Investigadores del Centro de Estudios Científicos del Sur (CESC) actualizaron en 3.763 el número de glaciares existentes en Chile y confirmaron que siguen retrocediendo la gran mayoría de los ubicados en la Patagonia.
El glaciólogo Andrés Rivera informó al diario La Tercera que los datos más actuales revelaron que "en total son 21.063 kilómetros cuadrados de hielos, de los cuales 17.369 se concentran en la Patagonia". El último inventario incluyó las masas de hielo ubicadas al sur del Estrecho de Magallanes. La mayor superficie registrada se encuentra en la Cordillera de Darwin, con 2.333 kilómetros cuadrados de glaciares; seguida por la isla Hoste, con 409 kilómetros cuadrados; la isla Santa Inés, con 274 kilómetros cuadrados y el monte Sarmiento, con 273 kilómetros cuadrados.
Según Rivera, "en la Patagonia la mayor parte de los glaciares está retrocediendo". "Los únicos que se escapan de esta tendencia son el Pío XI en Chile y el Perito Moreno en Argentina", detalló Rivera.
El Pío XI, ubicado en el Parque Nacional Torres del Paine, tuvo un crecimiento casi constante desde 1950 e incluso este año el avance de los hielos destruyó numerosos árboles en la zona, detalló.
En el nuevo inventario de glaciares aún no se incluyen 2.000 kilómetros cuadrados, la mayora ubicados en Campos de Hielo.
Chile confirmará política de Estado que tiene más de un siglo.
El 11 de diciembre los chilenos elegirán al sucesor de Michelle Bachelet en la Presidencia, y cualquiera sea el candidato que gane, la nación sureña no variará su nivel de compra de armas o la ocupación de los 60 mil kilómetros cuadrados de nuestro mar, que nos ha llevado a la Corte de La Haya. Así lo afirmó Pablo Vidal, asesor de campaña del aspirante socialista Eduardo Frei. “No creo que haya un giro en ese proceso internacional, y si el gobierno adquiere material para Defensa es por el ordenamiento legal que existe, no es por una carrera armamentista. En Chile todos los sectores tenemos una posición única frente a esos temas, que no va a cambiar de política si gana Frei u otro candidato”, señaló a EXPRESO.
Sobre los vínculos que tendría Bolivia para interferir en el diferendo limítrofe, Vidal consideró que la falta de salida al mar es un tema usado en forma demagógica por algunos políticos bolivianos, pero que la gestión de Bachelet con la de Evo Morales la han llevado en forma pausada. Sin embargo, prefirió no opinar sobre el reciente desencuentro en Unasur, donde Chile se negó a firmar un pacto de no agresión.
¿Cambio en política armamentista?
“Creo que tenemos que acabar con esas diferencias que vienen de la Guerra de 1879. Ya no existe nadie que haya combatido pero seguimos distanciados. La presidenta Bachelet ha presentado un proyecto para cambiar la Ley del cobre, y que el dinero no vaya directamente a adquirir armas, eso demuestra una buena voluntad”, agregó.
Terrorismo
Vidal comparó el terrorismo en Perú y Chile, y refirió que en su país, los extremistas de izquierda fueron encarcelados, tras lo cual no pudieron incursionar en la actividad política, ya que el pueblo los ignoró.
“Lo último fuerte fue en 1992, cuando asesinaron al senador de derecha Jaime Guzmán, pero los responsables fueron detenidos y sentenciados. Hubo un par que intentaron entrar en política, pero no fueron relevantes, porque el terrorismo nunca entró a la discusión política, oficial. No llegamos a los extremos de Sendero Luminoso, gracias a Dios”, argumentó.
Las alianzas son un recurso político al que recurren los estados para establecer y conservar un equilibrio de poder favorable dentro de un sistema internacional multi estatal y que consiste en la adición del poder de otros estados menores al poder, insuficiente por si mismo, del líder de la alianza,- lo cual a su vez niega a sus competidores la posibilidad de reclutarlos como clientes.
Puede también ser un mecanismo para que un grupo de estados de similar entidad alleguen poder, sea para su auto preservación o para imponer los objetivos compartidos entre ellos, a otros actores internacionales
El fundamento básico de una alianza es la existencia de intereses comunes entre sus miembros. UNASUR, originalmente propuesta por Venezuela, es promovida y, se supone, liderada por Brasil en torno a lo que debería ser un conjunto de aspiraciones regionales, que en la realidad nunca fueron definidas del todo. En este aspecto hay que recordar que se inició como un foro de los Ministros de Defensa para tratar asuntos de seguridad regional.
Brasil no tiene el poder suficiente para ser un actor global sólo con sus propios recursos de poder y necesitaba sumar al resto de los países de la región y restarlos de la alianza norteamericana.
Sin embargo, la realidad se ha venido dando de otra manera: primero, el liderazgo de Brasil, más allá de la simpatía y carisma del Presidente Lula, ha sido insuficiente para alinear a los países sudamericanos detrás de políticas y acciones coherentes y segundo, los demás miembros de la región se están organizando, claramente, en dos grupos que sustentan ideologías políticas y políticas económicas divergentes.
Unasur se ha convertido en un agregado de tres conjuntos disjuntos: los países adherentes al “socialismo del siglo XXI”; los estados liberales democráticos, y Brasil.
El fracaso de Unasur se hace patente en el intenso proceso de rearmamento emprendido por Brasil, que señala que ese país se decidió a avanzar incrementando su propio poder nacional y abandonar su intento de prevalecer únicamente en base a una política de prestigio. Venezuela está siguiendo el mismo camino.
¿Qué queda de Unasur?. Queda un foro regional – otro más – donde los presidentes se reúnen a tratar los problemas políticos y de seguridad que surgen entre sus socios. Es decir de una “alianza” ha pasado a ser un “organismo regional de seguridad” en donde los conflictos entre estados se multilateralizan, en un esquema similar a la OEA, sin la presencia de los EE.UU. y en un estilo de diplomacia abierta.
Unasur opera por “unanimidad”, es decir que para aprobar una resolución, recomendación o lo que sea, requiere que todos los estados estén de acuerdo. En un organismo en el cual sus miembros tienen políticas, estrategias y agendas diferenciadas, esto es imposible; la reunión de cancilleres y ministros de defensa ocurrida la semana pasada en Quito divagó en diferentes direcciones, cada uno remando en su propia dirección, y no pudieron llegar a nada, absolutamente a nada. Es normal que en este tipo de organismos, cuando no hay acuerdo en lo substantivo, se emita una resolución ambigua que sea aceptable para todos, aunque no diga nada. En Quito, ni eso.
Unasur se ha convertido en un foro en donde los conflictos bilaterales, que anteriormente se trataban entre los afectados y en general se mantenían circunscritos a ellos, son expuestos como problemas regionales y ante los cuales los estados toman posiciones que dejando de lado el mérito de cada caso, alineándose en forma ideológica, lo que viene a agravar la creciente división regional.
La diplomacia puede ser “abierta”, es decir, una forma de gestión en que las tratativas se ventilan a medida que van produciéndose o “que llega a ser abierta” en la cual se negocia en privado y luego se dan a conocer los resultados. En el primer caso, que es el de Unasur, los agentes diplomáticos hablan más para el mundo que entre ellos y tratan de convencer a sus naciones y a otras audiencias más que a su interlocutor, procedimiento que solo contribuye a agudizar las contradicciones, sin resolver nada.
La diplomacia “tradicional” lleva a cabo sus negociaciones con un lenguaje y con un protocolo ad – hoc, que permite suavizar las divergencias y relacionar a personas que tiene importantes contradicciones, sin personalizar el conflicto, dejando espacio para buscar acuerdos. Los jefes de estado “revolucionarios” desprecian toda cortesía y a fuer de ser consecuentes caen en los insultos, las descalificaciones y la grosería. Unasur ha caído – ha sido llevada – a este terreno, acentuando su ideologización y su incapacidad política estructural.
Unasur en vez de ser un aporte a la estabilidad contribuye a generar inestabilidad en América Latina, expandiendo los conflictos más allá de los actores, fronteras y contexto original, haciéndolos mayores y más difíciles de controlar de que lo que eran en sus orígenes.
Unasur es parte del problema y no parte de la solución.
La última reunión de Quito, un fracaso diplomático integral, muestra que es hora de hacer la pérdida y deshacerse de esa organización antes que cause más daños.
Becas Chile, institución creada en el 2008 para entregar las becas Presidente de la República, vivió la renuncia de toda su plana mayor, encabezada por su secretario ejecutivo Javier González.
El motivo de su salida y de Sebastián Villarreal, director operativo; Victoria Becerra, directora de planificación; Lilian Navia, directora de comunicaciones, y Maximiliano Jarpa, encargado de temas internacionales, fue la existencia de roces con otras reparticiones públicas por el cruce de atribuciones.
Esto fue confirmado por la presidenta de Conicyt, Vivian Heyl, quien señaló que "nunca es fácil y por supuesto siempre hay que ir haciendo permanentes ajustes en este tipo de trabajos y de coordinaciones entre instituciones".
Como nuevo secretario ejecutivo de Becas Chile fue designado José Luis Sepúlveda.
Esa fue la encuesta que realizó Trabajando.com en 5 países latinoamericanos en el "Día Mundial del Grito" celebrado recientemente y donde las respuestas revelaron parte del clima laboral que reina por estos días de crisis en las empresas. Los mayores reclamos: el horario, el sueldo y recibir encargos a última hora.
Si tuviera un minuto de confianza y pudiera expresarle a su jefe y compañeros de trabajo lo que piensa sobre ellos ¿qué les diría?
Las respuestas están en este reciente estudio de Trabajando.com, donde un 82% de los empleados peruanos y mexicanos señalaron que gritar es una manera de liberar tensiones y que se sentirían aliviados si pudieran expresar "a los cuatro vientos lo que les molesta, los entristece o los hace felices".
La misma opinión tienen los trabajadores chilenos, quienes en un 80% reconocieron que necesitan gritar para liberar el stress, mientras que colombianos y argentinos se encuentran más bajo en el ranking con un 77% y 68% respectivamente.
Otro dato no menor, es que los trabajadores de distintos países precisaron que la primera persona a la que le gritaría sería a su jefe, ya que necesitan informarle sus quejas frente a diversos temas.
"Todos los latinoamericanos coincidieron en que le gritarían a su empleador que dejara de restringirlos, haciéndoles notar además, que no quieren seguir recibiendo tareas a última hora", indica el estudio.
A juicio de Juan Pablo Swett, Director general de Trabajando.com, esto sucede porque el empleado busca autonomía en la realización de sus tareas y esperan que sus jefes valoren el trabajo realizado.
"Si éstos no confían ni valoran, difícilmente los empleados van a creer en sus capacidades y potencialidades", señala Swett.
Otras de las cosas que los trabajadores le gritarían a sus jefes es "que acorte el horario de trabajo, que no lo restringa y que le suba el sueldo", según el estudio.
COMPAÑEROS DE TRABAJO
Sobre la relación entre pares, un 53% de los peruanos le gritaría a sus compañeros que debería existir mayor unión entre ellos.
Lo mismo piensan los mexicanos en un 48%, chilenos (43%), argentinos (43%) y colombianos con un (38%).
Otra de las cosas que le dirían a sus compañeros es que "no hablen a sus espaldas y que no se metan en sus cosas".
CONFLICTOS EN EL TRABAJO
Muchas de estas afirmaciones revelan el tipo de relación laboral que se genera al interior de los equipos y que en varios casos no es la mejor.
Por ello, la directora de selección de Hr Consulting, Javiera González, señala que hay varios tips que pueden ayudar a los trabajadores a mejorar su ambiente laboral.
Por ejemplo, frente a un empleado que tiene problemas con su jefe es importante contar con una buena instancia donde se pueda generar un diálogo constructivo entre ambos.
"Es bueno tener una actitud positiva frente a este tema porque no conviene discutir con el jefe y es mejor buscar la forma de expresar las diferencias desde una mirada enriquecedora", indica González.
Agrega que hay que mantener la misma actitud con los compañeros de trabajo, ya que "una buena parte del día se pasa allí y muchas veces se comparte más con los compañeros que con la familia", cuenta la sicóloga.
González agrega que es importante saber que los roces producidos en los equipos de trabajo no son personales, sino que son parte de las diferencias propias de la actividad que se realiza.
"Además en estos tiempos de crisis se genera más tensión por la situación que se está viviendo, pero una vez que esta crisis pase vendrán las gratificaciones para quienes colaboraron en tiempos más difíciles", señala.
La democracia peruana se enfrenta a una hora decisiva. O el gobierno del presidente García declara la guerra total a la pobreza y se enfrenta con todas sus fuerzas a la corrupción o en los próximos años contemplaremos, impotentes, cómo la ola chavista y radical se expande por los Andes sin apenas encontrar resistencia.
Tras la crisis de los petroaudios, que destapó ciertos manejos turbios en el entorno íntimo del aprismo, el gobierno de García debió centrarse en la lucha contra la corrupción y aplicar una política de tolerancia cero con los delincuentes de cuello y corbata. Por el contrario, la justicia peruana envió a su casa a Rómulo León, el principal sospechoso de la trama corrupta, pese a la creciente indignación popular y a la inercia discursiva de muchas figuras connotadas del partido gobernante. Aunque ahora el presidente del Poder Judicial, Javier Villa Stein, inicie una investigación al juez responsable de tremendo desaguisado, el daño ya está hecho.
Hace poco más de un mes, veinticuatro policías peruanos fueron masacrados en Bagua por defender la democracia y el orden. A su vez, nueve nativos eran abatidos mientras peleaban por lo que pensaban que les sería arrebatado: sus tierras y el agua de sus hijos. Bagua polarizó al país. Y el Gobierno empezó a desangrarse. Pese al crecimiento continuo y al saldo positivo de la macroeconomía, en el Perú subsisten grandes bolsones de pobreza que constituyen el mejor caldo de cultivo de radicalismos y etnonacionalismos indigenistas. La pobreza, si bien ha retrocedido, no ha sido doblegada del todo ni parece estar herida de muerte. Y, tras el cansancio y la ira de turno, irrumpe la violencia. Ciertamente, agentes externos azuzan a las masas, pero ello no implica que los errores del Gobierno no contribuyan a crear un clima de hartazgo que no ha hecho sino empezar. El último paro convocado por diversos sindicatos filomarxistas ha fracasado. Pero ello no implica que la próxima vez una huelga general no acabe por triunfar.
¿Es posible remediar esta situación? El cálculo político de Alan García debe dar paso a un gabinete de acción nacional, multipartidario, de corte gerencial. El Presidente tiene que dejar de pensar en las elecciones del 2016. Todo el poder del Estado debe concentrarse en las zonas en los que la pobreza es insoportable. Toda la autoridad del gobierno ha de tener un objetivo: extirpar a los corruptos, juzgarlos y condenarlos. Lo demás es coyuntura, suposición y demagogia. El Perú no debe parar y menos en tiempo de crisis. El nuevo gabinete tiene un deber supremo: lograr que el país retorne a la calma. Hay que recuperar la confianza del pueblo en un proyecto nacional serio, eficaz, coherente. Para ello, los partidos y movimientos centristas y democráticos deben unirse deponiendo los pequeños intereses y proyectos autárquicos, fruto de un ombliguismo estéril, que minan el destino del país. El equilibrio geopolítico de la región está en juego. El Perú es una plaza fuerte en Sudamérica. Así lo comprendió Bolívar, cuando arremetió con lo mejor de sus fuerzas para sellar la independencia de todo el continente en Ayacucho. Casi doscientos años después, la libertad vuelve a ser amenazada en el mismo campo de batalla, esta vez por un usurpador de su pensamiento. El pequeño heresiarca bolivariano comprende que, para controlar totalmente el espinazo andino, ha de rendir al gran Perú, cueste lo que cueste.
Si se mantiene la desunión de los demócratas, el 2011, con las elecciones presidenciales, la revolución chavista brindará por su nuevo peón en los Andes, Ollanta Humala. O los peruanos tendremos que soportar el retorno nefasto del Samurai en la figura de su heredera, Keiko Fujimori. Nos enfrentamos, una vez más, por la apatía y el egoísmo de nuestros gobernantes, al cáncer y al sida. Juntos tenemos que buscar una cura urgente. O gloria o abismo. No hay otra solución.
Director del Center for Latin American Studies de la Fundación Maiestas
Las relaciones exteriores de los países de América Latina están viviendo un doble proceso.
Por un lado, los estados latinoamericanos están impulsando con fuerza la integración regional, con proyectos como UNASUR. Pero a la vez, los conflictos bilaterales entre Bolivia y Perú, Ecuador y Colombia, Argentina y Uruguay dificultan esa integración y fomentan el renacimiento de los nacionalismos excluyentes.
Evo Morales vs Alan García
En estos momentos el mayor foco de tensión regional está en las relaciones entre Bolivia y Perú. Alan García y Evo Morales llevan meses peleándose y cruzándose insultos. El gobierno peruano acusa al boliviano de inmiscuirse en temas peruanos al apoyar las protestas de los indígenas de la amazonía.
Se trata de un problema personal entre ambos presidentes como el propio Morales confesó: "mi problema no es con Perú, es con su Gobierno, con su presidente (Alan García)". Evo Morales ha llamado de todo a Alan García, al que ha calificado como "uno de los perores presidentes" y ha asegurado que lo ocurrido en Bagua era un "genocidio".
Colombia vs Ecuador
La tensión sigue latente entre Colombia y Ecuador desde que el 1º de marzo de 2008 las Fuerzas Armadas colombianas penetraran en territorio ecuatoriano para atacar el campamento de las Farc donde se encontraba Raúl Reyes. Ecuador rompió relaciones con Colombia y aún no las ha reestablecido.
Pero además, el gobierno de Rafael Correa ha tomado una serie de decisiones que han empeorado aún más la relación bilateral. Unas han sido de tipo económico: el gobierno ecuatoriano estudia la posibilidad de imponer una "salvaguardia cambiaria" a las importaciones provenientes de Colombia.
Luego de la decisión de la Comunidad Andina de Naciones de que Ecuador restituya las preferencias arancelarias, el Consejo de Comercio Exterior e Inversiones ecuatoriano analiza un mecanismo para compensar las devaluaciones de la moneda colombiana.
El factor Santos
Otra decisión, no del gobierno, pero sí del ámbito judicial ha sido la de un juzgado ecuatoriano que ordenó el ingreso en prisión de Juan Manuel Santos, ex ministro de Defensa de Colombia. El magistrado acusa a Santos de coordinar y ordenar el ataque del 1 de marzo de 2008 a un campamento de las FARC en territorio de Ecuador, donde murieron 25 personas, entre ellas el líder guerrillero Raúl Reyes. En el ataque de marzo de 2008 murió también el ecuatoriano Franklin Aisalla. El gobierno ecuatoriano demandó al de Colombia basándose en una violación del derecho a la vida ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
En el horizonte hay un peligro. Si la segunda reelección de Álvaro Uribe no progresa y Juan Manuel Santos se convierte en el candidato uribista y presidente, las relaciones con el Ecuador de Rafael Correa difícilmente mejorarán. Además, Santos siempre fue, desde su época de columnista del diario El Tiempo en los 90, un férreo crítico de Hugo Chávez lo que complicaría las relaciones entres Colombia y Venezuela.
Perú vs Chile
Perú mantiene un pleito con Chile por los límites marítimo. El gobierno de Alan García ha llevado al de Michellle Bachelet al Tribunal de la Haya. Curiosamente, las tradicionales diferencias entre Bolivia y Chile se han matizado debido al enfrentamiento entre Perú y Bolivia.
El canciller boliviano David Choquehuanca ratificó que "existen avances" en la agenda bilateral y anunció la próxima firma de acuerdos: "En el marco de la agenda de los 13 puntos hay avances. Entre ellos se está por concretar la habilitación del puerto de Iquique y el pago del 50% por el uso de las aguas del Silala".
Uruguay vs Argentina
Mientras, sigue en punto muerto el conflicto de las papeleras que enfrentó entre 2006 y 2008 a Argentina y a Uruguay. Las relaciones entre el gobierno de Cristina Kirchner y el de Tabaré Vázquez está en punto muerto. Si José Mujica se convirtiera en presidente uruguayo en 2010, su cercanía personal e ideológica con los Kirchner podría mejorar la situación.
Pero hasta entonces, la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú mantiene el bloqueo del paso binacional con Uruguay y este país incluso vetó la candidatura del ex presidente Néstor Kirchner como secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas por no actuar en contra del corte.
El tenso clima de discordia entre Perú y Bolivia es un capítulo más de un defecto endémico de América Latina: la incapacidad de resolver en forma permanente los conflictos, sean internos o vecinales.
Las sociedades están en equilibrio estable cuando sus conflictos -inevitables en todas las épocas y latitudes- son bien procesados.
Para eso se requieren instituciones, serias y respetadas. No personalismos. La estabilidad institucional es requisito para la continuidad de las políticas públicas y la consiguiente confianza para el progreso.
Gran parte de América Latina carece de instituciones confiables. Venezuela y otros países reflotan caudillismos decimonónicos. Perú, por su parte, creó artificialmente un caso contra Chile para revisar límites marítimos ya ratificados hace décadas y reconocidos por la comunidad internacional. Actúa contra la corriente moderna de integración económica, afectando una vez más una deseable estabilidad regional. Chile se ve forzado a destinar recursos para defender sus derechos. Bolivia está incómoda frente al cambio fronterizo que pretende Lima. Ecuador alerta, porque todo el Pacífico Sur está delimitado por paralelos, pero Perú quiere introducir una bisectriz. Mala cosa para el clima de confianza que requiere una relación marcada por la gran inmigración peruana en Chile y las importantes inversiones chilenas en Perú.
El canciller Mariano Fernández ha mencionado tres factores que, entre otros, han impedido en el pasado el progreso armónico de la región: las difusas fronteras que nos legó España, los caudillismos que exacerban y dan uso político a esos problemas fronterizos, y la falta de relaciones comerciales serias. Riquezas extraordinarias como el estaño boliviano en su época o el petróleo venezolano hoy, no han beneficiado debidamente a los pueblos ni al comercio regional.
En Sudamérica coexisten países con grandes reservas energéticas al lado de otros con enormes necesidades sin que se dé un lógico comercio, sólo por razones políticas. En cambio, la actual Unión Europea nació de un acuerdo para el carbón y el acero apenas terminada la II Guerra Mundial.
Mientras Perú insista en modificar fronteras y continúe pensando en una guerra del siglo XIX, o Hugo Chávez siga dando uso político al petróleo, o los Kirchner no entiendan que exportar y progresar requiere honrar los compromisos pactados, estamos liquidados.
De no mediar un cambio de mentalidad en el barrio, nunca daremos un salto al progreso como numerosos países de Asia que hace pocas décadas vivían en la miseria y la destrucción de las guerras. Faltan instituciones que den forma a un "estado de derecho" real, que vincule a los ciudadanos con los fundamentos de un orden que se respete, por que dé garantías a todos.
Nota: En Chile deberiamos aprender de Perú... da la impresión que los políticos, medios de comunicación y los peruanos de a pie, están más pendientes y discuten más sobre lo que ocurre en Chile, que los propios chilenos (obviamente es una ironía, pero grafica una realidad patética).
Titular de Defensa, Ántero Flores Aráoz sostiene que el Gobierno está actuando en términos de seguridad y Defensa Nacional.
Click en la imagen para oir el audio
En relación al tema de la Defensa Nacional, el ministro del Interior, Ántero Flores Aráoz afirmó el Perú no ve en Chile un "lev motiv" para hacer carrera armamentista. Sostiene que el país "tiene que tener las cosas disuasivas que debe tener cualquier Estado, pero no más que eso".
En diálogo con RPP, Flores Aráoz fue consultado acerca de la situación de la Defensa Nacional. "Hace mucho tiempo que la situación no está normal". Afirmó que la diferencia con Chile es la desconfianza en las Fuerzas Armadas existente desde hace años atrás, "que no es de la situación de un grupo, sino en un desinterés en los altos mandos militares por esta institución".
De otro lado, enfatizó en que hay que hacer hincapié en temas en común con Chile como la lucha contra la pobreza, el armamentismo, la falta de salubridad e infraestructura, la educación; entre otros temas para afrontar una serie de ventanas".
Sostuvo que para solucionar el diferendo jurídico existe el derecho internacional público, con la demanda interpuesta ante la Corte Internacional de La Haya.
"Estamos actuando bien en términos de seguridad", dijo el titular del Interior. Al consultársele sobre las declaraciones de Chile, con respecto a la situación marítima con el Perú, aseguró que "si las hay en Chile también las hay en el Perú".
Refirió que respecto de ese tema no sólo existe el mecanismo del 2+2, "hasta los parlamentarios mismos hacen gestiones, se reúnen dentro de swus comisiones para poner paños fríos".
La posición de ambos países es similar en aspectos como las negociaciones de estas economías con el Sudeste asiático, que ambos están en APEC, aseguró.
Nota: Esto suena a tomada de pelo, porque los lios nacen en Perú... ¿acaso el lío de Donayre lo iniciaron en Chile los políticos chilenos? aunque los peruanos terminaron acusando a Chile de agresivo, no fue así. ¿El ataque contra el TLC con Chile, se inició en Chile? ¿son los chilenos los que se quejan porque el candidato a Contralor Nacional de Perú trabajo en el Ministerio de Hacienda de Chile, o son los peruanos los que por eso lo acusan de PROCHILENO Y TRAIDOR a la patria? ¿Cesar Hildebrandt, Rodriguez Cuadros, Ollanta Humala, Carlos Ferrero, etc. van a dejar de atacar las inversiones chilenas en Perú porque se cambiaron a unos ministros en Chile? ¿Las acusaciones de armentismo nacen en Chile?... los dichos de Simon son disparates, los peruanos pretenden decir con eso que los conflictivos y odiosos somos los chilenos y no ellos.
Simon Munaro sostuvo que Chile debe ver al Perú como un país amigo con el que se relacionará siempre, para lo cual se necesita paz y esfuerzo de entendimiento.
El presidente del Consejo de Ministros, Yehude Simon, indicó que la salida de los ministros chilenos de Relaciones Exteriores y Defensa, Alejandro Foxley y José Goñi respectivamente, "ayuda a mejorar las relaciones" entre el país sureño y el Perú.
"Estos dos personajes con sus declaraciones en vez de integrar a los pueblos, producían diferencias, pero ciertamente esto ayuda a mejorar las relaciones", afirmó.
Simon Munaro sostuvo que Chile debe ver al Perú como un país amigo con el que se relacionará siempre, para lo cual se necesita paz, tranquilidad y esfuerzo de entendimiento.
"Un político o una autoridad de Gobierno no puede hacer cualquier declaración que ofenda, en el caso de Perú, a chilenos, o en el caso chileno a peruanos", acotó.
"Empresarios y trabajadores chilenos que vengan a Perú, empresarios y trabajadores peruanos vayan a Chile", dijo.
Este es el Canciller al que un contralmirantillo (r) peruano, con rasgos de cirrosis hepática, insulta desde el planfleto peruano ultranacionalista y antichileno, La Razón.
Seguramente, el super-re-contralmirante peruano embriagado por el valor que le inspiran sus innumerables medallitas de latón obtenidas -posiblemente- luego de arduas y riesgosas maniobras etílicas en su cuartel, se ha sentido compelido a la temeraria -y casi imposible- hazaña intelectual de despacharse con todo su resentimiento nacionalista contra un chileno de reconocidas capacidades intelectuales y humanas (dos características que visiblemente el re-contralmirante peruano no posee).
Biografía
Alejandro Tomás Foxley Rioseco (n. Viña del Mar, 26 de mayo de 1939) es un economista, ingeniero y político democratacristiano chileno. Fue ministro de Hacienda entre 1990 y 1994, senador entre 1998 y 2006 y actualmente es el ministro de Relaciones Exteriores de Chile.
Hijo del marino de origen británico Alejandro Foxley Chatman y de Carmen Rioseco.
Estudió en los Padres Franceses de su ciudad y en 1957 ingresó a la Universidad Católica de Valparaíso de donde se titularía de ingeniero civil químico. Después de egresar, en 1962, y titularse al año siguiente, viajó becado a la Universidad de Wisconsin, donde se doctoró en economía.
Actividades académicas
Debido a su formación ha participado en diversas organizaciones internacionales y académicas, en el área de la economía. Fue gobernador del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo (1990-1994), y ocupó el cargo de presidente del Comité de Desarrollo de los Gobernadores del Banco Mundial-Fondo Monetario Internacional (1991-1992).
Ha sido profesor en diversas instituciones educacionales, como la Universidad de Notre Dame, el Instituto de las Américas de la Universidad de California, el Massachusetts Institute of Technology (M.I.T), la Universidad de Oxford o el Institute of Development Studies de la Universidad de Sussex. Desde 1993 es, además, académico correspondiente de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas de España.
En Chile su nombre está fuertemente asociado a Corporación de Estudios para Latinoamérica (Cieplan). Esta institución operó, particularmente durante la dictadura, como centro de estudios en economía, sociología y ciencias humanas. Numerosas personalidades que desde el retorno de la democracia han desempeñado cargos de gobierno pasaron antes por Cieplan.
Obras
Foxley es, además, autor y editor de diversos textos sobre economía, desarrollo económico y problemas de la democracia. Pueden citarse entre ellos:
* Chile en la encrucijada: claves para un camino real y posible, Grijalbo Mondadori, 2001. * Chile en la nueva etapa: repensando el país desde los ciudadanos, Dolmen, 1997. * La economía política de la transición: el camino del diálogo, Dolmen, 1993. * Discursos del Ministro de Hacienda, Ministerio Secretaría General de Gobierno, Secretaria de Comunicación y Cultura, 1990. * Democracia, desarrollo y el arte de traspasar fronteras: ensayos en homenaje a Albert O. Hirschman, México, D. F., Fondo de Cultura Económica, 1989 (como compilador, junto con Michael McPherson, y Guillermo O'Donnell). * Chile puede más, Planeta, 1988. * Chile y su futuro: un país posible, Cieplan, 1988. * Para una democracia estable: economía y política, Aconcagua - Cieplan, 1985. * Reconstrucción económica para la democracia, Aconcagua, 1983. * Los actores de la realidad chilena, Editorial del Pacífico, 1974 (como editor, con Ramón Downey). * Distribución del ingreso, México, Fondo de Cultura Económica, 1974 (como compilador). * Chile: búsqueda de un nuevo socialismo, Nueva Universidad, 1971.
Entrevista de 2007:
Afortunadamente, Foxley representa a parte importate de los liderazgos chilenos... que en nada se asemejan a los liderazgos peruanos, ¿algunos ejemplos?: Alan García Perez, cuyo segundo gobierno ha visto a sus principales personeros enredados en actos de corrupción (el más importante por unos lotes petroleros), dueño de un lujoso departamento en París, que no ha podido explicar como fue adquirido, pues tiene un costo de más de 2 millones de dólares (obviamente, no es su única propiedad. De hecho, hace unos meses apareció vendiéndole a uno de sus ministros una propiedad que había declarado bajo juramento que no le pertenecía), además, no ha sido capaz de cerrar casos de derechos humanos que lo involucran como autor intelectual, también existen algunos indicios que lo ligan con algunos grupos narcotraficantes (clan de los Sanchez Paredes). Ollanta Humala, antichileno ultranacionalista que profita de exacerbar el nacionalismo "cholo" (étnico) y el antichilenismo, claro que esto lo hace montado en cómodas camionetas 4x4 facilitadas por la empresa chilena Gildemeister-Perú. Arrastra acusaciónes como violador de los derechos humanos (conocido como el Capitán Carlos). Atacó sin piedad al corrupto gobierno de Alejandro Toledo, pero mientras aceptaba suculentos ingresos en dólares como agregado militar de Perú en Japón, durante... el gobierno de Alejandro Toledo. Alejandro Toledo, ex presidente del Perú, se dice economista pero su título profesional es en educación. Terminó a tumbos su gobierno -con una aprobación cercana al 10%- con acusaciones de malversación de fondos públicos, sospechas de drogadicción, acusaciones de violación, sindicaciones de alcoholismo irrefrenable (de preferencia, Whisky)... logró evitar que su apoyo interno se desplomara mas alla de 10% alentando inumerables conflictos y disputas con Chile, desde el límite marítimo hasta el origen del pisco, las lúcumas, las chirimoyas, las papas, etc. Acaba de perder un juicio contra una hija nacida fuera del matrimonio que en un comienzo se negó a reconocer legalmente. Ken'ya Fujimori (alias Alberto Fujimori), insigne ex presidente peruano, acusado de corrupción y violaciones de derechos humanos, abandonó su cargo renunciando vía fax desde Japón (los SMS -mensajes de celular- aun no eran tan populares en ese entonces), desde donde reveló a los peruanos que el era en realidad japones y no "cholo" (para evitar ser extraditado). Ahora está siendo juzgado y es defendido a brazo partido por el panfleto nacionalista peruano, La Razón (donde el insigne super-re-contralmirante publicó su columna). Edwin Donayre, ex Comandante en Jefe del Ejercito peruano, héroe nacional peruano sacado sobre los hombros de las tropas al pasar a retiro luego de despacharse contra los chilenos mientras se encontraba en estado etílico, frente a una cámara. Acusado de robarse 30.000 galónes de combustible del ejército. Hoy entra en la arena política peruana concitando apoyos en amplios sectores políticos (posible futuro presidente de Perú), hasta el propio Alan García ha apoyado su incursión política... Así podría continuar enumerando los "atributos" de tan nobles personajes del Perú.
¿Ustedes creen que este re-contralmirantillo peruano es "más fino" que sus superiores? no pues... si Santa Claus no existe.
Yo no soy concertacionista, pero claramente prefiero a Foxley que a cualquier "lider" peruano.
Los peruanos tienen una crisis seria de liderazgo. Supongo que será producto de la pésima educación que reciben la mayoría de sus habitantes, a los que parte de la prensa peruana llama el "ELECTARADO" (y quizás no están tan equivocados, no hay que olvidar el 34% de niños con desnutrición crónica de Perú -antes eran más- que terminarán y terminaron con daños intelectuales... esas masas de peruanos también vota. Y no es un ironía, es un hecho científico. La desnutrición infantil crónica produce daños fisicos e intelectuales IRRECUPERABLES. En Chile afecta a menos del 1% de los niños, en Perú a 1 de cada 3).
En noviembre del 2007 el Estado chileno, a través de la DIBAM, devolvió 3.778 libros al Perú, libros que habían sido extraídos desde la antigua Biblioteca Nacional en momentos en que Chile ocupaba Lima. El gobierno del Perú realizó escuálidas muestras de agradecimiento por el gesto, frente a la reacción de diversos sectores limeños que caracterizaban la entrega como “parcial”. El embajador Hugo de Zela advirtió que Chile devolvía “una parte” de los libros “saqueados en la Guerra del Pacífico”.
En septiembre del 2007, el embajador peruano, Hugo Otero, solicitó al Ministerio del Interior chileno una amnistía migratoria para 15 mil residentes ilegales peruanos. Un mes después, el gobierno chileno anuncia que regularizará la situación de los inmigrantes peruanos señalando que se trata de "gesto de amistad" hacia Perú. Acción-reacción.
La lista de gestos inamistosos del vecino Perú es larga, y no entraré en detalles, salvo al nombrar las más recientes: la búsqueda de sectores nacionalistas en dicho país para dejar sin efecto el TLC firmado recientemente con Chile, hecho antecedido por los dichos del General E. Donayre. El último es el cuestionamiento de la designación del nuevo Contralor de ese país por haberse desempeñado en el Ministerio de hacienda chileno.
La política de la mandataria Bachelet hacia Perú es clara y ha sido sostenidamente apoyada y difundida por su Cancillería: “Mirar hacia el futuro”. En esta lógica se inscriben la serie de “gestos” chilenos hacia Perú, un principio angular del programa de gobierno de la Presidenta. No obstante ello, podría existir un claro error en la postura chilena al no considerar la probabilidad que dichos gestos sean percibidos en Lima, en especial en Torre Tagle, como actos de debilidad política.
En este sentido se puede apreciar que existe una clara disonancia entre la postura del Ministerio de Defensa chileno junto a sus FF.AA. y el Ministerio de RR.EE.: por un lado se aprecia una postura de credibilidad de la disuasión, de fortaleza de la política militar, sin embargo por otro lado, el de la Cancillería, una debilidad en el marco de la defensa política de los intereses nacionales en el entorno vecinal. Una prueba mayor será La Haya.
En función de lo anterior preguntas subyacen: ¿cuándo y bajo qué condiciones la clase política peruana se declarará satisfecha de los gestos chilenos hacia su país? ¿Es políticamente beneficioso para esta clase política peruana, altamente fragmentada, regularizar una vez por todas las relaciones con Chile? ¿Cual es el límite de esta política de gestos hacia Perú?
Ya habíamos señalado que las señales que envía el Gobierno peruano en el marco de sus relaciones con su homologo chileno son inconsistentes, identificar constantemente a Chile como el “adversario económico” no ayuda en nada a detener la insistente política institucional limeña hacia nuestro país, toda vez que daña y obstaculiza la normalización de sus relaciones, que mejor ejemplo que el mantenimiento de la suspensión por parte de Chile de los encuentros 2+2 entre las cancillerías y los ministerios de defensa de ambos países.
La política exterior peruana hacia Chile está basada en una visión desde la Real Politik, la pretensión marítima lo demuestra, en particular al buscar neutralizar y limitar el acercamiento casi sin precedentes entre nuestro país y Bolivia, frente al enfriamiento también casi sin precedente entre Perú y el Estado masista de Morales. Utilizar la demanda en La Haya para demostrar que son ellos los que tienen la llave de la demanda marítima boliviana y que poseen un poder político de facto en las negociaciones entre nuestro país y Bolivia es servirse de los instrumentos que la visión realista pone a su disposición.
La pregunta que subyace es si debemos seguir realizando gestos unilaterales "hasta que duela” a nuestro vecino peruano o es tiempo ya de adoptar una postura que denote un endurecimiento real y efectivo de nuestra política exterior hacia dicho país, en concordancia con la visión más realista de nuestros estamentos de Defensa.
No es solo Ollanta Humala quien estimula una postura antichilena propia de finales del siglo XIX y del XX, sino que parte relevante de la clase politica peruana. El "factor Chile" sigue dinamizando las relaciones politico-electorales internas del vecino país, debemos clarificar cual será la "política peruana" de nuestra cancillería, en especial ad portas de un posible cambio de gobierno en Chile.
A diferencia de lo que el Canciller Alejandro Foxley señala en cuanto a que existen algunos políticos de ese país que no quieren “desprenderse de una mirada volcada en el siglo antepasado”, la verdad parece ser otra: sería politicamente poco beneficioso obrar en tal sentido. La visión realista una vez más se impone en la clase política peruana.
Nota: Decir que las amenazas que potencialmente enfrenta Chile, son menores en relación a su capacidad militar, es deconocer dos situaciones particulares del caso chileno: 1) La configuración territorial de Chile. Un país extremadamente LARGO y ANGOSTO, sin profundidad territorial para detener con tiempo un potencial ataque, y sin tiempo para movilizar tropas y equipos al lugar del potencial conflicto, lo que obliga a tener capacidad militar distribuida a lo largo del territorio (5000KM). 2) La HV3, hipótesis vecinal 3, que implica que en caso de un conflicto, es altamente probable que Chile no solo tenga un frente de batalla, sino tres (las fronteras con Perú, Bolivia y Argentina, paises con mas de 6 veces la población de Chile).
Que hoy exista una relación positiva y fluida con Argentina, no implica que eso no puede variar con el tiempo (como ejemplo, basta ver el cuasi conflicto entre Ecuador, Colombia y Venezuela el año pasado). En el caso de Perú y Bolivia, la situación es clara. Por un lado, Bolivia, apoyada por Chavez, que reclama acceso al mar por territorio chileno, y Perú, un país incapaz de superar una derrota de hace 130 años y que vive atrapado en el resentimiento y revanchismo, donde sus autoridades politicas, militares y la prensa constantemente alientan la odiosidad y revanchismo contra Chile. Basta recordar que hace solo un par de meses, el General en Jefe del Ejercito peruano creo un conflicto diplomático que congeló indefinidamente las relaciones entre Perú y Chile (probablemente seguirá así hasta el término de los gobiernos de García y Bachelet, porque ahí se daño la confianza entre los presidentes), al afirmar que los chilenos que entrarán en Perú tenían que salir en cajones (ataúdes), y si no había suficientes cajones, en bolsas de plástico. Mientras, en Santiago se les daba un perdonazo migratorio a 30.000 peruanos ilegales (antes ya se le había dado otro a 40.000 peruanos), para que puedan normalizar su situación en Chile, además de hacerse toda clase de gestos amistosos hacia Perú (devolver libros capturados por las tropas en 1879, etc). Chile está rodeado de vecinos donde el antichilenismo vende (quizás hoy por hoy no es tanto en Argentina), y eso es utilizado por los políticos inescrupulosos de esos paises, para distraer de los problemas internos, inventándose un enemigo externo (Chile).
Las tensiones regionales subyacen en el rearme de algunos países suramericanos que argumentan que se trata de una renovación del material
Sesenta toneladas de peso, un cañón de 120 milímetros y un avanzado sistema electrónico son las principales características del Leopard 2, el tanque convencional más poderoso de América Latina. Chile, un país de unos 16 millones de personas, posee 300. ¿Los necesita? Una amenaza militar sobre Santiago parece una utopía. Sin embargo, las tensiones entre vecinos, unidas a un lustro de bonanza económica, han propiciado que América Latina, especialmente los países del sur, hayan reforzado su armamento.
El gasto en defensa de Latinoamérica y el Caribe aumentó un 91% entre 2003 y 2008, según las cifras publicadas recientemente por el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS, en sus siglas en inglés). En su informe Balance Militar 2009, el prestigioso centro de análisis de las relaciones internacionales señala que el gasto militar en la región el pasado año fue de 47.200 millones de dólares, frente a los 24.700 millones de 2003.
La excusa que durante este tiempo han dado los países era la necesidad de renovar un material militar obsoleto. El informe del IISS concuerda con esta apreciación al apuntar que "la mayoría de los equipos actualmente en servicio datan de los años cincuenta y sesenta, y muchos programas anunciados recientemente son, ante todo, modernizaciones y sustitución de vieja tecnología". "Es cierto que el armamento de algunos países no era moderno, pero eso no quita que el aumento del gasto se realice por la percepción de que existen amenazas a nivel regional, por los conflictos existentes o por las compras de armamento de los vecinos", explica el analista militar argentino Diego Fleitas, director de la Asociación de Políticas Públicas.
Conflicto entre Venezuela y Colombia
Uno de los focos de tensión más activos y que ilustra a la perfección el comentario de Fleitas es el conflicto que mantienen Venezuela y Colombia, especialmente desde la llegada de Hugo Chávez al poder, hace diez años. "Es llamativo que en los casi 200 años de independencia del país no se ha visto inmerso en ningún conflicto bélico internacional; sin embargo, ha estado a punto de entrar en guerra con Colombia en tres ocasiones", lamenta el experto venezolano en defensa Carlos Hernández.
En el último lustro, una de las adquisiciones venezolanas más incómoda fue la compra de 100.000 fusiles AK 103. La mera renovación del material no hubiese supuesto más problema de no ser porque el cambio de fusil se produjo por otro que era compatible con el utilizado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Los movimientos en la frontera de ambos países del Ejército de Álvaro Uribe, que posee los obuses más modernos de la región, no han cesado, con o sin amenaza venezolana. El presupuesto colombiano de defensa el pasado año fue de 5.500 millones de dólares, un 13,5% mayor que el destinado en 2007.
En los últimos tres años, las compras del Gobierno de Chávez a Rusia, Bielorrusia, China y España han sobrepasado los 6.700 millones de dólares (unos 4.600 millones de euros). El embargo armamentístico que decretó Estados Unidos en los años noventa ha impulsado la relación entre Caracas y Moscú. Según el informe del IISS, Venezuela podría comprar a Rusia cazas Su-30, aviones de transporte Il-76, aeronaves cisterna Il-78, submarinos Kilo y helicópteros mi-28.
Por si cabe alguna duda de si existe o no un ánimo armamentista en la región, Diego Fleitas recuerda que el pasado mes de diciembre, Venezuela, Brasil y Argentina se negaron a firmar el acuerdo de prohibición de las bombas de racimo, que fue adoptado en la ciudad noruega de Oslo.
Carrera entre vecinos
Perú y Bolivia son vecinos incómodos para Chile. Cada vez que La Paz o sus aliados mueven ficha -por ejemplo, porque Hugo Chávez sueña con bañarse en una playa boliviana en el Pacífico, o porque Caracas aporta 10 millones de dólares para la Escuela Naval Boliviana, país sin costa-, las alarmas saltan en Santiago. Los analistas, sin embargo, no consideran que eso justifique que Chile cuente con el arsenal más moderno de la región, no precisamente por novedoso. "Exagerado" y "desproporcionado" son los términos más empleados. Su capacidad armamentista dista mucho de las amenazas que pueden tener.
El principal exportador de cobre del mundo se ha beneficiado estos años de la cotización internacional del metal, que ha estado por las nubes. Gracias a la Ley del Cobre, que destina el 10% de los beneficios por la venta del material al presupuesto de las Fuerzas Armadas, Chile ha conseguido renovarse y rearmarse como ningún otro país de la región.
El doble discurso de las Fuerzas Armadas -por un lado, aseguran que las tensiones vecinales son peligrosas, por tanto, hay que comprar armamento; por otro lado, aseguran que no hay carrera armamentista, así no se bloquean las compras de armas- ha calado en un país que ha mantenido contento a su Ejército mientras Pinochet seguía vivo. El caso antagónico es el de la vecina Argentina. Marcado por la dictadura militar (1976-1983), el país tiene una situación militar precaria.
Riesgos
Si bien puede ser legítimo que un país compre armas o aumente su gasto por su legítima defensa, ¿qué riesgos pueden conllevar dichas compras? "Pueden generar un efecto contrario al que busca; en vez de solucionar los problemas de la región, puede generarlos", alerta Fleitas. Más aún, el analista argentino considera que el gasto es innecesario y podría ser empleado en otras materias como la educación. "El gasto militar es un obstáculo. Los países, en vez de invertir en desarrollo en una región en la que más del 50% vive bajo el umbral de la pobreza, están invirtiendo en armas", critica Fleitas.
El lustro de bonanza económica se ha acabado. La región, inmersa en la crisis financiera internacional, afronta una época de vacas flacas. Con los precios de las materias primas por los suelos y, sobre todo, con el barril de crudo bajando cada día más, la incógnita se centra en ver si los países, especialmente Venezuela, agitador por excelencia, pueden hacer frente a las compras armamentistas realizadas estos cinco años.
Brasil, otra vez un paso por delante
El pasado mes de diciembre, mientras los gobernantes latinoamericanos se rompían la cabeza para ver cómo afrontaban una crisis que consideraban inmune y temían, en casos evidentes como el de Venezuela, si iban a poder afrontar las compras de armamento prometidas, Brasil, que también se está viendo afectado por las turbulencias financieras, daba un paso hacia adelante en su carrera militar. Un paso que iba más allá de reforzarse militarmente frente a las tensiones con los países vecinos. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva y su homólogo francés, Nicolas Sarkozy, firmaban un acuerdo, que comprometía a Francia a ayudar a construir en suelo brasileño el primer submarino nuclear de la región.
Además de contrarrestar el creciente poder militar de Caracas, Brasilia se rearma para proteger su producción petrolera en mar adentro y consolidar así su liderazgo en la región, siempre con las miras puestas, según los analistas, en convertirse en una potencia mundial.
Desde 2005, el presupuesto de defensa brasileño ha crecido casi un 10% anual, y en 2008 alcanzó los 20.100 millones de dólares, un dato muy superior a los 9.600 millones de dólares de 2004.
ACLARACION: Este blog no es antiperuano ni nacionalista chileno. Este blog simplemente recopila y (a veces) comenta sobre artículos recopilados en la prensa nacional y mundial y que involucran a Chile. Si parece "cargado" hacia Perú, simplemente, es resultado de la publicación constante -y obsesiva- en ese país de artículos en que se relaciona a Chile. Así también, como ejemplo opuesto, no aparecen articulos argentinos, simplemente, porque en ese país no se publican notas frecuentes respecto Chile. Este blog también publica -de vez en cuando- artículos (peruanos o de medios internacionales) para desmitificar ciertas creencias peruanas -promovidas por medios de comunicación y políticos populistas de ese país- sobre que Perú ha superado el desarrollo chileno, lo que es usado en ese país para asegurar que Chile envidia a Perú y que por eso buscaría perjudicarlo. Es decir, se usa el mito de la superación peruana y la envidia, para incitar el odio antichileno en Perú.