En 1978 Chile y Argentina se encontraban al borde de la guerra total. Por ello Chile temía una guerra en tres frentes: Argentina, Perú y Bolivia. Ante este escenario decidió prepararse para enfrentarlos a todos, y por ello decidió conseguirse en un país del Medio Oriente que se ha mantenido en secreto, pero que se cree que es Israel, una flotilla de 5 tanques T55 idénticos a los que tenía Perú con el propósito de entrenar a sus tanquistas en la operación de estos tanques y así tener personal ya entrenado para cuando fueran capturados al Perú e incorporados al Ejército de Chile. Luego de este capitulo, estos tanques desaparecieron de Chile, seguramente retornaron a su país de origen y quedando como anécdota por haber sido la única vez que el Ejército chileno empleó armamento ruso.Artículo original


