Haya: Decepciones y Percepciones

Se pensaba que con la firma del "Acta de Ejecución" relativo al las cláusulas no cumplidas por Chile del Tratado de 1929, se cerraba toda problemática limítrofe con el Perú.

Recordemos que por medio de este documento, firmado el 13 de noviembre de 1999 entre el ex gobernante Alberto Fujimori y el ex mandatario Eduardo Frei, Chile acataba y materializaba las obligaciones contenidas en el Artículo Quinto del Tratado Paz y de su Protocolo Complementario. Esta omisión había generado desaveniencias y permanentes roces diplomáticos entre ambos paises, Chile al firmar el acta demostraba una voluntad política en orden a resolver definitivamente la última fuente de conflictos con el vecino páis.

Se pensaba que podríamos, por fin, adoptar una agenda de futuro. Tanto así que el entonces Ministro de Relaciones Exteriores del Perú, Fernando de Trazegnies, fue claro en señalar que, “la firma del Acta de Ejecución de los asuntos pendientes del Tratado de 1929, que hemos presenciado hace unos minutos, pone fin a la últimas secuelas de un conflicto entre Perú y Chile que tuvo lugar hace 120 años y que, felizmente se encuentra hoy totalmente superado…”.

Hoy, casi diez años después, aún no podemos dar vuelta la página, lo que es peor, con la La Haya se abre otro libro, lleno de incertidumbres.

Chile, a través de su Libro Blanco de la Defensa estatua clara y tajantemente que no tiene pretensiones territoriales con ningún país de la región. Actualmente existe un amplio consenso tanto en los círculos políticos, acádemicos y militares chilenos, según el cual, el país está conforme con los espacios territoriales sobre los cuales ejerce soberanía. No existe una percepción de pérdida territorial, al menos no una que esté gatillando la adopción de alguna política de defensa ofensiva. Todo lo contrario, el modelo y la doctrina de las FF.AA es defensiva y disuasiva. Quedó ampliamente demostrada en la crisis del 78 con Argentina y reafirmada declaratoriamente por todos los estamentos que conforman la institucionalidad de defensa chilena. El Estado chileno, y sus estamentos armados promueven la seguridad desde un prisma cooperativo.

Lo que anima al Estado chileno es seguir controlando los espacios marítimos y territoriales acordados por los diversos tratados y acuerdos establecidos con sus entes vecinales, incluida la frontera maritima y terrestre ya delimitada con Perú. Chile busca implementar una agenda de futuro, vinculada a dar pasos concretos hacia la integración económica y hacia una cooperación y coordinación en temas de seguridad y defensa. Chile busca, finalmente, alcanzar una coordinación política de alcance regional.

La Corte de La Haya podría, en un afán por ejercer un exceso de ecuanimidad, aunque sea sin fundamentos reales, establecer una línea equidistante. Este es uno de los escenarios. Ante éste, la percepción en Chile de pérdida territorial podría despertarse, inaugurando una nueva fase en la forma cómo sus diferentes estamentos ven, administran y materializan sus relaciones con sus vecinos, en especial con el nortino. Una percepción de despojo injustificado e ilegitimo, en los diferentes estamentos, incluida en su sociedad, podría generar en Chile una transformación en su postura de seguridad y defensa. No es descartable.

De mantenerse el statuo quo, avalado por La Haya, y en favor de Chile, las fuerzas nacionalistas peruanas conocerán un incremento en su apoyo electoral, toda vez que el crecimiento economico en dicho país no llega hacia los sectores más pobres de su población. Un apoyo que de toda evidencia irá in crescendo.

El Edificio Carrera administrará desde ahora esta nueva fase en las relaciones con Perú. La politización del tema recién debuta en el vecino país, y claramente seguirá desbordando hacia su frontera sur. Que la campaña electoral allí comience, a la sombra de La Haya.

- Relacionado: La guerra no declarada de Perú contra Chile

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ACLARACION: Este blog no es antiperuano ni nacionalista chileno. Este blog simplemente recopila y (a veces) comenta sobre artículos recopilados en la prensa nacional y mundial y que involucran a Chile. Si parece "cargado" hacia Perú, simplemente, es resultado de la publicación constante -y obsesiva- en ese país de artículos en que se relaciona a Chile. Así también, como ejemplo opuesto, no aparecen articulos argentinos, simplemente, porque en ese país no se publican notas frecuentes respecto Chile. Este blog también publica -de vez en cuando- artículos (peruanos o de medios internacionales) para desmitificar ciertas creencias peruanas -promovidas por medios de comunicación y políticos populistas de ese país- sobre que Perú ha superado el desarrollo chileno, lo que es usado en ese país para asegurar que Chile envidia a Perú y que por eso buscaría perjudicarlo. Es decir, se usa el mito de la superación peruana y la envidia, para incitar el odio antichileno en Perú.