Artículos Destacados

Mostrando las entradas con la etiqueta 2030. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta 2030. Mostrar todas las entradas

domingo, septiembre 20, 2009

Las fiestas patrias del 2030

por Fernando Villegas

Hacer pronósticos no es tan difícil: es cosa de atreverse y confiar en que, siendo adivinanzas ubicadas en un futuro a veces muy distante, cuando llegue el momento nadie se acordará ni del autor ni de sus yerros. Si no fuera así no existiría esta industria, tan frágilmente basada en la audaz afirmación de que es posible prever lo que viene. Sin embargo existe, y de eso viven miles de astrólogos, a quienes nadie reprocha nada. También los economistas prosperan sobre la base de dicha demencial pretensión.

De hecho, estos últimos demuestran que ese giro de negocios es tan a prueba de metidas de pata que ni siquiera es necesario estar muerto para evadir las críticas por los errores cometidos. Haciendo, como hacen, pronósticos a uno o dos años plazo y equivocándose con benemérita abundancia, no por eso los economistas, luego de "corregir las cifras" de su último error, no pierden sus pegas ni dejan de ser devotamente consultados por la prensa, ni se ahorran la habitual arrogancia académica con que espetan sus profecías desde sus sillones de terciopelo.

¿Por qué no yo, entonces? Mirando a cómo serán las Fiestas Patrias de 2030, al menos puedo hacer un pronóstico casi seguro: estaré bajo tierra. Ese es mi primer boletín meteoro-lógico del futuro. Marco Enríquez Ominami, por el contrario, estará vivo. Por entonces vestirá canas y con suerte habrá dominado su compulsión a creer que hablar rápido equivale a pensar rápido, y esto último, a pensar bien. Sin duda será cacique político de alguna importancia, pero imposible saber de qué.

Junto a él la total y actual generación de colegiales adictos a los capuchones se habrán convertido en los adultos de edad media a cargo del aparato privado y público del país. Puesto que las predicciones -como nos enseñan los astrólogos- han de ser optimistas, podemos presumir que cuando tengan 40 a 50 años habrán apren-dido a hablar de corrido y sabrán hacer la pega, o de lo contrario estamos sonados. Si lo hacen, nuestro per cápita rondará entre los 40 mil a 50 mil dólares, lo cual significa que los actuales magnates serán inmen-samente más ricos y los actuales pobres serán algo menos pobres.

La elite, forrada en plata, estará gastando for-tunas en tratamientos geriá-tricos a base de nano-tecnología y genética de última generación no sólo para vivir más, sino envejecer menos y hasta poner en reversa el reloj y cumplir 100 años pareciendo de 40. Como el cerebro no rejuvenece aunque lo haga el resto del cuerpo, ten-dremos entonces un "country club" de gente linda realmente linda y atrozmente idiota.

La clase media habrá descendido varios peldaños más en su veloz caída a la barbarie intelectual y el analfabetismo. Sus miembros ya casi no sabrán leer ni escribir, pero estarán conectados a 566 dispositivos electrónicos de las llamadas "redes sociales". Sumergidos en ese líquido amniótico electrónico universal, llevarán a la perfección lo que ahora son sólo los balbuceos de la aldea global y el chocheo mental compartiendo mensajes del tipo "estoy en el guáter en Cachagua, ¿Cachái? Y de aquí beo el crepuskulo".

Fuera de eso, disfrutarán de la televisión digital, esto es, de la farándula en alta definición. Cabe aquí una advertencia: las chicas rubias de omnipotentes ubres serán idénticas a las de hoy, pero sus nietas. No confundirse.

Las clases hoy llamadas "desposeídas" seguirán siéndolo en todo lo que importa, esto es: educación refinada, verdadero poder e influencia y salud de calidad, pero todos sus miembros tendrán auto. Eso ya basta, según muchos, para hablar de progreso. Se dirá una vez más que "estamos superando la pobreza".

Geografía: el norte del país ya no será nuestro en el sentido propio del término. Se habrá convertido en zona económica y cuasisoberana de Brasil. Si Bolivia consigue salida al mar o no es cosa incierta, pero hay un hecho seguro: con corredor "bioceánico" el gran beneficiado será ese eterno candidato a potencia regional.

Serán sus industrias, empresas, buques, camiones y gerentones los que dominen el paisaje. Los chilenos y los bolivianos, si se portan bien, tendrán pega como recaderos y ascensoristas. Los peruanos, Dios mediante, serán los chefs de cocina. Próximo boletín para las fiestas de 2010.

Artículo original

martes, agosto 18, 2009

¿Chile necesitará 3 veces más energía para el 2030?

Colaboración de kENNY

Según La Tercera, el consumo de energía se triplicará al 2030, aludiendo a un estudio de la Universidad de Chile que señalaría que nuestras fuentes energéticas se quedarían cortas para 21 años más.

Con algo de desconfianza ahondé en el mencionado estudio encontrando una nota de prensa en la que el matiz en algo diferente: Chile debe prácticamente triplicar su capacidad energética para 2030 haciendo hincapié más bien en la necesidad de contar con políticas energéticas eficientes y diversificadas para enfrentar nuestra alta dependencia de energía externa, tanto a nivel de generación de electricidad como de combustible para transporte e industria.

Fuera de las suspicacias del titular, me parece extraño la nula mención a la eficiencia energética y al desacople de crecimiento económico y demanda energética.


Gráfico comparación consumo electricidad y crecimiento en Chile y países desarrollados. Se aprecia que en el caso de los países desarrollados el crecimiento económico se separa del crecimiento de la demanda energética tras la crisis petrolera de los años 1973 y 1974, ésto no ocurre en países subdesarrollados como Chile, donde ambos indicadores van “acoplados” y varían juntos. Fuente: Chile Sustentable.

Chile en ningún caso debe triplicar su producción de energía, sino más bien debe hacer un uso cada vez más eficiente de ésta y desligarce así de los factores externos que amenazan su política energética. Esto es un asunto de seguridad nacional que otros países como EE.UU. se toma muy en serio, manteniendo por ejemplo, reservas de petróleo con el fin tanto de amortizar el precio del crudo, como asegurar parte de su demanda con un resplado interno. Si bien la necesidad de energía está siempre en aumento, no es trivial el qué tanto por ciento más necesitamos, ya que para muchos la demanda de energía se encuentra siempre en correlación con las cifras de crecimiento sin posibilidad de desligar una de otra.

Sin embargo nuestros vecinos de California han demostrado que el desacople entre las cifras de crecimiento y demanda energética sí es posible.

La Comisión de Energía de California fue creada en el año 1975 por el entonces gobernador Ronald Reagan, cuenta actualmente con un presupuesto de 300 millones de dólares anuales y se encarga de velar por las políticas energéticas para un estado de alrededor de 35 millones de habitantes.

Su origen estuvo en una de las crisis del petróleo durante la década de los ‘70, cuando se elevó la demanda energética a cifras en torno al 7% anual. Ante esto y debido a que la matriz energética de California se encontraba compuesta por ese entonces de un 75% por petróleo y sólo un 25% por plantas hidroeléctricas la crisis elevó los precios y generó incertidumbre ante como seguir enfrentando este problema.

Las empresas productoras de electricidad demandaron entonces que se diera el vamos a la alternativa nuclear y de generación a través de plantas de carbón, mediante licencias gubernamentales que permitieran sortear la oposición ciudadana a estas alternativas.

La comunidad ambientalista, muy fuerte en aquel estado, propuso en cambio encargar estudios privados que revelaran el real estado de la demanda y oferta energética proponiendo en vez de un aumento de la oferta energética mayores estándares de eficiencia y calidad en el uso de ésta, principalemente en la construcción, transporte, electrodomésticos e iluminación.

En 1977 se acogió la iniciativa presentada por los grupos ambientalistas, en base a estándares de eficiencia actualizables cada 5 años. Durante el mandato presidencial de Reagan y dado el éxito de tal iniciativa, estos estándares fueron aplicados a la totalidad del país.

La consecuencia de la implementación de una política de eficiencia energética en vez de sólo un aumento de la oferta, provocó que la demana de energía bajara del 7% anual a cifras en torno al 2%. Esto sin afectar el crecimiento, el cual se situó entre 3 y 4 por ciento. Las centrales nucleares y a carbón -tildadas de inevitables por las compañías eléctricas- no fueron necesarias y se cubrió el 75% del aumento de la demanda a través de las políticas de eficiencia energética. El resto se sorteó con centrales de energía renovable tales como eólicas, solares, de biomasa, geotérmica, etc. Incluso se dejaron de construir centrales hidroeléctricas dado que su acumulación de sedimentos y daño a las cuencas eran un alto costo a pagar.

Más y más medidas se han tomado en California desde la implementación de la comisión y su política de eficiencia energética causando que en 30 años la demanda de energía por habitante en California haya aumentado sólo de 4 mil kw/hr a apenas 7 mil kw/hr, mientras que en el resto del país se sitúa alrededor de los 12 mil kw/hr. El New York Times le dedicó un completísimo artículo donde entre otras cosas se señala que es uno de los estados que menos gasolina utiliza por habitante.

Esto demuestra que no sólo es posible sino necesario desacoplar el crecimiento económico de la demanda energética a través de políticas claras y tendientes a generar un ahorro, y no a elevar la oferta a través de la construcción de más y más centrales.

Otro punto es la altísima demanda de petróleo que implicará los cerca de 6 millones de vehículos al 2030, contando que hoy sólo tenemos unos 2 millones de vehículos circulando. Este problema puede tener una solución llamada BetterPlace.

Artículo original
ACLARACION: Este blog no es antiperuano ni nacionalista chileno. Este blog simplemente recopila y (a veces) comenta sobre artículos recopilados en la prensa nacional y mundial y que involucran a Chile. Si parece "cargado" hacia Perú, simplemente, es resultado de la publicación constante -y obsesiva- en ese país de artículos en que se relaciona a Chile. Así también, como ejemplo opuesto, no aparecen articulos argentinos, simplemente, porque en ese país no se publican notas frecuentes respecto Chile. Este blog también publica -de vez en cuando- artículos (peruanos o de medios internacionales) para desmitificar ciertas creencias peruanas -promovidas por medios de comunicación y políticos populistas de ese país- sobre que Perú ha superado el desarrollo chileno, lo que es usado en ese país para asegurar que Chile envidia a Perú y que por eso buscaría perjudicarlo. Es decir, se usa el mito de la superación peruana y la envidia, para incitar el odio antichileno en Perú.