Después escribiré un poco más sobre esto, pero estoy concluyendo que García busca dos cosas incitando a Bolivia y las tensiones con Chile, y está recibiendo el apoyo incondicional (o inconsciente) de la prensa peruana:1) Su demanda para conocer los 13 puntos de la agenda chileno-boliviana (que son públicos) tiene por objeto politizar la discusión -EN BOLIVIA- sobre las negociaciones con Chile. Así García piensa desestabilizar al gobierno boliviano, entrabar cualquier avance con Chile y en lo posible, forzar la reactivación del antichilenismo boliviano y del reclamo vociferante, quebrando el acercamiento de Bolivia y Chile (¿por qué si no a Alan le puede parecer nocivo que Morales lleve una buena relación con Chile? claramente, esa buena relación no es deseada en Lima).
Veamos las alternativas:
b) Si NO se da a conocer lo que se discute, entonces el mensaje de García es: "cuidado bolivianos, Evo está negociando con Chile de espaldas a ustedes... es un traidor" (lo más razonable y probable es que esta negociación se lleve en reserva, e incluso se suspendan temporalmente -como ha indicado el propio Evo- por la proximidad de las elecciones en ambos países... García sabe esto y por lo mismo ha elegido este momento para hacer su exigencia e incitar los rumores). Nuevamente, demuestra que su pedido es malintencionado.
c) Finalmente, si no se puede decir nada porque no se ha avanzado demasiado sobre el tema (hay otros 12 puntos menos conflictivos también en discusión), entonces García le crea un lio interno a Morales por "abandonar la demanda de acceso soberano al mar" (algo que García ha dicho explícitamente por la prensa en días pasados).
Claramente Alan García está actuando de mala fé, con el propósito de dañar a Evo internamente y los acercamientos bilaterales chileno-bolivianos, pretendiendo detener cualquier potencial acuerdo (incluso si no pasa por territorios que fueron peruanos).
Eso lo ayuda a aplacar las protestas en su contra (tiene 70% de desaprobación interna), el mensaje es: "los que protestan contra mi gobierno, debilitan a Perú y ayudan a que los vecinos (enemigos) nos agredan... tienen que unirse entorno a mi figura".
Esto ya es explícita y recurrentemente expresado por García. Lo declaró luego de la matanza en la amazonía, insinuando que Chile estaba detrás: "¿quiénes se benefician con las protestas en Perú, sino los vecinos de Perú que lo miran con envidia y desean detener su progreso?", reforzando la idea de que Perú está aislado y por lo tanto, cualquier disidencia interna es en beneficio de los "enemigos" de Perú o en alianza con ellos (aunque no pudo aportar ninguna prueba).
Así, cualquier peruano que protesta contra su gobierno es un traidor a la patria y los países vecinos unos conspiradores que planean y acuerdan "bajo la mesa" como desestabilizar Perú.
De esa manera, García se propone neutralizar a la oposición -en especial a Humala- y evitar un potencial "contagio" chavista, y para ello está dispuesto incluso a sacrificar la relación con Chile, país que aunque no es chavista ni antidemocrático ni mucho menos busca desestabilizar Perú, García lo usa para potenciar la sensación de vulnerabilidad de los peruanos: "Chile es armamentista, Chile planea invadirnos, Chile nos envidia, Chile incita las protestas en Perú" (la verdad es que Chile tiene invertidos US$7.000 millones de dólares en Perú, que espera multiplicar gracias al crecimiento económico peruano... así que sería estupido que pretendiera destabilizarlo).
Como ven, algo ha aprendido Alan García de su afición por Maquiavelo.... "El Fin justifica los Medios".




