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jueves, octubre 22, 2009

Canciller peruano espera que en el futuro Chile "entienda mejor" la demanda marítima

Nota: Este no es un asunto de ser o no "equitativos", es un asunto LEGAL. Perú definió y aceptó una frontera, y medio siglo después la desconoce y pretende otra cosa. Una ley peruana tan reciente como el año 2001, reconoce el límite terrestre y marítimo. Además, Perú está obligado -por el protocolo de 1998 firmado entre Perú y Ecuador- a reconocer que los tratados firmados con Chile fijan límites.

José Antonio García Belaúnde justificó el litigio en La Haya, pues Lima no podía permitirse "perpetuar" una situación "de profunda inequidad".

El ministro peruano de Relaciones Exteriores, José Antonio García Belaúnde, afirmó este jueves que espera que Chile "entienda mejor en un futuro" la decisión peruana de acudir a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya con una demanda por la delimitación marítima entre ambos países (nota: esto es falso, porque a diferencia de otros casos visto en el tribunal, entre Chile y Perú existen acuerdos vigentes e irrenunciables que reconocen un límite fijado por el paralelo, y no sólo eso, existe el precedente claro e indiscutible de la libre aceptación y aplicación por parte de Perú de ese límite por más de 50 años. Ahora, si se equivocaron en firmar eso, es asunto de ellos).

"Lo que hizo el Perú en La Haya fue un acto de consecuencia con el derecho internacional, con las resoluciones de las Naciones Unidas sobre la solución de conflictos y diferencias", afirmó el canciller, que calificó la decisión peruana como una "medida de paz y de entendimiento" (nota: la Convención del Mar de la ONU no tiene por propósito permitir a los países desconocer los acuerdos que firmaron y exigir nuevos límites marítimos. La Convención es insistente en afirmar que ante todo, priman los acuerdos previos y la Convención no puede ser usada para desconocerlos).

García Belaúnde señaló que el objetivo es solucionar "una situación de profunda inequidad" que Perú no podía permitirse "perpetuar".

Las palabras del ministro peruano responden a unas declaraciones por su par chileno, Mariano Fernández, quien dijo que la demanda marítima no permitía a su Gobierno desarrollar medidas más creativas con Perú.

"Estamos inhibidos de iniciativas más creativas hasta que tengamos resuelto el problema que está radicado en el Tribunal (Corte) Internacional de Justicia de la Haya", afirmó ayer, miércoles, Fernández.

Las relaciones entre Perú y Chile se han visto afectadas por la denuncia peruana ante la Corte Internacional de La Haya para que se establezcan los límites marítimos bilaterales.

Lima afirma que éstos nunca han sido fijados, pero Santiago asegura que fueron establecidos en acuerdos suscritos en los años cincuenta que, para los peruanos, sólo están relaciones con asuntos pesqueros.

Artículo original

domingo, julio 26, 2009

La extraña invención del Doctor García

Por José Rodríguez Elizondo

* Este artículo fue publicado en 2007 en la revista Mensaje

Hipótesis personal sobre la causa de la reivindicación marítima del Perú y sus efectos sobre la aspiración marítima de Bolivia.

Pese a su importancia histórica, el acuerdo de Charaña de 1975 aún no ha sido procesado a cabalidad. Lo digo porque no sólo marcó nuestro techo respecto a la aspiración marítima de Bolivia. También marcó nuestro piso respecto a las posibilidades de amistad con el Perú.

La clave me la dio el general Francisco Morales Bermúdez, en entrevista que le hice en su casa de San Isidro, el 9 de noviembre de 2001. Entonces, yo ya lo percibía como uno de los peruanos más importantes de la Historia de Chile, tras la Guerra del Pacífico, por dos razones literalmente de fuerza: su golpe de 1975 contra el general Juan Velasco Alvarado, que desbarató la posibilidad de un conflicto armado directo, y sus maniobras para poner distancia con Fidel Castro y eludir una alianza con Argentina, con vistas a la guerra que impulsaban los “halcones” del general Jorge Rafael Videla. Estimando o no a los chilenos, se las arregló, por dos veces, para evitar la peor catástrofe que puede recaer sobre cualquier sociedad.

Mérito adicional: Morales Bermúdez jamás cedió a la tentación de publicitarse como soldado de paz, al margen de su colectivo institucional. Con ese talante, me manifestó, categórico, que nunca hubo un plan de acción contra Chile, que el reequipamiento militar peruano era para mantener el equilibrio estratégico, y que el posterior reconocimiento de Alberto Fujimori fue “un disparate total” [1].

Sin embargo, lució transparente respecto al frustrado acuerdo de Charaña. Dijo que, ante la demanda del general Augusto Pinochet, percibió que la presión de Hugo Bánzer le impedía responder con una negativa simple. Pudo agregar que sus altos mandos repudiaron dicho acuerdo[2]. Para salir del paso, ordenó a su canciller Carlos García Bedoya que diseñara “una salida al mar para Bolivia por territorio que fue peruano, desembocando en Arica, a condición de que Arica tenga como puerto –no como territorio- una administración tripartita”.

Con eso reflejaba tres constantes del pensamiento estratégico y del imaginario peruano sobre la relación con Bolivia:
  • El Perú fue a la guerra para ayudar a dicho país y éste abandonó las acciones, dejándolo solo frente a Chile.
  • Cualquier solución para Bolivia supone priorizar la vigencia del interés peruano sobre sus territorios perdidos.
  • Los bolivianos no deben culpar al Perú por una eventual falta de acuerdo con Chile.
Bastan dos ejemplos para asumir la historicidad de estas constantes: “El Perú jamás consentirá en hacer dejación de sus derechos sobre esos territorios”, dijo en 1919 el canciller Arturo García Salazar”. En 2002, las actualizó el historiador y diplomático Juan Miguel Bákula: “Suponer que el Perú se había batido cuatro años con tan cruento y doloroso esfuerzo, para que Bolivia obtuviera una recompensa, resultaba una inconsecuencia”[3].

Esto permite decodificar el sentido real de la formulación de Torre Tagle, según la cual “el Perú no es obstáculo para la aspiración marítima de Bolivia”. Para entenderla, debe agregarse el siguiente complemento tácito: “entendiéndose que el Perú no renuncia a los derechos y servidumbres sobre sus ex territorios, reconocidos por el Tratado de 1929”.

Los resguardos de García

Cotejada la respuesta de Morales Bermúdez a Pinochet, de 1976, con sus dichos de la entrevista, salta una omisión fundamental: la frontera marítima no aparece por ninguna parte. Llamativo, pues no pudo tener mejor excusa, ante el gobernante chileno y Bánzer, que reprocharles por estar disponiendo de mar peruano.

Esto se explica porque el tema de la redelimitación recién surgió en 1986. Quien lo inventó fue Alan García, líder del Partido Aprista del Perú y Presidente elegido democráticamente (nota: Buen punto. Si Perú ha reclamado "desde siempre" que el mar frente a Arica le pertenece, por qué Perú no dijo nada cuando Pinochet se lo ofreció a Banzer de Bolivia en 1975? Por el contrario, Perú pidió participar con soberanía tripartita de Arica ¿estaban cediendo "su" mar con su propuesta de soberanía tripartita? No pues).

¿Revanchismo antichileno de García?

Lo descarto por dos razones: Una, porque el Apra tenía (y mantiene) una sólida doctrina integracionista. Su fundador, Víctor Raúl Haya de la Torre, hasta fue acusado de “chilenófilo” por los conservadores limeños de los años 30. Dos, porque la tesis parece inventada –ya lo veremos- como un resguardo doméstico para iniciar una mejor relación con Chile y como un franco disuasivo ante Bolivia.

Esto se explica porque García llegó a su primera Presidencia con gran ímpetu amistoso. Fruto de su experiencia corta –tenía 35 años-, creía en la posibilidad de mejorar, rápido, la calidad de la relación con nuestro país. Tras los avances prudentes de su predecesor Fernando Belaunde Terry, pensaba que lo primero era extirpar el incordio de las cláusulas pendientes del Tratado de 1929. Al efecto solía decir, en círculos restringidos -quizás, como movida táctica- , que no le importaba si para negociar debía ir a la frontera y abrazarse con el mismísimo diablo. Es decir, con Pinochet.

Contextualizando la osadía, cabe recordar que ningún demócrata del mundo quería exponerse a una foto con el dictador chileno. El peruano Javier Pérez de Cuéllar, a la sazón Secretario General de la ONU, había anunciado que sólo visitaría Chile cuando volviera la democracia. El rey Juan Carlos –quien solía aconsejarse con Pérez de Cuéllar- se acogía al mismo predicamento.

Por lo mismo, la intrepidez del joven Presidente se miró, desde la disidencia chilena, como democráticamente insolidaria. Uno de sus dirigentes aterrizó en Lima con esa preocupación y un amigo le concertó una cita con Armando Villanueva, respetado patriarca del Apra. Todo indica que del encuentro surgió un pragmático “consejo a García”: mejor relación sí, foto no. En definitiva, tras sondear a Pinochet con dos adelantados, el Presidente envió a Chile a su canciller Allan Wagner, en mayo de 1986, para “abrir una nueva etapa de paz y cooperación”.

En esas circunstancias, Wagner y su homólogo Jaime del Valle conversaron sobre las cláusulas pendientes y sobre una propuesta nueva de García: revisar, con criterios jurídicos y de equidad, la frontera marítima. Luego, su asesor, el embajador Bákula, la expuso en audiencia especial ante del Valle y, a pedido de éste, elaboró un memo que le fue entregado el día 23.

En ese texto sostiene –al parecer- que si la Zona Especial Fronteriza Marítima del Acuerdo trinacional de 1954 (comprende, además, a Ecuador) fuera un límite internacional, Chile ejercería jurisdicción sobre aguas tan próximas a tierra peruana, que crearía una situación “inaceptable”. Al menos, es lo que Bákula escribió en una obra posterior, en la cual plantea la diferencia entre la Zona Especial Fronteriza y una frontera marítima [4].

Tras los detalles de ese memo, que pocos chilenos conocen, pero que está en el archivo de Torre Tagle, había una motivación política de alta complejidad. Por una parte, García no quería aparecer ante su opinión pública como regalando a Pinochet el finiquito de las cláusulas pendientes.

Para afirmar internamente ese gesto –que implicaba el fortalecimiento del Tratado de 1929-, necesitaba agendar su invención, en calidad de resguardo sustitutorio: fin de cláusulas pendientes por negociación de nuevo tema. Por otra parte, debía evitar que Bolivia lo pusiera ante el mismo dilema que a Morales Bermúdez. A ese efecto, su propuesta operaría como un disuasivo. Bolivia lo pensaría muchas veces antes de pedir su asentimiento para un corredor hacia un mar en trance de negociación.

La mejor prueba de que esa fue la motivación de García, la dio su contención posterior. A fines de su período, fracasado el finiquito de las cláusulas pendientes, con bajísimo rating en las encuestas, incluso con rumor de conspiraciones militares, engavetó su propuesta sin ceder a la tentación de agitarla contra Chile.

De Murphy a Frankestein

Confirmando que buenas motivaciones no siempre garantizan buenos resultados, el tema explosionó en septiembre de 2005. Sacándolo al aire, como al genio de la botella, Toledo lo convirtió en ley de la República, bajo el despistante título de “Lista de las coordenadas de los puntos contribuyentes del sistema de líneas de base del litoral peruano”[5]. Con ello transformó una propuesta de negociación, para nada “histórica”, en una normativa obligatoria para los peruanos.

Esa mutación, que marcó el climax de una serie de zancadillas entre Toledo y Ricardo Lagos, dio aire al nacionalismo peruano “duro”. De paso, leales ejecutores de las leyes de Murphy, los chilenos ayudamos a reposicionar el tema por dos vías: una desprolijidad cometida en la tramitación de la ley que fijó los límites de la región Arica-Parinacota y una nueva mala lectura de la disposición peruana hacia la aspiración de Bolivia.

Así, aunque García también llegó a su segundo mandato con intenciones amistosas, pronto vio que la ley de Toledo le cortaba la retirada, Bolivia volvía tras territorios ex peruanos y un error chileno lo empujaba a la fuga hacia delante. Eso lo entrampó entre dos posibilidades polares: un encapsulable contencioso ante la Corte Internacional de Justicia o la rendición ante la agitación nacionalista doméstica, con eventual escalada de acciones ominosas.

De paso, este cuadro explicaría por qué, coetáneamente, Bolivia quiso apresurar supuestas conversaciones con Chile –hay que decirlo así- sobre un corredor similar al de Charaña. Es que la visualizable demanda peruana en La Haya oficializaría el carácter de “bien en disputa” para el mar adyacente.

Por lo señalado, tras reconocer a través de su canciller que Toledo maltrató “gratuitamente” la relación con Chile, el Doctor García, hoy puede asumir que su invención del ’86 fue un paradigma de cariño malo. Ni disuadió a Bolivia ni sirvió para afirmar una mejor relación con nuestro país. De hecho, ha mutado en un artefacto explosivo a tres bandas, que repone en cartelera la vieja leyenda del Doctor Frankenstein.

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lunes, junio 15, 2009

Chile no pedirá incompetencia de La Haya antes de entregar su contramemoria

Nota: Independiente de lo que digan los -habitualmente poco serios- políticos peruanos, que van a buscar mostrarse ganadores sí o sí (si Chile impugnaba al tribunal dirían que Chile TEMIA a los argumentos peruanos, y si no lo impugna dirán que Perú FORZO a Chile con sus "sólidos" argumentos), la verdad es que Perú no ha demostrado ni ganado nada. Al contrario, creo que ha "perdido", porque la demanda peruana no tiene un propósito jurídico, sino político, y al Chile allanarse al tribunal, quita a los peruanos la posibilidad de hacer uso de este tema. Imaginemos que Chile hubiese impugnado al tribunal y el tribunal se hubiese declarado incompetente. ¿No seguirían en el futuro los peruanos reclamando que el tribunal no analizó el caso y por lo tanto, seguiría siendo un "tema pendiente" con Chile? Si Chile hubiese impugnado al tribunal, ¿no estarían en este momento usando en Perú el tema para distraer la discusión interna centrada en la matanza de policias e indigenas amazónicos? Respecto a las acusaciones de "armamentismo chileno" ¿qué pueden decir ahora los peruanos sobre las compras de armas por parte de Chile? Ya no pueden acusar que Chile es armamentista para imponer por la fuerza un límite, porque Chile aceptó someterse al tribunal, y por lo tanto, acepta lo que el tribunal dictamine. A los antichilenos peruanos que acusan que las inversiones chilenas en su país son negativas, les quitan el argumento de que Chile es un país agresivo que los quiere perjudicar, porque Chile es un país civilizado y que incluso ante una demanda -sin fundamentos- mantiene la serenidad y seriedad. Chile le ha quitado una bandera de lucha al patrioterismo peruano, y con argumentos claros y fuertes (el más claro de todos, el respeto impuesto por el propio Perú a su límite marítimo, con la captura de pesqueros chilenos y la existencia de "acuerdos pesqueros" que no tienen fecha de expiración ni clausula de renuncia) demostrará ante el tribunal que la pretensión peruana es un disparate, iniciado en el primer gobierno del POPULISTA Alan García y continuado en su segundo gobierno, siempre con el proposito de distraer a los peruanos de sus problemas reales. Además, luego de este "incidente" jurídico, no habrá NUNCA MAS posibilidades de que Perú reivindique ningún territorio perdido en la Guerra, porque una vez que se conozca el fallo, el tribunal -a petición del propio Perú- habrá puesto un "sello de aprobación" a los límites terrestres y marítimos. Eso sí, no sueñen con que este será el último acto "inamistoso" de Perú a Chile, esta no va a ser la última disputa inventada e incitada en ese país contra nosotros, ya vendrá algún otro disparate por el cual reclamarán, pero al menos habrá uno menos. He leído, visto y escuchado los argumentos peruanos para esta demanda desde sus orígenes, en el gobierno de Toledo, y es un disparate, pero bueno, habrá que ir a taparles la boca a los demagogos peruanos a La Haya, a petición de ellos mismos.

Así lo anunció el canciller Mariano Fernández, tras una reunión con los líderes de todos los partidos políticos, encabezada por la Presidenta Michelle Bachelet.

SANTIAGO.- Al término de una reunión con los presidentes de todos los partidos políticos, celebrada en La Moneda, el canciller Mariano Fernández informó que Chile no presentará antes de su contramemoria las excepciones preliminares a la Corte Internacional de Justicia de La Haya, para que dicho tribunal se declare incompetente frente a la demanda marítima interpuesta por Perú.

"La decisión del país es en su contramemoria hacer presente todos los argumentos de fondo y de forma que permitan que el tribunal de La Haya confirme plenamente que el límite norte del sector marítimo entre Chile y Perú es el paralelo que existe y que hoy día es el actual límite entre los dos países", anunció el ministro.

Y aunque evitó hablar de "impugnación", Fernández añadió que "se pueden plantear objeciones de fondo y de forma y esas se van a plantear todas en la contramemoria".

De esta manera, el Gobierno habría optado por la estrategia de pedir la incompetencia de la Corte recién en marzo de 2010, cuando presente su argumentación ante la demanda peruana. Esto, debido a que en casos anteriores, tramitados por otros países, el tribunal ha rechazado las excepciones preliminares, pues estima que sólo podría declararse incompetente al tener a la vista todos los argumentos en pugna.

"Nosotros vamos a plantearlo todo en la contramemoria y tenemos plazo hasta el 9 de marzo para hacerlo", subrayó Fernández, recordando que ésta es preparada por un equipo de juristas nacionales, apoyado por litigantes jurídicos internacionales.

Respaldo de partidos

El secretario de Estado destacó el espíritu de unidad nacional que mostraron los líderes de los partidos políticos en la reunión con la Presidenta Michelle Bachelet y afirmó que se trata de un día "muy positivo para el país".

"Pudimos comprobar que frente a emergencias provenientes del exterior, la unidad chilena es seria, es sólida e incluso es muy impresionante", aseguró.

Las palabras de Fernández fueron refrendadas por los presidentes de las colectividades de gobierno y oposición, quienes coincidieron en la importancia de respaldar a la Mandataria en la defensa de la soberanía del país, más allá de las diferencias políticas internas.

"Vamos en la línea correcta como siempre Chile lo ha hecho en esta materia", dijo el jefe de la UDI, Juan Antonio Coloma.

A su turno, el líder del Partido Radical, José Antonio Gómez, garantizó que "no vamos a permitir una pérdida de territorio alguno marítimo por presentaciones que nos parecen incompletas y Chile tiene argumentos sólidos para defender".

Por su parte el máximo dirigente del Partido Socialista, Camilo Escalona, aseguró que "la consistencia de la posición chilena se ve fortalecida por este gran acuerdo, por este respaldo y por lo tanto genera las mejores condiciones para que a nuestro país le vaya bien en sus alegatos frente a la Corte Internacional".

"Creemos que la estrategia es la adecuada y vamos a estar atentos a los movimientos que se hagan desde acá", agregó el representante del PRI, Carlos Olivares, mientras que el presidente del Partido Humanista, Efrén Osorio, destacó el "manejo tremendamente serio y responsable" de Bachelet en este tema, ya que "se va a buscar la mejor oportunidad" para plantear las objeciones de forma y de fondo.

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martes, junio 09, 2009

Redefiniciones geopolíticas

- Relacionado: Parlamentarios peruanos impedirán -PARA SIEMPRE- que Perú autorice a Chile a dar acceso al mar a Bolivia por Arica - La guerra no declarada de Perú contra Chile - Por qué nadie en Bolivia defiende la relación con Perú - Perú, Chile y Bolivia: tres a cero

Por Juan Emilio Cheyre, ex Comandante en Jefe del Ejército de Chile

Las francas respuestas del Presidente Evo Morales a La Tercera la semana pasada pusieron de manifiesto una nueva cara de la medalla en la unilateral demanda con la cual Perú ha cuestionado el límite marítimo con Chile. Es la impresión con la cual regresé después de interactuar en el plano académico con diplomáticos, empresarios, ex integrantes de las FF.AA. y destacados pensadores bolivianos. Lo que ellos perciben -incluso con mayor fuerza que algunos chilenos- es que el Presidente Alan García, al demandarnos ante la Corte de La Haya, está generando dos problemas adicionales muy graves para el futuro de sus relaciones en el Cono Sur.

El primero y más evidente, es que desestabiliza el alineamiento geopolítico de larga data, según el cual Perú ha sido y siempre sería el gran amigo de Bolivia, mientras que Chile aparecería como el gran obstáculo a sus aspiraciones. De algún modo, ese alineamiento va a contramano de la historia remota y contemporánea. Cabe recordar la difícil articulación del territorio boliviano desde su nacimiento, cuando sufre los efectos de las diferencias limítrofes entre los virreinatos de La Plata y del Perú.

Más reciente es la dilatada y negativa respuesta peruana a la proposición que cristalizaba la solución a la mediterraneidad boliviana, según los acuerdos de Charaña. Aún más cercana, aunque menos conocida, es la persistente y silenciosa labor diplomática peruana que echó por tierra las muy avanzadas conversaciones entre Bolivia y Chile de los años 2001-2003. En éstas, dicho país podría haber adquirido la condición marítima esencial, a través de un enclave especializado, energético y sin soberanía, en costas de la II Región, donde podría explotar su gas y proyectarse al comercio marítimo directo. Habría sido una satisfacción importante de su aspiración, sobre la base de acceso a la costa del Pacífico; con derechos aduaneros, impuestos, posibilidad de desarrollo de infraestructura y muchas otras facilidades. En ambos intentos fallidos estuvo la mano invisible de Torre Tagle, que actuó para evitar la solución que Chile sugería.

El segundo problema -y más grave- es que la demanda peruana modifica la relación geopolítica y geoestratégica vecinal, al margen de que, como es de esperar, las razones jurídicas de Chile primen por sobre su artificiosa construcción. Hasta la presentación de la misma, el escenario se sustentaba en límites definidos y en el fiel respeto a tratados y acuerdos que a cada uno de los tres países asignan derechos y deberes. A partir de la demanda, el Perú busca generar una cuña en vastas posesiones marítimas frente a territorio continental chileno, lo cual le otorgaría una posición estratégica que amenaza abiertamente la soberanía terrestre.

Todo esto demuestra que el litigio planteado por Perú es más que un mero trámite judicial. De hecho, modifica los equilibrios geopolíticos y geoestratégicos -que han sustentado más de 100 años de paz- y reduce toda posibilidad de satisfacer la aspiración boliviana. El signo de los tiempos llama al respeto de los tratados y a la búsqueda de la integración, pues ésta sólo puede construirse sobre la base de situaciones estables, como las que existían y la confianza que se ha dañado.

Por eso estimo que la demanda peruana, geopolítica y estratégicamente, no le es indiferente a Chile, ni a Bolivia. Jurídicamente, tampoco a Ecuador, que sustenta parte de sus límites en el mismo principio que Perú cuestiona. En el fondo, es la región la que se ve afectada, pues el respeto a los tratados constituye un imperativo para enfrentar con éxito la gran tarea pendiente que es la integración.

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sábado, junio 06, 2009

El Comercio Perú: La verdad histórica y el disparate boliviano

Nota: Este es un diario peruano considerado "pro-chileno" y serio, ¿se imaginan como son los antichilenos y populistas?

Fastidiado lector, lamento retomar el tema de las necedades antiperuanas de Evo Morales, pero es indispensable explicar el porqué de su agresión sistemática contra nuestra patria.

Bolivia —justo es reiterarlo— es un país artificial, creado en 1825 por el interés de Bolívar en desmembrar al Perú, al cual siempre vio como enemigo y por tanto traicionó. El nombre mismo de Bolivia solo es reflejo de la adulación de Sucre, quien inventó un Estado inviable al que le dieron salida al mar por decreto en el Partido de Atacama (que siempre fue peruano, según lo consagraron las Reales Órdenes de 1803 y 1805), forzando la razón geográfica.

En 1826 los bolivianos trataron de apropiarse de Arica, firmando el estéril Pacto de Chuquisaca con un plenipotenciario de la Gran Colombia. Luego, como recuerda el insigne Paz Soldán, Bolivia (que ya era “aliado” nuestro desde 1873) intentó disponer de Arica y Pisagua, suscribiendo en 1878 tratados írritos con Brasil.

Pese a ello tuvimos la torpeza de amparar a ese “pueblo hermano” y enfrentarnos a Chile en un conflicto ajeno, porque fueron los altiplánicos quienes violaron territorio chileno trasgrediendo su tratado de límites de 1874 (nota: 1.- Por medio del tratado de límites de 1874, Chile CEDE TERRITORIOS a Bolivia a cambio de facilidades para la explotación del salitre, 2.- Bolivia VIOLA el tratado, aumentando impuestos [cuestión que estaba vedada por 25 años en el tratado], 3.- Perú no tenía ni fronteras con Chile, pero consideraba a Chile su competidor comercial [la competencia entre el Callao y Valparaiso existió desde la colonia y continúa], 4.- Los peruanos se suman en apoyo DE BOLIVIA, PAIS QUE VIOLABA UN TRATADO DE LIMITES, 5.- Los peruanos justifican su involucramiento -a favor de Bolivia- en una supuesta "LEALTAD o PALABRA EMPEÑADA" con Bolivia, 6.- El Presidente Prado de Perú viaja a Europa durante la guerra, supuestamente a comprar armas, PERO NO REGRESA, 7.- ¿Parece CREIBLE que los peruanos actuaron por "LEALTAD" con Bolivia, si no tuvieron LEALTAD NI SIQUIERA CON SU PROPIA PATRIA?, 8.- Evidentemente, la motivación peruana NO FUE LA LEALTAD, 9.- Bolivia no tenía capacidad militar para enfrentarse sola a Chile, sin embargo, fue escalando el conflicto con Chile y lanzando provocaciones [como la expropiación de las inversiones chilenas y su aviso de remate], 10.- Es evidente que Bolivia violó el tratado de límites con Chile, SABIENDO QUE CONTABA CON EL APOYO PERUANO PARA TAL EFECTO [acuerdo refrendado en un tratado secreto]. 11.- Esos países buscaban hacerse del monopolio del salitre y planearon sorprender a Chile presentando un frente único sorpresivo a Chile... recuerden que Perú no era parte de este lío), 12.- ¿por qué si no iba a ser Perú "leal" con un país que ellos SABIAN los había buscado perjudicar con anterioridad, como describe el autor del artículo? claramente, era un negociado por intereses económicos, 13.- El plan peruano-boliviano resultaba más atractivo, pues al expropiar las inversiones, industrias y apropiarse del territorio violando el tratado, tenían TODO lo necesario para seguir enriqueciéndose si haber puesto NADA de su parte, era un robo a mano armada, 14.- Los peruanos han creado toda una mitología -que no resiste análisis serio- sobre las motivaciones para su involucramiento. Esta mitología sólo ha buscado la AUTOEXCULPACION de las autoridades peruanas que llevaron a su patria a esta debacle nacional), 15.- si a los peruanos les duele haber perdido Arica, debieron pensarlo ANTES DE INVOLUCRARSE EN UN LIO AJENO EN APOYO DE UN PAIS QUE VIOLABA UN TRATADO DE LIMITES. La verdad es que fue el precio a pagar por su propia codicia e intrigas, y no fue la primera vez, ya en 1839 Chile tuvo otra guerra contra Perú+Bolivia, porque Perú entregó dos barcos y armas al general chileno exiliado, Ramón Freire, para que este derrocara al gobierno chileno (las intrigas peruanas tienen historia, pero en Perú no se las cuentan, así pueden continuar manipulándo a los incautos).

Tras la infausta guerra —de la cual los bolivianos se retiraron para nunca volver, abandonándonos luego de la derrota en la Quebrada de Camarones, ocurrida muy poco después de iniciadas las acciones bélicas— los altiplánicos nos traicionaron: en 1895 suscribieron acuerdos secretos con Chile disponiendo que Tacna y Arica pasarían a poder de los paceños tras el cautiverio. Desde 1902 negociaron también secretamente una paz sin mar, hasta que en 1904 cedieron vergonzosa e innecesariamente su litoral a Chile a cambio de concesiones y dinero (¡apenas siete millones de libras de oro!), bloqueando la recuperación peruana de Arica por la construcción del ferrocarril de ese puerto a La Paz con administración chilena.

En 1919 solicitaron a la Liga de las Naciones —vía Francia— apropiarse de Tacna y Arica. En febrero de 1975, reunidos en Charaña, Banzer y Pinochet emitieron una declaración conjunta que derivó en la propuesta chilena de darle a Bolivia un corredor al norte de Arica, lo cual es imposible mientras esté vigente el Tratado de 1929, según el cual el Perú posee soberanía restringida y servidumbres reconocidas sobre Arica (nota: Falso, Perú no tiene ninguna SOBERANIA sobre Arica, sólo tiene facilidades portuarias y de almacenaje, y un poder de VETO en la cesión de su ex-territorio por parte de Chile, a una tercera potencia. Pregunta, ¿por qué Perú se niega a que Chile ceda territorios en Arica a Bolivia, un territorio que no le pertenece? obvio, porque Perú NO HA RENUNCIADO A RECUPERAR ESOS TERRITORIOS, si INCLUSO CREEN que tienen SOBERANIA sobre ella... luego, ¿de que se quejan los peruanos cuando Chile compra armas, si sus propios actos demuestran que su aspiración es atacar a Chile? Eso también demuestra que ES FALSO que los peruanos quieren vivir en paz y que sólo consideran "pendiente" una pretensión marítima puntual. Los peruanos tienen pretensiones sobre Arica, y deberían reconocerlo... como tan cínicos, ¿no? Los empresarios chilenos deberían -también- pensarlo bien antes de ayudar a ese país a desarrollarse y arriesgar mayores inversiones en un país abiertamente antichileno).

Hoy Evo Morales está negociando con Santiago una agenda de 13 puntos, el sexto de los cuales apunta, precisamente, a encontrar una nueva fórmula basada en pretensiones sobre Arica.

Eso explica, entonces, su grosera injerencia en los temas peruanos, su interés por afectar nuestra demanda presentada ante La Haya y su ignorante afirmación de que el Perú afecta el interés marítimo boliviano. Desde mi punto de vista, Bolivia nunca tuvo un mar legítimo, sino que, por imposición bolivariana, usurpó una franja costera a la cual libre y vergonzosamente renunció. Hoy, en el mejor de los casos, solo tiene una aspiración, pero no el derecho de salir al Océano Pacífico.

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miércoles, mayo 20, 2009

Perú muestra "desorientación" al rechazar apoyo de Ecuador

Al mismo tiempo, el senador Romero calificó como "contundente" la declaración ecuatoriana frente al litigio en La Haya respecto a que los tratados de 1952 y 1954 fueron mecanismo de delimitación.

SANTIAGO.- Como integrante de la comisión de Relaciones Exteriores del Senado, Sergio Romero (RN), criticó duramente los dichos del canciller peruano, José Antonio García Belaúnde, quien desestimó el apoyo entregado por Ecuador a la postura chilena frente a la demanda marítima peruana presentada en La Haya.

Luego que el canciller Belaúnde sostuviera que el "proceso contencioso sólo involucra a Perú y a Chile, no a Ecuador", el senador Romero dijo que "la reacción de la Cancillería peruana muestra debilidad y desorientación, al expresar que este es un tema bilateral, en circunstancias que los acuerdos de delimitación fueron firmados por tres países, incluido Ecuador”.

Los dichos de Belaúnde se produjeron después de que su par de Ecuador, Fander Falconí, indicara que los acuerdos de 1954 y 1952 son "tratados de límites" y no "acuerdos pesqueros" y que su país estaba dispuesto a testificar a favor de la posición chilena.

Frente a ello, Romero precisó que "la contundente declaración de la cancillería ecuatoriana, sobre el tema de la delimitación marítima que reclama, sin fundamentos, el Perú no hace más que confirmar que todos los países del Pacífico Sur establecieron los paralelos como mecanismos de delimitación. La confirmación hecha por la Cancillería ecuatoriana que los acuerdos de 1952 y 1954 son Tratados de Límites, tira por la borda una pretensión sin base”.

Finalmente, el Senador Sergio Romero agregó que “frente a tan trascendente confirmación, el reclamo del vecino país pierde sustento, en lo jurídico y en los hechos y solo deja de manifiesto, que es un caso construido artificialmente”.

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Ecuador se alía con Chile en contra del Perú y lo respalda en diferendo

Dice estar dispuesto a testificar ante La Haya

Con la única finalidad de desacreditar la demanda marítima interpuesta por Perú ante la Corte de La Haya, el gobierno ecuatoriano decidió dejar de lado su imparcialidad frente a este tema y dijo estar dispuesto a testificar ante la instancia supranacional que los acuerdos de 1952 y 1954 son “tratados de límites” para los tres países y no “acuerdos pesqueros”.

Así lo sostuvo el canciller ecuatoriano, Fander Falconí, tras sostener una reunión en Quito con su homólogo chileno Mariano Fernández.

De acuerdo a la agencia de noticias AP, tras el encuentro, el ministro ecuatoriano fue consultado por periodistas sobre si Ecuador estaría dispuesto a acudir a La Haya por pedido de los jueces o una de las partes.

Evidentemente que sí, pero en principio tenemos nuestra política soberana como país. La hemos expresado abierta y públicamente”, afirmó.

El proceso judicial en La Haya se basa en la interpretación de acuerdos firmados por Ecuador, Perú y Chile en 1952 y 1954.

Perú niega que esos tratados sean limítrofes y sostiene que la delimitación binacional del mar aún está pendiente con Chile. Con Ecuador, dice, no existen problemas de límites luego de los tratados de paz de 1998 que se firmaron tras una corta guerra en 1995.

“Nosotros consideramos que (esos acuerdos) son válidos y vigentes. Esa ha sido una declaración expresa que hemos hecho como parte de nuestra política. Para nosotros esos son tratados de límites”, aseguró Falconí.

Por su parte, el canciller Fernández reconoció que “por supuesto que esto solidifica la convicción que Chile tiene y que Ecuador tiene de que cuando esto se firmó eran acuerdos de límites”.

La posición ecuatoriana “es un argumento (a favor de Chile). Los dos países opinan lo mismo, hay una identidad de convicción, además son los hechos, esos fueron tratados de límites”, añadió.

Según el diario El Comercio de Ecuador, Fernández “anunció que los pronunciamientos ecuatorianos serán incluidos en la contramemoria que Chile debe presentar el próximo año a la Corte Internacional de La Haya”.

La declaratoria conjunta es el resultado de las maniobras políticas y diplomáticas que Chile decidió intensificar en el plano internacional tras la presentación de la memoria peruana.

Asimismo, demuestran el doble discurso de La Moneda ya que en anuncio oficial, el titular de Relaciones Exteriores mapocho refirió la semana pasada que su país no iba a recurrir a otros países porque consideraba que su postura frente a la demanda tenía el sustento jurídico necesario.

De acuerdo a fuentes reservadas citadas a inicios de mes por el diario chileno La Tercera, su país gestionaba ante Ecuador, Bolivia y Colombia un respaldo político a su postura en el diferendo marítimo, a fin de que, eventualmente, se hicieran parte del proceso ante La Haya.

No le incumbe

Por la noche, el canciller José Antonio García Belaunde remarcó que el proceso contencioso no involucra a Ecuador y negó que pueda ser convocado, pues para que ello suceda tendría que existir un litigio con dicho país, situación que no ocurre.

“Dejemos hacer a los jueces su trabajo, se está cantando victoria, cuando no se ha llegado a presentar la contramemoria. Dejemos que el proceso siga; el juicio no se gana con declaraciones sino con argumentos jurídicos”, enfatizó.

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Ecuador respalda tesis chilena en polémica limítrofe con Perú

Nota: está es la posición obvia de Ecuador, pues su límite marítimo con Perú está sustentado únicamente por los tratados de 1952 y 1954, también firmados por Chile (de hecho, entre Chile y Perú hay más sustentos oficiales y escritos, que entre Perú y Ecuador) . Si Ecuador acepta la nueva interpretación peruana -de que sólo son "acuerdos pesqueros"- estaría afirmando que entre Ecuador y Perú tampoco hay límites marítimos definidos, pudiendo la proyección peruana penetrar su mar (ver los mapas publicados en Perú, desconociendo la frontera marítima con Ecuador).

Los peruanos han pretendido usar a Ecuador para fortalecer su postura frente a Chile, al ofrecer Perú a Ecuador la firma de un nuevo tratado de límites marítimos (asegurándole la situación fronteriza actual), a lo que Ecuador se negó, pues el protocolo de 1998 dice que las fronteras de Perú y Ecuador están absolutamente selladas y definidas ¿por qué tendría que firmar Ecuador un nuevo tratado con Perú, para un problema inexistente?

Hasta el año 2005 era posible leer este documento en el sitio web del ejército peruano (ver el artículo). El documento demuestra que para las FFAA peruanas tampoco existe tratado ni límite marítimo con Ecuador, y que los dichos de Perú son cínicos y contradicen la postura pública de la cancillería peruana (la que podría cambiar en el futuro. Basta recordar que autoridades peruanas -en el pasado- también afirmaron que con Chile no había nada pendiente).


El canciller ecuatoriano sostuvo que un tratado entre su país, Chile y Perú es un “tratado de límites” y no “acuerdos pesqueros”, como sostiene Lima

Quito (AP).- Ecuador estaría dispuesto a testificar ante la Corte de La Haya que un acuerdo entre este país, Chile y Perú es un “tratado de límites”, como lo afirma Santiago, y no “acuerdos pesqueros” como sostiene Lima, expresó el martes el canciller ecuatoriano Fander Falconí.

La declaración constituye un tácito respaldo a la posición chilena dentro de la polémica que mantiene con Perú, país que acudió a la Corte Internacional de Justicia de La Haya el 16 de enero y pidió al tribunal definir la línea fronteriza marítima y la jurisdicción con Chile, su vecino del sur.

Tras un encuentro en esta capital entre Falconí y el canciller chileno, Mariano Fernández, el ministro ecuatoriano fue consultado por periodistas sobre si Ecuador estaría dispuesto a acudir a La Haya por pedido de los jueces o una de las partes.

“Evidentemente que sí, pero en principio tenemos nuestra política soberana como país. La hemos expresado abierta y públicamente”, afirmó.

El proceso judicial en La Haya se basa en la interpretación de acuerdos firmados por Ecuador, Perú y Chile en 1952 y 1954.

Perú niega que esos tratados sean limítrofes y sostiene que la delimitación binacional del mar aún está pendiente con Chile. Con Ecuador, dice, no existen problemas de límites luego de los tratados de paz de 1998 que se firmaron tras una corta guerra en 1995 (nota: ¿y que documento sustenta el límite peruano-ecuatoriano? este es el absurdo peruano: los únicos documentos que sustentan el límite maritimo entre Peru y Ecuador, son los tratados de 1952 y 1954, a los que Perú llama "acuerdos pesqueros". Entre Chile y Perú existe más documentación y actos para sustentas el límite, que entre Peru y Ecuador. Para mayor contradicción peruana, Perú afirma que debe existir un tratado limítrofe específico para que una frontera esté definida).

“Nosotros consideramos que (esos acuerdos) son válidos y vigentes. Esa ha sido una declaración expresa que hemos hecho como parte de nuestra política. Para nosotros esos son tratados de límites”, aseguró Falconí.

Por su parte, el canciller Fernández reconoció en una entrevista exclusiva con el diario El Comercio que “por supuesto que esto solidifica la convicción que Chile tiene y que Ecuador tiene de que cuando esto se firmó eran acuerdos de límites”.

La posición ecuatoriana “es un argumento (a favor de Chile). Los dos países opinan los mismo, hay una identidad de convicción, además son los hechos, esos fueron tratados de límites”, añadió.

Más temprano, Fernández y Falconí se reunieron para preparar la transición en la presidencia pro tempore de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) de Santiago a Quito.

A su llegada a la cancillería, Fernández dijo en un breve diálogo con periodistas que Chile quiere que “Ecuador tenga pleno conocimiento de lo que ha ocurrido y pensemos en la planificación del encuentro próximo donde se transferirá la presidencia” pro tempore a Quito, durante la reunión de los mandatarios de sudamericanos, el 6 de julio en Antofagasta, Chile.

Los diplomáticos también revisaron “los avances en los convenios bilaterales” con miras a un encuentro de gabinetes de los dos países previsto para septiembre en Quito, señaló la Cancillería local en un comunicado.

En otra nota de prensa tras cumplirse la reunión, la cancillería indicó que entre los temas bilaterales que abordaron estuvieron el comercial, el de refugio y próximos acuerdos a firmarse sobre petróleo y minería.

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martes, mayo 12, 2009

Alan García minimiza declaración de ex cancilleres chilenos sobre demanda en La Haya

Nota: Curiosos los dichos de Alan García, pues basa su esperanza de triunfo en "la justicia divina". No comprende que este no es un asunto de equitatividad, sino un tema exclusivamente legal, de documentos firmados, de usos y reconocimientos de más de 50 años. La Corte de La Haya es un tribunal de justicia, no el Rey Salomón. Además, el populista peruano debería lavarse muy bien la boquita antes de hablar de Dios. Se olvida que también castiga a los que no cumplen sus mandamientos: No robarás (no ha podido explicar cómo pago un departamento de 2 millones de dólares en París, luego de escaparse de Perú al término de su primer gobierno catastrófico), no cometerás adulterio (tuvo que reconocer un hijo nacido fuera del matrimonio, concebido durante la última campaña presidencial), no mentirás (tiene convencido a los peruanos de que Perú superó a Chile, aunque ese país tiene un PBI nacional 52% menor a Chile, teniendo Perú el doble de población. Según el Banco Mundial, el ingreso por habitante de Chile es 71% superior al de los peruanos), no matarás (está involucrado en matanzas masivas de presos en cárceles peruanas), y finalmente, no tomarás el nombre del Señor, tu Dios, en vano). Este populista no le tiene respeto ni a Dios, más bien pretende usarlo políticamente.

LIMA.- El Presidente peruano, Alan García, minimizó hoy la declaración de nueve ex cancilleres chilenos sobre la demanda marítima presentada por Lima ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya.

"No me parece necesario opinar sobre eso (...), si usted y yo fuéramos chilenos también diríamos algo parecido", dijo el Presidente García a periodistas en Lima al referirse a dicho pronunciamiento.

"Ahora, nosotros somos peruanos y tenemos nuestra razón y creemos que a nuestra razón le asiste la justicia, y la defiende Dios, porque Dios defiende la justicia", acotó.

El Mercurio y otros (medios) periódiscos nacionales publicaron este domingo el texto de una declaración suscrita por nueve ex cancilleres chilenos quienes afirmaron que los límites marítimos con Perú ya están definidos y aseguraron que la posición peruana "carece de todo fundamento".

Los ex ministros de Relaciones Exteriores también rechazaron la demanda presentada por Perú en 2008 ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJ) para establecer la frontera marítima con Chile.

El Presidente García subrayó hoy en Lima que la controversia marítima es un "pequeño tema en relación a la larga historia de conflicto" que Perú ha tenido con Chile, "pero que queda por resolver y lo va a resolver el tribunal más alto de la tierra", dijo en referencia a la CIJ.

"Estoy seguro de que le dará la razón al Perú, y no tienen que ofenderse nuestros amigos y hermanos chilenos", acotó García (nota: ¿cómo no van a molestar los constantes insultos y falsas acusaciones peruanas sobre apropiación forzada e ilegal por parte de Chile, del mar hasta el paralelo?. Una zona donde Chile ejerce soberanía por más de 50 años por inicitiva del propio Perú [así es, incluso en 1968 y 1969 -a solicitud de la Marina de Guerra del Perú- se "materializó la frontera marítima que pasa por el paralelo del Hito Nº1", como consta en las actas firmadas esos años, entre otros, por oficiales navales peruanos en representación de ese país], que hoy desconoce tratados, firmas, posturas políticas y militares, y acusa que Chile se apropió de ese mar unilateralmente... inmorales).

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domingo, mayo 10, 2009

Declaración de nueve ex cancilleres de Chile sobre pretensión marítima peruana

- Relacionado: Documentos de la Marina de Guerra del Perú dan la razón a Chile respecto al Hito Nº1 - Leyes peruanas también demuestran que Hito Nº1 es el "Punto Concordia"

Si Perú ha reclamado "desde siempre" por la soberanía en el mar frente a Arica, ¿por qué Perú no dijo nada al respecto en 1975, cuando Pinochet le ofreció ese mar a Banzer de Bolivia? ... pues... porque la redelimitación es un invento posterior de Alan García, que se remonta sólo a 1986.


El Límite Marítimo Chile-Perú

En nuestra calidad de ex cancilleres de Chile, hemos considerado un deber ineludible dar testimonio de la posición invariable de nuestro país en lo relativo a la existencia de una delimitación marítima con el Perú, basada en tratados internacionales válidamente celebrados.

Animados de este espíritu, exponemos a continuación los principios y actos que fundamentan el límite marítimo y que demuestran su existencia.

El límite está definido

Existe un acuerdo de larga data entre ambos países, que se expresa en el paralelo que separa sus respectivas zonas marítimas de 200 millas. El límite marítimo de Chile y Perú está definido y, en vigor, y corresponde al paralelo geográfico 18º 21' 03".

Así consta en los instrumentos jurídicos vigentes, con fundamento en las declaraciones jurisdiccionales concordantes de 1947 y en los tratados celebrados y debidamente ratificados por ambos países junto a Ecuador, denominados Declaración sobre Zona Marítima o Declaración de Santiago, de 18 de agosto de 1952; y Convenio sobre Zona Especial Fronteriza Marítima, firmado en Lima el 4 de diciembre de 1954, y su Aclaración adicional suscrita en la misma conferencia. Colombia adhirió después a la Declaración sobre Zona Marítima. El límite marítimo fue señalizado mediante Actas y actos de 1968 y 1969, acuerdos internacionales adoptados a iniciativa del propio Perú que materializaron en terreno el paralelo del Hito 1 (esto es, mediante señales luminosas que permiten a las personas apreciar dónde está la línea divisoria de los Estados). Así se señaliza el límite marítimo entre Chile y Perú en el paralelo 18º 21 03.

A ello, hay que sumar el ejercicio de la soberanía y de la jurisdicción jamás cuestionado, desde dicho paralelo al sur, incluso desde antes de la existencia de los tratados de la década de 1950.

Reciente desconocimiento peruano

Recién en el año 2000, Perú ha pretendido desconocer la existencia de un tratado de delimitación marítima, luego de más de medio siglo de reconocimiento y práctica del mismo.

Ocho años después oficializó ante la Corte Internacional de Justicia su pretensión para que se establezca un nuevo límite marítimo.

El 19 de marzo de 2009, Perú entregó a la Corte su Memoria, mediante la cual desarrolla los argumentos de su pretensión.

Luego de tres días de esa fecha, la Cancillería peruana publicó en el diario El Comercio, de Lima, un suplemento titulado "Delimitación Marítima entre el Perú y Chile", donde se refiere a su aspiración presentada ante el Tribunal de La Haya, para el cambio del límite marítimo en vigor.

El documento, que fue prologado por el Ministro de Relaciones Exteriores del Perú, José Antonio García Belaúnde, incluye láminas con la pretensión peruana, así como el texto de la demanda con sus anexos.

Contempla, entre ellos, un mapa aprobado unilateralmente por el Gobierno peruano en 2007, con la sección sur del dominio marítimo reclamado por su país, en la máxima proyección que pretende.

Cambio unilateral

En su presentación, el Ministro de Relaciones Exteriores peruano sostiene que existe una controversia jurídica bilateral relativa "a la delimitación de los espacios marítimos de ambos países, a partir del punto en que la frontera terrestre entre el Perú y Chile llega al mar, esto es, a partir del punto denominado Concordia, de conformidad con el Tratado de Límites de 1929".

La referencia del Ministro de que existe una controversia respecto de ese tema carece de fundamento, como también la negación del Acuerdo en vigor.

La alusión se construye sobre la base de supuestos, y elude explicar el fundamento de su pretensión de que la línea del límite con Chile debía trazarse a partir de la latitud 18°21'08". Esta latitud fue fijada unilateralmente por Perú en el año 2005, corresponde a un punto que nunca había sido medido conjuntamente y jamás había aparecido en documento bilateral alguno. Por el contrario, ambas partes convinieron y señalaron la frontera marítima, en la forma antes expuesta, en el paralelo 18º 21' 03", en circunstancias que décadas antes ambos países habían convenido el trazado de la frontera común a través del Acta de los Plenipotenciarios, suscrita en 1930, tal como lo señala el Tratado de Lima de 1929.

Nota: Este es el mapa usado por Perú para pretender desconocer el Hito Nº1 y reclamar la existencia de un punto más próximo al mar. No aparece NINGUNA MENCION NI MEDICION sobre su posición, como sí aparecen para los Hitos, según los cuales el tratado de 1929 se fija y delimita la frontera terrestre binacional. El tratado de 1929 no especifica la posición del "Punto Concordia", sólo indica en forma general donde se localiza ("en la costa"), y delega su señalamiento a una comisión binacional de plenipotenciarios. El acta de 1930, que es la encargada de delimitar la frontera, según el tratado de 1929, especifica que el Hito Nº1 está ubicado en "orilla del mar" y que es apartir de él que comienza ordenadamente hacia el oriente la frontera terretre. Además, el tratado de 1929 señala que de ocurrir algún desacuerdo respecto a la delimitación terrestre, el reclamante podía pedir un arbitro al presidente de los EEUU. Han transcurrido casi 80 años y Perú jamás lo pidió:


- Relacionado: Documento de la Marina de Guerra del Perú que indica que el Hito Nº1 es el "Punto Concordia" - Ley peruana de 2001 muestra que Hito Nº1 es el "Punto Concordia"


Delimitación marítima sin reservas

El texto de la Cancillería peruana indica que el Perú ha solicitado a la Corte que determine el límite marítimo sobre la base de los principios y las normas de la costumbre internacional, que según el Perú, estarían recogidos en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, y habrían sido aplicados en la jurisprudencia en casos de delimitación marítima, como si no mediare un Acuerdo en vigor.

Así, el documento desconoce un capítulo importante del derecho internacional, cual es que los tratados de 1952 y 1954, y las Actas y actos de 1968 y 1969, materializaron la delimitación marítima sin que hubiera reservas entre las partes, por lo que, en este caso, existen principios esenciales relativos al respeto por los tratados y la buena fe de las partes contratantes, los que no pueden desconocerse.

Otra solicitud

El Ministro de Relaciones Exteriores del Perú afirma que su país también ha solicitado a la Corte que reconozca los derechos soberanos exclusivos que su país posee sobre el área de dominio marítimo peruano, que se extiende más allá de doscientas millas marinas del territorio de Chile y que éste considera alta mar.

Lo que pretende esta postura del Perú es una extensión del dominio marítimo hacia una zona que es actualmente alta mar, abierta a todos los Estados y donde ninguno de ellos puede establecer soberanía, como lo establece el Derecho del Mar.

Desconocimiento de actos propios y contradicciones

Más adelante, la publicación oficial en El Comercio comenta sumariamente algunos instrumentos internacionales aplicables al caso, dejando en evidencia que se trata de cambiar la historia y de crear un caso artificialmente.

El Decreto Nº 781, de 1° de agosto de 1947, es el primero de los instrumentos jurídicos que forman parte de la historia del establecimiento por parte del Perú, de la zona de 200 millas. Reconoce el país vecino que en dicho instrumento también se estableció el límite marítimo siguiendo la línea de los paralelos geográficos con dos vecinos.

Sin embargo, en su presentación ante la Corte, le resta valor a este acto unilateral, manifestando que constituyó una norma provisional que podía ser modificada por Perú.

No se señala que Chile, semanas antes, en junio de 1947, había hecho una declaración coincidente, y que de ambas surge el fundamento de la Declaración de Zona Marítima de 1952, tratado internacional donde se reitera la delimitación en base a los paralelos, al mismo tiempo que constituye la raíz jurídica de todo el sistema del Pacífico Sudoriental.

Cabe hacer notar que, en la actualidad, el límite marítimo en un paralelo es prácticamente un sistema establecido entre todos los Estados de América del Sur de cara al Océano Pacífico. Así es como el límite entre Panamá y Colombia está fijado, en buena parte, en el paralelo 5º 0' 00" (Tratado de 1976); el límite entre Colombia y Ecuador es el paralelo 1º 27' 24" (Tratado de 1975); el límite entre Ecuador y Perú es el paralelo 3º 23' 33" (Tratados de 1952 y 1954) y el límite de Perú y Chile es el paralelo 18º 21' 03" (Tratados de 1952 y 1954).

En cuanto a la Declaración de Santiago sobre Zona Marítima, de 1952, adoptada junto con Ecuador, la Cancillería peruana menciona su artículo IV, atribuyéndole, sin fundamento jurídico alguno, un carácter excepcional y restringido a la delimitación de las fronteras marítimas sólo donde se presentan islas.

Esa Declaración de Zona Marítima de 1952, no sólo constituye un tratado fundamental en la reafirmación de las 200 millas marinas de los tres países signatarios originales, sino que consagra la existencia (PREVIA) de zonas marítimas exclusivas pertenecientes a cada país signatario.

Conforme al mandato consignado en las actas de la Conferencia donde se adoptó la Declaración de 1952, queda en evidencia la voluntad de las partes de darle al artículo IV el sentido general de que las zonas marítimas de los Estados están separadas por el paralelo.

Por tanto, el Artículo IV de la Declaración reafirma que la norma general de la división de las zonas marítimas de los Estados tiene vigencia incluso en el caso de existencia de islas entre Estados vecinos, ya que sus zonas marítimas no pueden sobrepasar el paralelo (nota: Leer este artículo).

En cuanto al Convenio de 1954, "sobre Zona Especial Fronteriza Marítima", éste se refiere, clara e inequívocamente, al paralelo que "constituye el límite marítimo entre los dos países".

El hecho de que el Convenio facilite la actuación de los Estados fronterizos respecto de los pesqueros que traspasen el límite marítimo, se fundamenta precisamente en la reiteración del límite marítimo vigente, sin cuya existencia el tratado carecería de sentido.

Es evidente, por lo demás, que ambos tratados, debidamente ratificados, además de delimitar la frontera marítima entre los Estados partes establecen ipso facto el ejercicio de la soberanía y la jurisdicción en las respectivas zonas marítimas, es decir, la peruana al norte del paralelo 18º 21' 03" y la chilena al sur de éste, todo ello con el respectivo enforcement (aplicación efectiva) de estos atributos.

La "Aclaración sobre disposiciones de los convenios", adoptada en la misma fecha que el tratado antes indicado, aporta elementos adicionales respecto de la validez del "límite marítimo", ya que se refiere a la competencia exclusiva para conocer de las infracciones por parte de las autoridades del país cuyo límite marítimo jurisdiccional hubiere sido sobrepasado.

El Convenio sobre Zona Especial Fronteriza Marítima de 1954 es también parte integrante del sistema de tratados surgidos a partir de la Declaración de Santiago de 1952, cuerpos jurídicos cuyo registro en las Naciones Unidas fue solicitado en un mismo acto en 1973, por los representantes de Chile, Perú y Ecuador en las Naciones Unidas.

En nada deroga el Convenio de 1954, el vigor y los principios fundamentales de la zona marítima, y más bien constituye una reafirmación de la misma.

Respecto al Acta de 1968, suscrita por los delegados de Chile y Perú en la frontera chileno-peruana, junto con tratarse de un instrumento que da cuenta del cometido ordenado por los Gobiernos de ambos países, en cuanto a "estudiar en el terreno mismo la instalación de marcas de enfilación visibles desde el mar, que materialicen el paralelo de la frontera marítima que se origina en el Hito número uno", ella fue aprobada en su totalidad por las Cancillerías y en sus mismos términos. Así lo afirma la nota diplomática entregada por la Cancillería peruana y respondida por la chilena, constituyendo el acuerdo sobre el particular (nota: estas cartas -firmadas por el mismisimo canciller peruano Javier Pérez de Cuellar, ex secretario general de las Naciones Unidas- se mantienen en Perú como secreto de Estado y los gobiernos peruanos consistentemente se han negado a darlas a conocer a la prensa de su país. Por otro lado, Pérez de Cuellar hoy niega la exitencia del límite marítimo, contradiciendo -sin asco- lo que firmó en 1968 y 1969)

El Acta de 1968 concluye que "en vista de que el paralelo que se proyecta materializar es el correspondiente a la situación geográfica que para el Hito de concreto Nº1 señala el Acta suscrita en Lima el primero de agosto de 1930, los representantes sugieren se verifique por una Comisión Mixta la posición de esta pirámide antes de la realización de los trabajos que recomiendan".

Al año siguiente, en 1969, una Comisión Mixta de ambos países verificó la ubicación e inspeccionó el estado de conservación del Hito Nº1 y de varios otros. En el Acta correspondiente se expresa el propósito de su trabajo, "con el fin de verificar la posición geográfica primigenia del Hito de concreto número uno (Nº 1) de la frontera común y de fijar los puntos de ubicación de las Marcas de Enfilación que han acordado instalar ambos países para señalar el límite marítimo y materializar el paralelo que pasa por el citado Hito número uno, situado en la orilla del mar".

Estos actos y las notas diplomáticas que les sirven de contexto constituyen acuerdos efectivos, que confirman la existencia previa del límite marítimo válido para ambas partes, con plenos efectos jurídicos.

Una vez ejecutados estos trabajos, se procedió a instalar las dos torres que "materializaron el paralelo de la frontera marítima" entre ambos países, torres cuya enfilación fue visible hasta 2001, cuando la erigida por el Perú se deterioró casi en su totalidad. Ella no fue reconstruida, a pesar de la solicitud chilena en tal sentido.

Acciones para construir un caso

En el capítulo "evolución posterior" que contiene la publicación en El Comercio, se menciona una presentación del presidente de la delegación peruana a la Tercera Conferencia del Derecho del Mar en 1980, sobre los criterios que debían aplicarse a la delimitación marítima, en un debate general, no relacionado con gestión alguna respecto de Chile. También se menciona la gestión oficiosa de 1986 llevada a cabo por el embajador Bákula, quien sugirió una revisión del límite vigente, invocando razones políticas y una supuesta evolución del Derecho del Mar. Esta iniciativa nunca fue acogida por Chile, y el embajador Bákula no planteó la inexistencia del límite marítimo. Más bien, se puede apreciar que esta gestión constituyó un reconocimiento de la existencia de un límite, el cual se pretendía revisar.

A partir del año 2000, Perú comenzó a elaborar un caso sobre delimitación marítima, reinterpretando el alcance de los tratados y desdiciéndose de lo sostenido por décadas. Al mismo tiempo, se continuó respetando el paralelo como el límite efectivo entre ambos países, habiendo Chile ejercido su jurisdicción al sur del mismo, en forma invariable hasta el día de hoy.

En 2004, Perú invitó a Chile a negociar un nuevo acuerdo. En su respuesta, Chile señaló que "no resulta procedente referirse a negociaciones sobre convenios vigentes, que han establecido el límite marítimo entre Chile y Perú en el paralelo 18º 21' 03".

Un año después, en 2005, Perú promulgó la Ley de Líneas de Bases, en la que se desconocen los límites vigentes, estableciendo unilateralmente y sin fundamento el punto 266 como inicio de la frontera marítima, lo que fue objeto de inmediata protesta del Gobierno de Chile.

A continuación, en agosto de 2007, también en forma unilateral, el Perú aprobó por Decreto un nuevo mapa del dominio marítimo peruano en el que nuevamente se desconoce el paralelo como límite sur e introduce un "área en controversia", pretensión que también fue oficialmente protestada por el Gobierno de Chile.

Cabe recordar que anteriormente, en el año 2001, Perú publicó la Ley Nº 27.415, sobre demarcación territorial de la Provincia de Tacna, que señala expresamente el límite sur a partir del Hito Nº 1, fijado según el Acta de los Plenipotenciarios de 1930. Así, el texto expresa: "por el Este y Sureste, la línea de frontera con la República de Chile, desde el Hito Nº 80, (Tripartito: Perú, Chile, Bolivia) hasta el Hito Nº 1 (Océano Pacífico)". "Por el Sur - Oeste: Limita con el Océano Pacífico. El límite se inicia en el Hito Nº 1 (Océano Pacífico) y continúa por la línea litoral...".

En 2008, mediante la Ley 29189 publicada con fecha 17 de enero del 2008, vale decir un día después de la presentación de la demanda ante la Corte Internacional de Justicia, Perú procedió a modificar la citada Ley, eliminando la referencia al Hito 1.

Respeto a instrumentos jurídicos y ejercicio de la soberanía

La vigencia de la frontera se ha basado en el respeto a los instrumentos antes enunciados. La práctica pacífica y no disputada por parte alguna, en materia legal, judicial, pesquera, ambiental, policial, de ejercicios y maniobras, de navegación, aeronavegación, de seguridad, ha reafirmado la existencia de zonas marítimas claramente delimitadas, de manera tal que al sur del paralelo 18º 21' 03", Chile ejerce su plena soberanía y jurisdicción.

Certeza de Chile: Límite marítimo seguirá siendo el Paralelo 18° 21' 03"

La pretensión del Perú de que la Corte Internacional de Justicia determine el curso del límite marítimo entre Chile y Perú, modificando el existente, carece, por tanto, de todo fundamento.

La lectura de la Demanda peruana confirma la convicción manifestada por el Gobierno de Chile en orden a reafirmar que el límite seguirá siendo el convenido, establecido y en vigor; esto es, el paralelo 18º 21' 03".

Antecedentes de la posición chilena

El límite marítimo entre Chile y Perú está fijado desde hace más de medio siglo, mediante tratados internacionales y diversos instrumentos jurídicos bilaterales, y así lo han recogido actos unilaterales de ambos países. Incluso, desde antes de la existencia de los tratados, Chile ha ejercido pacíficamente soberanía al sur del paralelo 18º 21' 03".

Las certezas de Chile encuentran su fundamento en los siguientes antecedentes principales:

a. Declaraciones jurisdiccionales concordantes (1947), tratados internacionales (1952-1954), y Actas y actos confirmatorios chileno-peruanos que respaldan estos acuerdos (Actas suscritas en 1968 y 1969).

b. Normas internas peruanas que afirman la existencia del paralelo (Decreto Supremo Presidencial 781 de 1947, que formula una declaración sobre la soberanía y jurisdicción nacional referida al control y protección sobre el mar adyacente a las costas peruanas; Resolución Suprema de 1955, referida a la zona marítima peruana, entre otras).

c. Reconocimiento de la existencia del límite marítimo en la latitud del Hito 1 (expresado por Perú en leyes, reglamentos, decretos, textos académicos y doctrinarios, e incluso en atlas escolares).

Sobre este particular hay que recordar la Nota (J) 6-4/43, de 7 de agosto de 1968, del Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú al Encargado de Negocios de Chile, mediante la cual el Gobierno del Perú aprueba los términos referentes a la instalación de marcas de enfilación que materializan la frontera marítima.

Asimismo, en diversas oportunidades, la Capitanía de Puerto de Ilo hizo presente que se había violado la línea divisoria de la frontera marítima por embarcaciones pesqueras chilenas. Recordamos - entre otras - las comunicaciones N°s 006 y 007, de junio de 1989.

d. Práctica cotidiana del ejercicio de la soberanía y jurisdicción por parte de Chile y reconocimiento de ésta por parte del Perú, debidamente documentada, así como por el conjunto de la comunidad internacional.

Posición de Estado

En Chile esta materia ha sido abordada por el Gobierno y su Cancillería -para lo cual cuenta con la asesoría de expertos nacionales y extranjeros de primer nivel- y por todos los sectores nacionales, como un asunto de Estado, lo que se traduce en un proceso de información, cooperación y diálogo constante con los más diversos sectores, de manera que la comprensión del trabajo que se realiza se dé sobre la base del conocimiento y apoyo de los derechos e intereses del país.

Claro historial de respeto a normativa jurídica internacional

Chile tiene un claro historial de respeto por los Tratados Internacionales y los principios jurídicos internacionales.

En este caso, sus fundamentos se basan precisamente en Tratados Internacionales y en otros instrumentos jurídicos, y no podrá ponerse en duda el compromiso del país a este respecto.

Las relaciones con Perú: La mirada de futuro

La presentación peruana -y el conjunto de declaraciones que se han formulado en el país vecino en este marco- han creado desencuentros y planteado la necesidad de considerar el desarrollo de una agenda común más amplia, activa y creativa, en la cual el juicio en La Haya no puede ignorarse, pero tampoco constituirse en un obstáculo para su continuidad.

Chile ha dejado en claro que comparte con el Gobierno del Perú valores, principios e intereses en beneficio de ambos pueblos y de la comunidad internacional, y que actuará dentro de esta política, como ha sido su práctica permanente, y sobre la base de los principios fundamentales que la guían.

Santiago, 6 de mayo de 2009.

Gabriel Valdés Subercaseaux

Miguel Schweitzer Walters

Hernán Felipe Errázuriz

Enrique Silva Cimma

Carlos Figueroa Serrano

Juan Gabriel Valdés Soublette

Soledad Alvear Valenzuela

Ignacio Walker Prieto

Alejandro Foxley Rioseco


Artículo original


TV peruana sobre argumentos de la demanda

viernes, abril 10, 2009

Perú: TC de Chile reconoció en el 2007 vigencia de los límites con el Perú

Nota: El Hito Nº1 y el "Punto Concordia" SON LO MISMO, incluso para la Marina de Guerra del Perú (click en el enlace para ver publicación peruana). Por eso, a Chile le da lo mismo llamarlo con uno u otro nombre. Les sugiero mirar este video donde el "experto" del gobierno peruano (forma parte de la comisión asesora que lleva la demanda) dice que los documentos firmados con Chile, para ser tratados, debieron ser ratificados por los Congresos de ambos países... y como "no fue así", no son tratados. Luego aparece el ex Canciller peruano -Rodriguez Cuadros- diciendo que EFECTIVAMENTE FUERON RATIFICADOS por los Congresos y por ambos gobiernos, y que por lo tanto, SI SON TRATADOS vigentes.... sólo para que se vayan haciendo una idea del estados senil del "asesor" (ya peruanos, sean buenos chicos y vayan a cambiarle los pañales al abuelito).

Nota 2: El Tratado de 1929 NO DICE donde está el Hito "Concordia", sólo indica que está en un punto "de la costa", pero si dice que la que debió definir su ubicación fue una comisión binacional de plenipotenciarios. Esos plenipotenciarios, cumpliendo lo mandatado por el Tratado de 1929 indicó que el primer punto de la frontera terrestre es el Hito Nº1 y explicitó que ese es el punto en "orilla del mar" y que a partir de él ordenadamente hacia el ORIENTE continúa la frontera señalizada por hitos. Esta aclaración va, porque el "tata" dice que UN ACTA no puede modificar el tratado... claro... pero UN ACTA si puede reemplazar a OTRA ACTA... un segundo concepto a tener en cuenta. El Hito "Concordia" -en el tratado de 1929- es UN CONCEPTO, NO UNA COSA específica, es el punto donde comienza la frontera terrestre entre Chile y Perú. Y de acuerdo a los documentos, en 1930, Chile y Perú -libremente- decidieron MOVER el punto donde comenzaba la frontera, ASI LO DICE LITERALMENTE EL ACTA DE 1930. Perú hasta el año 2001 reconocío esta situación, cuando el Congreso peruano emitió una ley que delimitaba el territorio de Tacna, declarando que tanto el territorio marítimo como terrestre de Tacna comienzan en el HITO Nº1. Recién el año 2007, producto de la delimitación chilena de la región de Arica-Parinacota, los peruanos "re-descubrieron" que ellos habían hecho su delimitación utilizando el mismo Hito Nº1... cosa que por supuesto, luego llamaron "un error"... vaya que se "equivocan" con frecuencia, ¿no? La demanda no será la excepción.




Embajador Hugo de Zela recuerda fallo

La afirmación del canciller de Chile, Mariano Fernández, en el sentido de que el límite entre Perú y Chile debe quedar colocado en el paralelo 18 °21” 03”, es decir, en el Hito 1 ubicado tierra adentro y no en el punto Concordia, 18° 21” 08”, tal como establece el Tratado de 1929, generó la reacción de especialistas peruanos.

El embajador Hugo de Zela recordó que el Tribunal Constitucional de Chile reconoció el 2007 la vigencia de la frontera terrestre fijada en el Tratado de 1929.

Mencionó que cuando el Gobierno Chileno decide crear la provincia Arica Parinacota, se estableció en la norma como límite terrestre peruano-chileno el Hito 1, lo cual objetó el Perú ante el entonces canciller Alejandro Foxley.

“Foxley decidió consultar al Tribunal Constitucional de su país el 23 de enero del 2007, y el tribunal chileno sentenció que no podía ser considerado como punto de partida el Hito 1 señalado en esa ley. Se suprimió el artículo y la ley fue promulgada por Bachelet”, señaló a la agencia Andina. De Zela recordó que el Tratado de 1929 y su protocolo complementario fijaron como punto de frontera terrestre el punto Concordia u orilla del mar.

“Pero al momento de aplicarse en el terreno lo dispuesto en el tratado, se comprobó, mediante una comisión mixta peruano-chilena formada en 1930, que el hito podía ser erosionado por el continuo oleaje del Océano Pacífico”.

La comisión optó por correr el hito 180 metros tierra adentro, y salvarlo así del embate de las olas. Sin embargo, la decisión de la comisión no alteraba en lo absoluto el texto del Tratado de 1929.



Artículo original

martes, marzo 24, 2009

Perú, Chile y Bolivia: tres a cero

- Relacionado: La guerra no declarada de Perú contra Chile

Para Bolivia el resultado de la demanda peruana ante La Haya es anecdótico. Sea quien sea el beneficiado, suceda lo que suceda sobre la jurisdicción del tribunal o el cumplimiento del fallo, Perú habrá conseguido un notable triunfo político y su diplomacia celebrará la cristalización de un escenario que preparó hace mucho para dejar demostrado lo que todos, incluidos ellos, niegan públicamente: no habrá solución al diferendo entre los tres países en tanto no haya un acuerdo que abarque a todos ellos.

El impasse reitera otro dato: cada vez que la relación entre Chile y Bolivia se ha estrechado o ha mejorado, Perú se ha distanciado de Chile. Es que en Palacio Pizarro no renunciarán a reivindicar su derecho sobre espacios que aún consideran suyos, lo cual también significa que jamás permitirán que se ceda una franja territorial a Bolivia (si es que al gobierno de Chile se le ocurre hacerlo, lo que es improbable).

De ahí que, sin mirar el problema integralmente, difícilmente se resolverá esta ecuación de tres incógnitas. Esto no es nada nuevo, ni nada que no hayan dicho antes quienes entendemos que el sur del Perú, el norte de Chile y la zona andina boliviana son un triángulo indisoluble. No sólo con un pasado cultural común, sino que con un futuro económico determinante para los tres países.

Para los bolivianos el tema estalla en medio de la conmemoración de los 130 años de la Guerra del Pacífico. Esto obligó a Evo Morales a explicitar que la demanda del Perú perjudica "una salida al mar", refiriéndose al corredor por Arica que, desde el gobierno de Augusto Pinochet a esta parte, fue lo más cerca que estuvieron ambos países de resolver su diferendo y que fracasó por la oposición peruana.

Después de ese famoso "abrazo de Charaña" (1-0), otro momento histórico que vale la pena recordar, son las negociaciones para vender gas boliviano a Chile durante los gobiernos de Ricardo Lagos y Gonzalo Sánchez de Lozada. Las tratativas fueron sistemáticamente boicoteadas por Perú, que ofreció proyectos más atractivos, pero imposibles de cumplir. Incluso, habría colaborado -leyenda negra que nadie ha confirmado fehacientemente- en las movilizaciones que derrocaron al gobernante boliviano (2-0).

Ahora, instala el tema de los límites marítimos. Si sucede una vez, alguien puede pensar en la casualidad. Pero cuando ocurre por tercera vez, hacerlo es ingenuo.

Sin caer en eso de la sabiduría de las indicaciones, los espacios jurídicamente consolidados o la intangibilidad de los acuerdos (para usar el léxico oscuro de los diplomáticos), es riesgoso entender la política exterior de esa manera. Cuando se desatan estas escaladas no se pueden prever las reacciones sociales. Sobre todo, cuando se desatan pasiones nacionalistas. La esquizofrenia de darse la mano y mostrarse los dientes está bien para los diplomáticos curtidos, pero no para los sectores más retrógrados y xenófobos que son mucho más primarios y que, lamentablemente, también presenciarán el partido de fútbol del próximo domingo.

Incluso los políticos en escenarios como éste se ponen nerviosos y suelen decir más de lo que quisieran. Por ejemplo, Morales insinuando que si la solución por Arica no fructifica (y no lo hizo), hay otras; o el canciller peruano precisando que si la frontera marítima se llegara a modificar, el acceso al mar que se les podría dar a los bolivianos sería "por otro lado".

De forma que volvemos al principio, pase lo que pase con la demanda peruana y que hoy es de tanta importancia para Chile y Perú, en el caso boliviano apenas es otro gol en contra.
ACLARACION: Este blog no es antiperuano ni nacionalista chileno. Este blog simplemente recopila y (a veces) comenta sobre artículos recopilados en la prensa nacional y mundial y que involucran a Chile. Si parece "cargado" hacia Perú, simplemente, es resultado de la publicación constante -y obsesiva- en ese país de artículos en que se relaciona a Chile. Así también, como ejemplo opuesto, no aparecen articulos argentinos, simplemente, porque en ese país no se publican notas frecuentes respecto Chile. Este blog también publica -de vez en cuando- artículos (peruanos o de medios internacionales) para desmitificar ciertas creencias peruanas -promovidas por medios de comunicación y políticos populistas de ese país- sobre que Perú ha superado el desarrollo chileno, lo que es usado en ese país para asegurar que Chile envidia a Perú y que por eso buscaría perjudicarlo. Es decir, se usa el mito de la superación peruana y la envidia, para incitar el odio antichileno en Perú.