Gonzalo Gallardo, jefe de la carrera de Fonoaudiología de la Universidad de Viña del Mar, afirma que hablamos rápido, nos "comemos" fonemas, modulamos poco y hemos institucionalizado el uso del garabato. Aun así, "no somos los peores representantes del habla castellana", apunta el profesor de la Escuela de Ciencias de la Salud UVM.
- Suele decirse que los chilenos hablamos rápido. ¿Es así?, ¿es más notorio en ciertas zonas o ciudades del país?
"En general, los chilenos hablamos muy rápido y esto se relaciona con el lugar donde vivimos. Obviamente, el componente 'personalidad' es fundamental en esta forma de hablar, pero es aún más determinante el ambiente donde crecemos. Investigaciones apoyan la idea de que el clima influye. Zonas de mucho calor estimulan un habla 'bradilálica' (habla exageradamente lenta), lo contrario a la 'taquilálica'. Importante es hacer notar que estos conceptos denotan una condición patológica, que no es el caso de nuestra población, pero vale el intento de la calificación para entender estas formas extremas de hablar. Una ciudad con gran cantidad de habitantes como Santiago o las más grandes de nuestro país llevan a una costumbre de habla acelerada por el nivel de estrés que se vive. Sin duda, la costumbre de 'descifrar' mensajes es algo muy nuestro que nos hace perder el sentido de lo rápido que hablamos y nos cuestionamos esto sólo cuando llega un extranjero y nos hace la crítica de nuestra 'taquilalia' nacional".
- ¿Solemos "comernos" las palabras?
"Más que 'comernos' las palabras, que también es una forma de habla defectuosa, lo que hacemos los chilenos es 'comer' fonemas (letras), o en su defecto 'aspirar' las 's' (eses). Al decir 'aspirar', hago referencia a la forma de evitar el dífono consonántico (dos consonantes juntas como 'sp'). En este caso, el sonido de la 's' se realiza aspirando en vez de utilizar el punto articulatorio adecuado para emitir el sonido de la 's' (como imitando un globo que se desinfla). Otro caso notorio de 'comer' una letra está relacionado con la ubicación de las consonantes 'd' y 's' al final de la palabra. Por ejemplo, decimos 'salú' en vez de 'salud', 'bú' en lugar de 'bus' o 'maldá' en vez de 'maldad'. No diría que esta característica es más notoria en un lugar u otro, pero sí se pronuncia más el defecto si sumamos a esta situación el habla acelerada".
- ¿Qué tan habitual es el problema dífono-consonántico que usted menciona, de no pronunciar correctamente dos consonantes juntas?
"Es interesante escuchar a la clase política bajo esta perspectiva. En mi opinión, es donde más se produce este sonido nuevo al emitir 'tr'. No creo que sea un problema orgánico de los OFA (órganos fono-articulatorios), sino un estilo o bien una 'mala costumbre' aceptada socialmente en un estrato social acomodado. Lo mismo se produce en la emisión de nuestra tan característica 'ch', donde en un ambiente socio-cultural en que existe la escasez de bienes y educación, el sonido es más exagerado al decir, por ejemplo, 'Shile' en vez de 'Chile'. Y en el 'barrio alto', escuchamos 'Tchile' o 'tchantcho' en vez de 'chancho".
- ¿Cómo evalúa, en general, el habla de los chilenos? ¿Cuáles son los grandes defectos que presentamos y los rasgos que más nos identifican?
"En una rápida evaluación, no somos los peores, como muchos dicen, ni tampoco los mejores representantes del habla castellana. Podría enumerar algunos rasgos de esta forma: hablamos muy rápido en general, articulamos (modulamos) muy poco, nos 'comemos' las 's' al medio y al final de la palabra, poseemos muchas formas de pronunciar la 'ch' que nos distingue de países vecinos, está casi institucionalizado el garabato en nuestra lengua y tenemos una prosodia (melodía del habla) característica que agrada al extranjero".
- Eso en relación al habla. ¿Qué ocurre con la voz?
"En relación a la voz, en general el chileno posee una intensidad adecuada (volumen); hay países que destacan por hablar 'fuerte' o muy 'bajo' respecto de la intensidad. Además, el timbre de la voz femenina se diferencia de la voz masculina y nuestra salud vocal está un poco afectada, de hecho, hay muchas personas con disfonía crónica".
El presidente boliviano confirmó la información, pero aseguró que fueron discusiones indirectas, no de gobierno a gobierno ni de presidente a presidente.
El presidente Evo Morales dijo el domingo que Bolivia y Chile sondearon extraoficialmente un corredor en el límite de la frontera chileno-peruana como posible solución a la demanda marítima boliviana y aseguró que no hubo posibilidades de avanzar por la crisis política boliviana el 2008.
"Quiero decir que, de verdad, tal vez por primera vez, que ha habido propuestas, discusiones indirectas, (aunque) no de gobierno a gobierno ni de presidente a presidente, con Chile", dijo Morales en una rueda de prensa en la que declinó entrar en detalles.
Aclaró varias veces que solamente fueron "propuestas, (y) discusiones indirectas", y no dio fechas, ni nombres de quienes habrían participado en esas negociaciones extraoficiales.
Enfatizó que se trataron de "discusiones indirectas", en las que también se habló de un "enclave" boliviano en territorio chileno.
"No hemos pensado en un corredor. Me asesoré con gente de la armada, ese sector (costero) no es apto para un puerto", complementó, sin abundar en detalles.
El mandatario sostuvo que tampoco se podrá avanzar en las negociaciones con Chile este año porque en los dos países hay elecciones nacionales en diciembre.
"Tiene que pasar este año, para que no se use electoralmente (la demanda marítima) ni en Bolivia ni el Chile", explicó.
Aclaró a la prensa verse obligado a hablar ahora sobre el tema para desvirtuar los comentarios del presidente peruano Alan García de que el gobierno boliviano ha renunciado negociar con Chile una salida al mar. "Esa es una ofensa para Bolivia", afirmó.
"Cuando el gobierno (de Perú) escucha que sería un corredor, inmediatamente presenta la demanda ante la Corte Internacional de Justicia. Es la mejor forma de perjudicar (a Bolivia)", dijo a la prensa en referencia a la demanda peruana en contra de Chile por límites marítimos.
Morales enfrentó el año pasado una ola de protestas de regiones rebeldes a su gobierno y aseguró que esos conflictos evitaron que La Paz y Santiago profundicen sus conversaciones.
Respecto al cruce de declaraciones que protagonizó con su colega peruano, Morales dijo que "saluda" la reciente declaración de García en sentido de que "lo más tonto es pelearnos entre latinoamericanos".
Reconoció que tiene "profundas diferencias ideológicas, programáticas y culturales" con su par peruano y aseguró que nunca ha ofendido al pueblo peruano.
"Estoy abierto a mejorar nuestras relaciones respetando nuestras diferencias. No porque (García) sea mayor que Evo Morales, o con más peso que Evo Morales, puedo yo ofender", sostuvo.
Bolivia y Perú fueron aliados en la guerra del siglo 19 que los enfrentó con Chile. En esa contienda los bolivianos perdieron su litoral y los peruanos territorios. Desde entonces Bolivia reclama a Chile una salida propia al Pacífico.
Ahora, una explicación que harían bien los peruanos en leer... por último, para que piensen sobre las cosas que les han metido desde siempre en la cabeza.
¡Pensar no hace mal!
Lo que originó la Guerra entre Chile y Bolivia fue que al aumentar el impuesto, Bolivia VIOLO EL TRATADO LIMITROFE DE 1874, en que Chile aceptó ceder TERRITORIOS a cambio de facilidades para la explotación del salitre.
Los bolivianos dicen que el incremento de impuestos era menor... 10 centavos por quintal. Pregunta... ¿quién sabe cuanto es 10 centavos por quintal, hoy? para afirmar que es poco, primero hay que saber cuanto es, ¿no?. Eso es una subjetividad, una excusa.
Ahora, dejando ese detalle (folklórico) de lado, el asunto es que un tratado SE VIOLA O SE RESPETA. No se puede "violar un poquito no más" un tratado... menos si hay territorios de por medio, y menos aun, si el país que lo viola no esta en capacidad de sostener la violación del pacto (militar, política, económicamente, etc). Uno puede ser un "choro" (un valentón), pero al momento de la "choreza" tiene que ser capaz de sostenerla.
Esa actitud boliviana, hace pensar que ese país, sabía que contaba con Perú para violar el acuerdo, expropiar las inversiones chilenas, expulsar a los chilenos de los territorios y quedarse con los territorios que Chile había cedido a cambio de los beneficios que obtenía del tratado de 1874.
Chile sólo desembarcó sus tropas el 14 de febrero de 1879 en Antofagasta, luego de insistir mucha veces que Bolivia se pusiera a derecho.
Respecto a Perú...
Perú se involucró SOLO, en apoyo de un país que VIOLO UN TRATADO LIMITROFE, nadie lo invitó al baile.
Chile no tenía ni fronteras con Perú. No hay mucho que discutir al respecto, estan LOS DOCUMENTOS CON PRUEBA: El tratado de 1874, el decreto boliviano que aumento los impuesto y el tratado secreto "defensivo" entre Perú y Bolivia. Pruebas irrefutables.
Ahora, esta es la parte más curiosa respecto del involucramiento de Perú... ¿Bajo qué argumento (según los peruanos), se involucraron en el conflicto?
Bajo una supuesta "obligación moral" por la palabra comprometida y la "lealdad" hacia Bolivia........ curiosa afirmación, ya que en Perú se dice que "el peor enemigo de un peruano es otro peruano", esto, dada la larga historia de TRAICIONES de las autoridades políticas y militares peruanas ¡contra su propia patria! (osea, supuestamente fueron "leales" con terceros países y no con el propio).
Basta recordar que el "leal" presidente peruano Mariano Prado, que apoyó por "lealtad" a Bolivia, luego se fue a Europa a "comprar armas para guerra con Chile" y ¡NO REGRESO! (no confundir con un japonés que hizo lo propio hace pocos años, y mandó un fax para renunciar a la presidencia).
Esos personajes tan "leales" fueron los que actuaron por "lealtad" hacia Bolivia, cuando la apoyaron en la violación de un tratado limitrofe.
Lamentablemente, la mayoría de peruanos se conforma con leer (no muchos) y escuchar a insignes mitomanos antichilenos (como Hildebrandt), y no estudian su propia historia.... y menos la intentan analizar para separar la verdad de los adornos y las excusas y auto-exculpaciones (¡los chilenos tenían la guerra preparada! ¡los chilenos tenían el apoyo inglés! ¡no investiguen lo que hicimos nosotros, los lideres peruanos! así, con tanta excusa, evitamos que la historia nos juzgue y nos critiquen por quedarnos en europa, por traicionar al gobierno peruano mientras estabamos en mitad de la guerra, por ser ineptos y negligentes, etc.... así, con excusa y excusas, a lo largo de la historia, los "líderes" peruanos han conseguido librarse del juicio de la historia y del pueblo... que hasta el día de hoy, se deja distraer por más excusas y discursos antichilenos... Humala consiguió 47% de los votos en la última elección, con su postura nacionalista y antichilena).
Declaraciones de General peruano que originó la columna de Cheyre que critican estos "intelectuales" peruanos (sumamente objetivos) :
General peruano se RATIFICA en sus dichos antichilenos. Contradiciendo por segunda vez la postura de su propio gobierno. ¿La respuesta del gobierno peruano? ¿del Presidente del Perú? : "algunas personas deberían quedarse calladas" (¿tan débil es Alan García ante sus militares, que no se atrevió a llamar a Donayre ni por su nombre?):
¿En qué momento se han visto amenazadas la integridad territorial del Perú o su paz? que yo sepa, y leo muchos medios, no ha habido movimiento de tropas ni nada parecido desde Chile hacia la frontera... más bien, se dió un "perdonazo" migratorio a 30.000 peruanos que residían ilegalmente en Chile y se devolvieron miles de libros peruanos que aun se mantenían en Chile desde la Guerra del Pacífico... lo que hace más inexplicable la actitud de Donayre, y que restan credibilidad a sus explicaciones (excusas).
Lo que ocurre es que, tanto los medios de comunicación peruanos, como los políticos y militares irresponsables de ese país, en los últimos años han convencido a su población sobre una supuesta intención chilena de invadir Perú para "robarles el gas y el agua"... y las masas peruanas "compran" rápido, sin pensarlo mucho, ese tipo de ideas idiotas.
Habría que recordarles que el gas peruano NO ESTA próximo a la frontera con Chile. Así que para "robarlo", habría que mantener Perú bajo ocupación (EEUU no puede mantener la ocupación de Irak y Chile va a ocupar Perú, JA!). Algo ridículo e insostenible. Sale más barato importarlo por via marítima (para eso Chile está construyendo 3 puertos regasificadores), y por último, si los chilenos fueramos tan idiotas, saldría mas "fácil" invadir Bolivia, que además tiene muchisimo más gas y menos armas.
Y todo esto, sin considerar que el primer costo de cualquier conflicto con Perú, serían los 6.500 millones de dólares invertidos en ese país. Ahí comienza el costo para Chile de una guerra con Perú (los que no tienen mucho que perder inventando conflictos o desatando uno, son los peruanos... claro, excepto que sean derrotados otra vez).
Respecto al agua, parece que la mayoría de los peruanos y especialmente esos "líderes" que alertan sobre la próxima invasión chilena, NO SABEN QUE PERÚ ES UNO DE LOS TRES PAISES QUE SERAN MAS AFECTADOS POR EL CAMBIO CLIMATICO. Y que los glaciares andinos que abastecen de agua la costa peruana, donde vive el 95% de la población, van a desaparecer en menos de 20 años.
Nota: Todo esto ocurrió mientras Donayre está acusado de robo de combustible, mientras comandaba una división del ejercito peruano. Lo que obviamente pasó a segundo plano... total, ¿quién puede acusar de ladrón a un "héroe" nacional? A continuación, adjunto la columna del ex Comandante en Jefe del Ejército Chileno Juan Emilio Cheyre, publicada en el diario español El País, criticada duramente por los analistas de la TV peruana.
Juan Emilio Cheyre es experto en infantería. Posee títulos académicos en ciencias militares, licenciatura y magister de la Academia de Guerra, ciencias políticas de la Pontificia Universidad Católica de Chile y un doctorado en Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid. En la actualidad desempeña como director del Centro de Estudios Internacionales de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
(Los peruanos que lo critican y acusan de nazi, o el general peruano Doynare, ¿tendrán la mitad de preparación profesional o intelectual?). Y por cierto, ¿el diario español El País se va a prestar para publicar un artículo de nazis, pinochetistas o antiperuano? Lo dudo. Las críticas son sólo reflejo del antichilenismo de los panelistas.
Perú, instituciones y respeto al derecho
Pese a la crisis mundial en 2008 América Latina y muy particularmente los países del Cono Sur, que aplicaron políticas económicas responsables, han sorteado mejor que otros sus efectos. Perú es un ejemplo en tal sentido y crecerá en 2009 en medio de tormentas de recesión en países a los que exporta.
Buena señal que no se conocía en la historia de la economía de la región. Lo lamentable es que la madurez económica de los gobiernos para vivir en el siglo XXI no se aplica a lo político y menos a la forma de conducir las relaciones internacionales. En estos ámbitos el subdesarrollo crónico sigue atado a nacionalismos extremos y visiones arcaicas.
La política sufre en la región una grave enfermedad: la debilidad y carencia de instituciones, la precariedad democrática de gobiernos que se mantienen prisioneros de grupos de poder y la falta de certeza jurídica en la aplicación del derecho en lo interno como en el derecho internacional. Allí el Perú ha dado muestra de ser un claro ejemplo.
Su población no valora los logros, resultando históricamente la adhesión al gobierno débil. Quien ejerce el poder cae en la tentación de ceder a presiones. Los apoyos se buscan en temas que a quien gobierna lo hace popular ante una mayoría que ve en el revisionismo de tratados y cuestionamientos limítrofes el factor de unión. Así se generan desconfianzas y hay retrocesos en instancias de integración regional y vecinal. Encontramos un ejemplo paradigmático en las declaraciones de quien ostentaba hasta diciembre el cargo de Comandante General del Ejército del Perú. El General Donayre afirmó con respecto a Chile "He dado la consigna (de) que chileno que entra (se refería al Perú) ya no sale, y si sale saldrá en cajón (ataúd). Si no hay suficientes cajones, saldrán en bolsas de plástico". Tal afirmación ocupó titulares y se reprodujo en medios de comunicación del mundo.
Alan García llamó por teléfono a su homóloga la presidenta Bachelet dándole explicaciones que fueron aceptadas por la mandataria chilena quien a la fecha no había conocido el detalle del agravio y en el entendido que -como lo afirmó el presidente peruano- el militar se iría a retiro.
Nada de ello sucedió y entregó su cargo cuando estaba previsto. No medió sanción ni rechazo explícito a la afirmación alejada de todo respeto a la dignidad de la persona humana. El giro de los acontecimientos significó que el Gobierno de Chile, aunque dio por superado el hecho, lamentó que el Perú no hiciera honor al deber de ejercicio de la autoridad presidencial ante afirmaciones belicistas, reflejo de un nacionalismo chovinista que requerían ser sancionadas al contraponerse a la política exterior de un Estado que manifiesta desear vínculos armónicos con su vecino.El general terminó despedido como héroe en una patética ceremonia militar propia del más puro militarismo autárquico curiosamente presidida por un silente ministro de Defensa de un gobierno democrático.
El recuento solo busca sintetizar la precariedad democrática y la debilidad de instituciones de ese país en un momento que reviste la máxima gravedad. En efecto en la Corte Internacional de la Haya -por acción unilateral del Perú- se conoce de una reclamación en materia de delimitación marítima establecida por tratados internacionales y respetada por ambas partes por más de cincuenta años. Es allí donde la actitud del presidente García y del Gobierno del Perú trasciende al exabrupto militar. En efecto la inacción hace pensar que en dicho Estado no se respeta el Estado de derecho.
Perú ha manifestado estar en disposición de litigar lo cual supone radicar en el Tribunal y argumentar jurídicamente. Sin embargo, las presiones nacionalistas llevan a pensar que lo mismo podría suceder ante una decisión que no diera satisfacción a aquello que aspiran los mismos sectores que dieron forma, avalaron y apoyaron las agraviantes declaraciones anti chilenas del Comandante general del ejército peruano.
El contenido de ellas, la autoridad que las sostuvo, la negación por parte del Gobierno peruano para definirlas como contrarias a su política exterior y la insuficiencia de las explicaciones del mismo para ser consideradas como reparación del agravio tan injustamente originado, constituyen, acorde a las normas consuetudinarias sobre la responsabilidad internacional del Estado, un ilícito internacional.
Fundamenta lo anterior el hecho que aquellas atentan contra los derechos universales del ser humano, en particular el derecho a la vida, cuyo libre y pleno ejercicio deben respetarse y garantizarse sin discriminación alguna, incluyendo el origen nacional; afectan al estándar mínimo a que tienen derecho los extranjeros; vulneran el recíproco respeto y la buena fe que deben regir las relaciones entre los Estados; y constituyen una amenaza del uso de la fuerza en las relaciones internacionales. Este último aspecto resulta especialmente grave a la hora de encontrarse un tema de alta sensibilidad ya radicado en un tribunal como se expresó. De allí que es posible concluir que en este caso el Perú, como Estado, faltó a una obligación internacional.
No haber ejercido el presidente García la autoridad política tendente a efectivamente reparar el daño causado constituyó un acto lamentable. Sin embargo, mucho más grave es la interrogante que se abre acerca del actuar futuro del Perú y de sus autoridades ante las importantes decisiones que emanarán de la Corte Internacional de Justicia.
Es allí donde además de todos los antecedentes jurídicos sin duda se tendrá a la vista el actuar de un gobierno caracterizado por estar sometido a presiones en la forma como conduce su política exterior, en la debilidad de instituciones básicas que ponen en jaque la autoridad presidencial y la poca confianza que genera un Estado donde no se respeta el derecho internacional.
Juan Emilio Cheyre es director del Centro de Estudios Internacionales de la Pontificia Universidad Católica de Chile y fue comandante en jefe del Ejército chileno durante la presidencia de Ricardo Lagos (2002-2006).
Afortunadamente, en Chile no tenemos comandantes en Jefe del Ejército como el "gran héroe nacional del Perú", Edwin Donayre, que es defendido a brazo partido por estos analistas que no le dedican ¡UNA SOLA CRITICA!
Ciertamente que las palabras de estos "personajes televisivos peruanos" contra Cheyre, no hacen más que ratificar que, lo publicado en su columna es una lamentable verdad.
Perú es un país sin institucionalidad.
Si no es así, como se explica que el General Donayre haya armado tremendo desaguizado con Chile, OBLIGANDO AL MISMISIMO PRESIDENTE DE PERU a disculparse con la presidenta de Chile, descalificando sus dichos, y acto seguido, el General Donayre haya salido por TV a REAFIRMARSE EN SUS DICHOS, contradiciendo POR SEGUNDA VEZ a su comandante en jefe (el Presidente), y luego de todo, no le haya sucedido NADA, por el contrario, terminó siendo sacado en andas por las tropas... frente a un silencioso Ministro de Defensa del Perú, que en "protesta" se retiro de la ceremonia (eso parece más la reacción de alguien que se siente humillado y no puede hacer nada).
¿En que país del mundo un General hace lo que le place de esta manera? pasándose por buena parte a sus superiores y la posición oficial de su propio gobierno... y a cambio, sólo recibe como "castigo", que su superior directo se RETIRA EN SILENCIO (no fuera a molestarse el general y su alto mando si el Ministro lo criticaba, ¿no?), ante una demostración patética de ultranacionalismo patriotero y trasnochado... y frente a una clara demostración de fuerza y desobediencia del poder militar ante el poder político.
ESO ES LO QUE CRITICA Y ADVIERTE CHEYRE EN SU COLUMNA (así como los militares desobedecieron al poder político en este asunto, podría desobedecerlo en otro, por ejemplo, una sentencia desfavorable para Perú ante La Haya).
EN EL FUNERAL DE PINOCHET, SU NIETO, UN CAPITAN DE EJERCITO, DIJO UN PAR DE PALABRAS FUERA DE LUGAR Y AL INSTANTE FUE DADO DE BAJA... sin importar que fuera un Pinochet ni nada.
Por cierto, y como no podía ser de otra manera, hace unos días, el militar payasito elevado al nivel de "super héroe nacional", Edwind Donayre YA LANZO SU CARRERA POLÍTICA POR LA TV PERUANA, indicando que había recibido invitaciones del 98% de las agrupaciones políticas peruanas para sumarlo a sus filas (demostrando ¡cuanto vende! y beneficia el antichilenismo en ese país). Finalmente, sería interesante saber que opinarían estos "genios del análisis internacional" si Donayre es electo como próximo presidente de Perú (y no se extrañen si es así).
¿Qué clase de relación mantendrán Chile y Perú, si el "presidente" de Perú ya declaró que: dí órdenes de matar a los chilenos y sacarlos en cajones o bolsas de plástico?
Los chilenos deben tomar conciencia de cual es el sentir mayoritario del pueblo peruano antes de continuar ayudando a su desarrollo social y económico. Lamentablemente, en Chile la mayoría ignora este sentimiento antichileno tan arraigado en muchos peruanos, y tienden a pensar que los sentimientos son mutuos (y no me refiero a amor de los chilenos a Perú, sino de un sentimiento más bien de no involucrarse ni saber mucho acerca de lo que sucede con ese país).
Si hasta los 6.500 millones de dólares invertidos en Perú, para generar trabajos, pagar impuestos e impulsar sus exportaciones SON MALAS Y RECHAZADAS.
Me gustaría saber que opinarían los peruanos si sus empresarios llevaran 6.500 millones de dólares a Chile, y los chilenos hubieran puesto 50 millones en Perú. ¿Acaso no estarían lloriqueando y acusando que es injusto, también? ¿Que sus empresarios son unos traidores que generan trabajos en Chile y no en Perú?
Yo JAMAS he oido, visto o leído a nadie (empresarios, políticos, militares ni gente de a pie en Chile) quejarse porque los empresarios chilenos llevaron 6.500 millones de dólares a Perú y los peruanos no invierten en Chile, y generan trabajos allá en Perú y no en Chile. Y por cierto, algunas de esas inversiones chilenas son controladas por las AFP chilenas, es decir, son los dineros de los propios trabajadores chilenos.
Con Perú no hay caso... tienen un lio psicosocial grave contra Chile, que no van a superar (por que renta económicamente a los medios y politicamente). Ya llevan 130 años en lo mismo, y no veo que vayan a cambiar.
La verdad, su actitud hastía. Mejor mirar para el lado y buscarse amigos y relaciones de mutuo respeto y confianza con paises menos "enrollados" con lios de más de un siglo de antiguedad. Sin ir más lejos... con Argentina estuvimos a punto de una guerra en 1978, apoyamos a Inglaterra contra Argentina en 1982 y hoy tenemos un batallón conjunto de las FFAA y un alto comando conjunto a su cargo.
Claro, la relación con argentina es compleja -por momentos- pero tiene que ver más con la idiosincracia argentina (de no respetar mucho lo que prometen), más que algún lio del pasado.
ACLARACION: Este blog no es antiperuano ni nacionalista chileno. Este blog simplemente recopila y (a veces) comenta sobre artículos recopilados en la prensa nacional y mundial y que involucran a Chile. Si parece "cargado" hacia Perú, simplemente, es resultado de la publicación constante -y obsesiva- en ese país de artículos en que se relaciona a Chile. Así también, como ejemplo opuesto, no aparecen articulos argentinos, simplemente, porque en ese país no se publican notas frecuentes respecto Chile. Este blog también publica -de vez en cuando- artículos (peruanos o de medios internacionales) para desmitificar ciertas creencias peruanas -promovidas por medios de comunicación y políticos populistas de ese país- sobre que Perú ha superado el desarrollo chileno, lo que es usado en ese país para asegurar que Chile envidia a Perú y que por eso buscaría perjudicarlo. Es decir, se usa el mito de la superación peruana y la envidia, para incitar el odio antichileno en Perú.