En el reciente informe del Indice de Competitividad Global elaborado por el World Economic Forum (WEF), Chile descendió del puesto 28 al 30. No se trata de un retroceso muy acentuado, pero es preocupante si se considera que en los últimos cinco años el país ha descendido ocho lugares en este y otros ranking, siendo desplazado incluso por países de la región. En efecto, en el Doing Business que elabora el Banco Mundial para medir las facilidades en el emprendimiento de nuevos negocios, Chile perdió nueve puestos en relación a la medición anterior, ubicándose en el lugar 49 entre 183 países, mientras que Colombia subió 12 posiciones, alcanzando el 37.Las áreas peor calificadas por el WEF fueron la institucionalidad laboral y la educación. Respecto de la primera, tema largamente planteado por especialistas y por el empresariado, se señala –con fundamentos sólidos– que la actual regulación dificulta la creación y mantención de puestos de trabajo. Sin embargo, ha sido imposible lograr un consenso para impulsar transformaciones que, respetando los derechos fundamentales de los trabajadores, favorezcan un crecimiento económico más elevado, con un claro foco en la generación de nuevos empleos.
En el caso de la educación, un reciente informe de la OCDE establece algunos indicadores que permiten explicar los reconocidos problemas que presenta el sistema educacional chileno: nuestros profesores se ubican en el tercer lugar del ranking entre quienes trabajan más horas (207 horas anuales más que el promedio de los países de la OCDE); el número de alumnos por sala de clases es de 31,5 mientras en los países de la OCDE es de 21,4; la inversión por alumno al año es de US$2.090 mientras en los países de la OCDE es al menos ocho veces más.
El ministro de Hacienda ha intentado aminorar la gravedad de estos indicadores precisando que el retroceso se ha producido por que otros países han subido, ya que el puntaje que ha obtenido Chile es el mismo. De esto se trata justamente. Es conocido el relato que se suele hacer en cursos de gestión estratégica: en la selva dos cazadores son perseguidos por un león, uno de ellos se desprende de su mochila para quedar más liviano, a lo que el otro le pregunta ¿tú crees que así correrás más rápido que el león? y él le responde: me basta con correr más rápido que tú. En mercados mundiales muy competitivos, como es la realidad actual, los países que se estancan, de hecho retroceden, pues son desplazados por otros que siguen avanzando. Es imprescindible reconocer, con preocupación, que desde hace más de 12 años el país viene experimentando un crecimiento económico francamente mediocre, inferior a las potencialidades que tenemos. Si no somos capaces de reconocer esta realidad difícilmente la vamos a superar.
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