El presidente peruano, Alan García, dijo ayer en Lima que la diablada, el Ekeko y la papa son peruanos y descartó la defensa que Bolivia hace sobre estas tradiciones, y el reclamo chileno sobre el tubérculo, bajo el argumento de que ambos países se desprendieron del Alto Perú.
En La Paz, el ministro de Culturas, Pablo Groux, anunció que propondrá a los países de la Comunidad Andina (CAN), Colombia, Ecuador y Perú, la creación de un “mapa” del patrimonio cultural inmaterial para evitar disputas sobre esta materia.
Durante un discurso pronunciado al inaugurar un hospital en Huamanga, el Mandatario peruano aseveró que la intención boliviana de que se reconozca a la diablada y al Ekeko como exclusivas de su patrimonio cultural es en “extremo extravagante, ya que ese país fue parte del antiguo imperio de los incas”. “Cuando hacen ese reclamo —sostuvo—, yo digo: ¿y cómo se llamaba ese país antes?”, y de inmediato respondió: “Alto Perú” (nota: primero que todo, el Ekeko no corresponde a la cultura hispana, sino a la cultura indígena andina. Por lo tanto, no corresponde atribuir su origen a un ex-territorio español llamado "Alto Perú". Por otro lado, de la afirmación de García se desprende que, al ejercer dominio una sociedad sobre los territorios de otra, ese dominio transfiere automáticamente -al ocupante- los derechos sobre los "bienes culturales" de la sociedad subyugada. Luego, aplicando esa misma logíca a la ocupación de los territorios incas por parte de España, querría decir que toda la cultura Inca le pertenece a España o incluso, le corresponderían a Chile, al haber ocupado también el territorio peruano y sometido a su sociedad por varios años. De lo anterior, se podría colegir también que, aunque el pisco se hubiese originado en Perú, sería chileno por derecho de ocupación (García dice que el Ekeko es peruano, porque Perú alguna vez dominó el Alto Perú. Luego, el pisco, papa, etc. tendrían que ser chilenos, porque Chile dominó Perú). Un inmenso disparate. Por otro lado, señor García, el Alto Perú no era un país (como ud. lo llama), sino una COLONIA DE ESPAÑA EN AMERICA y que coincidió con algunos territorios de un país que surgió posteriormente, y que se llama Perú. Ambos territorios, Perú y Alto Perú, pertenecían a España y no eran países independientes. El país llamado Perú, sólo inició su existencia en 1821, cuando los esclavos peruanos fueron liberados por una fuerza multinacional, principalmente chilena y argentina).
García agregó que “por eso yo me sonrío cuando dicen que quieren competir con el Perú en decir que la papa fue de allá (Chile). Sí, claro, porque usted era el Perú antes también” (nota: aplicando la "lógica" de García, en todo caso, habría que concluir que LA PAPA ES ESPAÑOLA, porque el "Chile de la Colonia" era parte de un virreinato ESPAÑOL EN PERU, no era parte de la "República del Perú". Por lo tanto, la República del Perú no puede atribuirse ningún dominio pasado -que JAMAS tuvo- sobre Chile. Ahora, si su pretensión es ir más atrás en el tiempo en el "dominio sobre Chile", lamento informarle señor García, que Chiloé, la zona donde se originan las especies de papas chilenas, ¡JAMAS FUE PARTE DEL IMPERIO INCA! Por lo tanto, ni siquiera de esa manera tiene sentido su ridícula pretensión por apropiarse de los productos originarios de Chile).
“No se olviden —insistió— que cuando debieron conquistar los extranjeros Sudamérica, tuvieron que venir aquí a Ayacucho, a Perú, para conquistar el continente. No se olviden que cuando hubo que liberar este continente, de todos los lugares también debieron venir aquí” (nota: Señor García, fuimos a liberar al continente de los españoles, no de los peruanos. Los peruanos eran simples esclavos y fueron liberados como resultado colateral de la victoria sudamericana sobre sus amos. Argentina, Chile, Bolivia, Ecuador y otros países festejan su bicentenario en 2010 y Perú en 2021, porque todos esos países eran libres desde antes que Perú. Los peruanos siempre se "confunden" entre el Virreinato de España EN PERU y la República del Perú. A continuación, parte del himno peruano, para ver en calidad de qué participaban los peruanos del virreinato español).
Largo tiempo el peruano oprimido
la ominosa cadena arrastró;
condenado a una cruel servidumbre
largo tiempo en silencio gimió.
Mas apenas el grito sagrado
¡Libertad! En sus costas se oyó,
(llega la Escuadra Libertadora chilena)
la indolencia de esclavo sacude,
la humillada cerviz levantó.
Ya el estruendo de broncas cadenas
que escuchamos tres siglos de horror,
de los libres al grito sagrado
que oyó atónito el mundo, cesó.
Lo dicho, los peruanos -acomplejados, como es usual- siempre pretenden ocultar su esclavitud e intentan "apoderarse" del virreinato ESPAÑOL, queriendo convencer a los incautos -o ignorantes- que eran ELLOS quienes tenían colonias en América. El papel de los peruanos durante la colonia, era -con suerte- de espectadores, siendo principalmente ESCLAVOS, como lo dice su propio himno nacional.
La Cancillería boliviana demandó en julio a su par del país vecino por apropiación de patrimonio, luego de que la reina de belleza Karen Schwarz usara un traje de diablesa en el Miss Universo. En agosto, surgió otra polémica similar debido a la reivindicación de gestores culturales de Puno, Perú, del diosecillo Ekeko y la Feria de la Alasita como tradición del altiplano sudamericano.
El Ministerio de Culturas y la Alcaldía paceña reafirmaron con documentación histórica en mano el origen de ambas expresiones culturales en el actual territorio boliviano: la diablada en Oruro y el Ekeko en Tiwanaku.
Perú y Chile —por otro lado— mantienen una larga disputa sobre la propiedad del pisco —bebida alcohólica destilada—, sobre la que ambos reclaman paternidad. En 2008, según medios limeños, especialistas en historia de la agricultura de Chile expusieron una teoría según la cual la papa, el principal tubérculo de América Latina, se cultivó originariamente en el actual territorio chileno (nota: lo afirmado por Chile -en base a ciencia genética, no en populismo barato de los políticos peruanos- es que el 99% de las papas cultivadas en el mundo, están genéticamente ligadas a un tipo de tubérculo originario del sur de Chile. Eso no necesariamente implica que fue el primer tubérculo, ni menos el primero cultivado por humanos, pero sí demuestra irrefutablemente que la mayor parte de las papas del mundo, hoy, están ligadas genéticamente con una variedad originaria de Chile. Los peruano en tanto, ridículamente, reclaman que su papa fue la original, por lo tanto, la papa chilena fue una decendiente de la papa peruana, por lo tanto, todas las papas del mundo son peruanas. Eso sí, no aplican la misma "lógica" cuando reclaman poseer, por ejemplo, un "caballo peruano". El caballo no es originario de América, menos de Perú, así que, siguiendo la "lógica" peruana, no pueden reclamar poseer un caballo autóctono, ni un perro autoctono, ni otra innumerable cantidad de cosas que los peruanos reclaman como propias, porque todas esas cosas no tienen un origen en Perú. Todas llegaron a Perú y allí surgió una variación local, pero como los peruanos -en su lógica- excluyen la posibilidad de variaciones propias locales, se debe entender que también deben renunciar al caballo de paso peruano, al perro, etc. También quedaría en duda el pisco, porque la uva tampoco es originaria de América, fue introducida por los españoles junto en el proceso de destilación, por lo tanto, al ser un producto importado, procesado con un método importado, no puede ser peruano... nuevamente, si se usa la "lógica" peruana).
En declaraciones a la agencia Efe, Groux anunció una “próxima” convocatoria a una reunión de autoridades culturales de la CAN, que se canalizaría a través de la Cancillería.
“La mejor opción —dijo— es que nos sentemos las altas autoridades y a partir de aquello establezcamos una cartografía completa que determine efectivamente cuál es el patrimonio cultural que tenemos cada uno de los países, cuál es aquel que compartimos y qué debemos hacer para preservarlo” (nota: es una verguenza que en esos países sus autoridades se dedique a discutir tanto disparate. Bolivia y Perú son lo suficientemente pobres y tienen los suficientes problemas apremiantes como para desgastarse discutiendo idioteces patrioteras intrascendentes).
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