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miércoles, noviembre 23, 2011

El Estado "regala" hasta $230 mil por año para mejorar la pensión

Se trata de un beneficio que existe desde 2008, y que consiste en que el fisco bonifica el 15% del aporte que se haga a través de APV. 

La clave para obtener una buena pensión cuando se llegue a la vejez es comenzar a ahorrar lo más joven posible (y de manera sistemática).

Pero es posible que incluso ahorrando lo obligatorio (es decir, el 10% de la renta imponible, que se destina a una cuenta en la AFP) no logre el objetivo previsional que usted quiere. Para eso se inventó el Ahorro Previsional Voluntario (APV), es decir, un mecanismo que permite hacer aportes por sobre el 10% obligatorio.

Datos de la consultora Activa Previsión muestran la ventaja de hacer APV: un trabajador que a los 25 años (y hasta que cumpla 65) decida ahorrar sólo $5 mil de manera voluntaria todos los meses, mejorará su futura pensión en casi $50 mil.

La gracia del APV es que no sólo le permitirá mejorar su pensión, sino que tiene asociado un beneficio tributario muy atractivo: los aportes pueden ser rebajados de su base imponible, por lo que paga menos impuestos (es un "regalo" que le hace el Estado para estimularlo a ahorrar).

El problema es que aquellos que pagan muy poco impuesto o están exentos (porque tienen rentas bajas) el beneficio tributario pierde sentido y así también el gancho para hacer APV.

En 2008, en el marco de la reforma previsional, se introdujo un nuevo beneficio pensado especialmente para aquellos que por su nivel de renta no puedan rebajar mucho impuesto. De esta forma, el Estado bonifica el 15% del monto de APV que usted realiza en un año calendario. La bonificación estatal tiene un tope de seis UTM anuales (alrededor de $232 mil).

En simple, eso significa, por ejemplo, que si al mes usted hace un APV que equivale a $10 mil, el Estado le aportará $1.500. Así de simple.

¿No estaba al tanto de este "regalo"? No se preocupe, muchos aún lo ignoran.

María Luisa Andueza, gerenta general de la consultora Activa Previsión, explica que en las múltiples asesorías que han entregado a diversas empresas y sus trabajadores, han detectado el enorme desconocimiento que existe entre los trabajadores de cómo será su situación previsional y los mecanismos para mejorarla.

"Nosotros les proyectamos cómo va a ser su pensión en la vejez, que por lo general va a ser más baja que si sólo ahorran lo obligatorio. Acto seguido les mostramos cómo, por ejemplo, a través del ahorro voluntario más la bonificación del Estado se puede lograr un objetivo previsional interesante, y entonces se entusiasman", explica Andueza.

"Y cuando la gente es joven, la solución para mejorar la pensión es muy barata", agrega la experta. "Basta renunciar a un par de chelitas al mes y ya está", señala.

Jorge Herrera, gerente de Tax & Legal de Deloitte Chile, coincide en que este "regalo" que da el Estado para premiar el ahorro previsional es aún poco utilizado. Parte de la explicación puede estar en que "representa un incentivo a largo plazo, para personas que no siempre tienen mucha capacidad de ahorro y tomando en cuenta que esta bonificación no la pueden tocar", explica.

¿A quién le conviene?

En la ley existen dos alternativas para optar a la hora de asociar beneficios a su Ahorro Previsional Voluntario: una es la A), que contempla la bonificación del 15% por parte del Estado. La otra es la B), que es el clásico beneficio, y que consiste en que los aportes de APV los puede rebajar directamente de su base imponible y así pagar menos impuestos.

Aquí salta a la vista una primera diferencia: si opta por el A), no podrá rebajar impuestos (como sí ocurre en el B), pero a cambio logrará este "regalo" del Estado, el que sólo puede ser destinado a mejorar la pensión; es decir, no será dinero que vaya directamente a su bolsillo, como sí ocurre en el caso del B).

La pregunta es por cuál beneficio optar a la hora de hacer APV (pues debe elegir uno de los dos; no puede usarlos simultáneamente). La respuesta depende de sus ingresos y por tanto qué tasa de impuesto paga.

Por ejemplo, si usted está en una tasa de impuesto del 5% (tasa que se aplica para quienes ganan entre $524 mil y $1,1 millones al mes), rebajará un 5% del impuesto a pagar en caso de que opte por el beneficio B). En cambio, si opta por el A), ganará una bonificación del 15%. Podemos concluir que si su tasa de impuesto es menor al 15% (por tanto, todos aquellos que mensualmente ganan $2 millones o menos), definitivamente le conviene optar por el régimen A) y quedarse con el "regalo" del Estado, porque le bonifica un 15%.

Si su tasa de impuesto es de 15% (tasa que se aplica para personas que ganan entre $1,9 millones y $2,7 millones mensuales), sería indiferente optar por uno u otro. En cambio, explica Rodrigo Herrera, los que están en tasa de impuesto superior al 15% (es decir, aquellos que al mes ganan más de $2,7 millones) les conviene el régimen B), pues la rebaja de impuesto supera la bonificación del 15% que entrega el Estado.

LA GRACIA DEL APV ES QUE NO SÓLO LE PERMITIRÁ MEJORAR SU PENSIÓN, SINO QUE TIENE ASOCIADO UN BENEFICIO TRIBUTARIO MUY ATRACTIVO: LOS APORTES PUEDEN SER REBAJADOS DE SU BASE IMPONIBLE.

EL PROBLEMA ES QUE AQUELLOS QUE PAGAN MUY POCO IMPUESTO O ESTÁN EXENTOS (PORQUE TIENEN RENTAS BAJAS) EL BENEFICIO TRIBUTARIO PIERDE SENTIDO Y ASÍ TAMBIÉN EL GANCHO PARA HACER APV.

 Qué debe saber

Si al hacer APV decide optar por la bonificación del 15% que entrega el Estado, tenga presente lo siguiente:

Cómo acogerse: Debe informar a la institución donde decide hacer APV (AFP, compañía de seguros, fondos mutuos, etc.) por cuál régimen decide optar (si A o B).

Hay límites: Si opta por la bonificación del Estado, tenga presente que lo que ahorre vía APV no podrá superar el monto de 10 cotizaciones obligatorias en un año calendario; asimismo, el monto de la bonificación estatal no podrá superar las 6 UTM (aproximadamente unos $230 mil). Eso significa que para obtener la máxima bonificación deberá ahorrar más de $100 mil mensuales.

En caso de retiro: En caso de que rescate el dinero ahorrado antes de pensionarse, el 15% que le bonificó el Estado deberá ser devuelto al fisco. Del monto rescatado pagará impuesto por la rentabilidad que haya obtenido (aunque los aportes que haya hecho el trabajador no se gravan con impuestos).

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2 comentarios:

  1. eso de REGALA es muy chistoso considerando que esa plata es de la propia gente a la cual "se le regala" jajaja

    es como que alguien te compra un regalo con tu mismo dinero xD

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  2. Anónimo1:55 a.m.

    Bien Michelle Bachelet !

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ACLARACION: Este blog no es antiperuano ni nacionalista chileno. Este blog simplemente recopila y (a veces) comenta sobre artículos recopilados en la prensa nacional y mundial y que involucran a Chile. Si parece "cargado" hacia Perú, simplemente, es resultado de la publicación constante -y obsesiva- en ese país de artículos en que se relaciona a Chile. Así también, como ejemplo opuesto, no aparecen articulos argentinos, simplemente, porque en ese país no se publican notas frecuentes respecto Chile. Este blog también publica -de vez en cuando- artículos (peruanos o de medios internacionales) para desmitificar ciertas creencias peruanas -promovidas por medios de comunicación y políticos populistas de ese país- sobre que Perú ha superado el desarrollo chileno, lo que es usado en ese país para asegurar que Chile envidia a Perú y que por eso buscaría perjudicarlo. Es decir, se usa el mito de la superación peruana y la envidia, para incitar el odio antichileno en Perú.