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sábado, octubre 31, 2009

Argentina dice que América Latina no necesita ningún tratado de no agresión

Relacionado: "Alan García es devoto de los discursos que la platea pueda aplaudir" - Brasil: No hay carrera armamentista - Perú rechazó "pacto de no agresión" con Ecuador en 1995, por "redundante y anacrónico"

Nota: Ningún medio de comunicación peruano ha hecho referencia a las declaraciones del Canciller argentino. Una demostración más de como la prensa peruana manipula la información y a sus ciudadanos, en colusión con su gobierno.

Colaboración de Javier


El canciller argentino, Jorge Taiana, aseguró hoy que América Latina no necesita ningún tratado de no agresión para preservar la relación pacífica entre los países.

"La no agresión presupone la posibilidad cierta, cercana de la agresión, y esa no es la situación. No creo que haga falta firmar nada", declaró en entrevista con Efe.

El jefe de la diplomacia argentina subrayó que "América Latina es una tierra de paz, una zona que está libre de armas de destrucción masiva, y tampoco hay armas atómicas, químicas ni biológicas".

Además, Taiana destacó la creación en el seno de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), del Consejo de Defensa Sudamericano.

"Acá hay voluntad de trabajar juntos en un proceso de integración; no hay grandes conflictos ni étnicos, ni religiosos, ni territoriales.

"A pesar de todas las dificultades, somos una zona de esperanza de paz y de progreso para la Humanidad en los próximos años", enfatizó.

Como ejemplo de las buenas relaciones entre países vecinos, Jorge Taiana se refirió al acuerdo firmado ayer en Santiago entre Chile y Argentina, el cual considera "la alianza estratégica más solida alcanzada entre dos países latinoamericanos".

"Hace 30 años éramos dos países que estábamos al borde de un conflicto; en estos años hemos revertido esa situación y hemos creado mecanismos de confianza en todas las áreas", aseveró.

El canciller argentino destacó el sistema desarrollado en materia de defensa, que incluye la medición homologada del gasto militar, el intercambio de información y la eliminación de hipótesis de conflicto.

Partiendo de una situación tan problemática, ambos países han logrado construir una relación tan sólida que se hacía necesario un nuevo tratado "que prepare la relación para los próximos 20 ó 30 años".

El trabajo realizado por las presidentas de Argentina, Cristina Fernández, y Chile, Michelle Bachelet, "es un ejemplo de cómo construir la vecindad y la integración en este siglo XXI", subrayó.

Respecto al calendario electoral en América Latina en los próximos meses (con comicios presidenciales en Uruguay, Bolivia, Honduras, Chile, Colombia y Brasil), el ministro Taiana no prevé grandes cambios.

"Creo que va a seguir siendo fundamentalmente un marco nacionalista progresista con preocupaciones de muchos gobiernos en tratar de dar más respuestas sociales. Esencialmente el marco no va a cambiar, habrá variantes, como las hay hoy".

"En líneas generales va a seguir habiendo una manifiesta vocación democrática y participativa, una gran preocupación por lo social, una necesidad de seguir definiendo el rol del Estado -que hoy todos sabemos que no puede quedar anulado, como algunos pensaron en los años noventa- y una vocación por la integración", afirmó.

El ministro de Exteriores argentino considera que la región está superando "bastante bien, en líneas generales" la crisis económica mundial.

"Esta crisis nos reafirma a todos en la voluntad de fortalecer nuestro desarrollo económico, poner el acento en la economía real -y no en la especulación- y nos reafirma en la importancia de la cooperación Sur-Sur".

Taiana señaló que Argentina está cumpliendo con el plan de normalización de las relaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que contempla el pago de la deuda pendiente desde 2006, que según el organismo asciende a unos 9.500 millones de dólares.

"Argentina siempre ha dicho que iba a cumplir con el plan; lo que sí hemos dicho también es que lo vamos a hacer en los tiempos y en las posibilidades que tengamos, tratando de garantizar que ninguna de las medidas que tomemos afecte a las posibilidades de crecimiento y desarrollo de nuestra economía".

El titular de Exteriores recordó que cuando hace un año estalló la crisis financiera global, "se decían muchas cosas acerca de las condiciones en que iban a estar distintos países para afrontar la crisis".

"Nosotros tuvimos que escuchar muchas opiniones críticas acerca de la situación de Argentina y sus posibilidades de pago que eran completamente infundadas y que no se basaban en la realidad".

Argentina está en una posición sólida y está respondiendo cabalmente. Ya todos saben que vamos a cumplir y vamos a seguir creciendo a un ritmo fuerte", recalcó.

En relación con el conflicto que enfrenta a Uruguay y Argentina por la fábrica finlandesa de celulosa Botnia, el canciller Taiana lamentó las declaraciones "muy lamentables" hechas ayer por autoridades de Uruguay que apuntaban a una manipulación de datos por parte de Buenos Aires de un informe sobre el estado del Río Uruguay.

"Nosotros llevamos el caso a la Corte de Justicia de La Haya porque entendemos que hay un claro incumplimiento de un tratado internacional por parte de Uruguay y estamos a la espera de los resultados. Ésta es la forma civilizada de resolver las controversias".

Es un problema que obviamente afecta, pero la relación con Uruguay tiene otras muchas dimensiones. Nosotros esperamos que actúe pronto la Corte de La Haya y que mientras tanto, las personas que estén involucradas en esto tengan la prudencia que se debe tener para manejarse en estos casos", agregó Jorge Taiana.

Por otro lado, el canciller restó importancia al conflicto comercial surgido esta semana con Brasil en relación con la aplicación de licencias no automáticas para ingresar mercancías en Argentina.

"Siempre las cuestiones comerciales en momentos de menor nivel de actividad centran más la atención de los empresarios, pero ciertamente la relación con Brasil es riquísima y pasa por muchísimos canales, incluso económicos", aseveró.

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Nota: Portazo en la cara a la propuesta peruana. Los países pertenecientes a la ONU tienen prohibida la guerra como método, por lo tanto, la firma de un "pacto de no agresión" es redundante e inútil, pues todos los países ya lo firmaron. Además, el propio Perú desestimó firmar un "pacto de no agresión" con Ecuador durante las negociaciones de paz, luego del conflicto del Cenepa, bajo el mismo argumento... los "pactos de no agresión" pertenecen a otra época. El populista de Lima, levantó esta propuesta (de aplauso fácil y sin contenido) para intentar aparecer éxitoso en el ámbito internacional ante sus ciudadanos, y buscando provocar una "derrota" diplomática a Chile, al que Perú acusa de agresivo y armamentista. Le salió -nuevamente- el tiro por la culata, Brasil hace dos días negó también la existencia de una carrera armamentista en la región, otra hipótesis peruana que busca mostrar a Chile como belicista y agresivo.

lunes, octubre 26, 2009

La Presidenta argentina viaja a Chile para firmar un tratado de integración y cooperación bilateral

En el marco de sus 48 horas de estadía en el país vecino, la jefa de Estado participará, además, de la inauguración de la Feria del Libro local, evento cultural del que Argentina forma parte como nación invitada.

De todas formas, el día que marcará un momento clave en el vínculo será el jueves, cuando se rubricará el Tratado de Cooperación que supera al de Paz y Amistad firmado en 1984 para evitar un conflicto bélico por el canal de Beagle.

El documento, que llega después de 25 años y merced del trabajo que vienen realizando diplomáticos y la Comisión Parlamentaria Conjunta Argentino-Chilena, será firmado por Cristina y Bachelet en la histórica comuna de Maipú.

El escenario elegido es el mismo en el que San Martín y OïHiggins se dieron en 1818 el abrazo que consolidó la independencia de Argentina y dio inicio a la de Chile.

Este acuerdo abarca desde el sistema de jubilaciones recíprocas y valederas, hasta fuerzas armadas conjuntas para la paz y libre circulación por las fronteras. También se destacan proyectos de conectividad como el túnel de baja altura ferroviario entre Mendoza y Santiago y el túnel en Aguas Negras, entre San Juan y Villa Serena.

Durante su visita de Estado, la Presidenta se reunirá a solas Bachelet y también mantendrá encuentros con los integrantes de la Corte Suprema chilena y legisladores.

Además, según anticipó el jueves en su paso por Buenos Aires el embajador Ginés González García, Cristina será distinguida como Ciudadana Ilustre de Santiago.

En esa ocasión, al participar de la reunión entre el grupo parlamentario binacional, el ex ministro de Salud y el representante diplomático de Chile en Argentina, Luis Maira, coincidieron en que el tratado de integración "profundizará la relación estratégica bilateral".

Junto a la Presidenta, viajará a Santiago el canciller Jorge Taiana, quien en su oportunidad aseguró que "la integración con Chile es una política de Estado".

Antes de fin de año, Cristina y Bachelet volverán a protagonizar una reunión en la que ambos países darán un nuevo gesto simbólico trascendental en su relación.

Será el 28 de noviembre en el Vaticano, donde Benedicto XVI recibirá a ambas mandatarias para brindar un homenaje a la mediación papal que evitó una guerra por el Beagle.

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viernes, octubre 23, 2009

Argentina y Chile acuerdan un amplio Tratado de Integración

La comisión parlamentaria conjunta argentino-chilena y los embajadores de ambos países acordaron hoy en Buenos Aires los detalles del amplio Tratado de Integración que rubricarán la semana próxima las presidentas de Argentina y Chile.

Fernández de Kirchner realizará el 29 y el 30 de octubre una visita a Chile, en la que firmará junto a su par el acuerdo que consolidará "muchos de los instrumentos bilaterales que se han ido generando, además de potenciar el comercio bilateral, la cooperación y los encuentros presidenciales", informó esta noche la Cancillería argentina.

El encuentro tuvo lugar en el Congreso argentino, y asistieron el embajador de Chile en Buenos Aires, Luis Maira; el embajador de Argentina en Santiago de Chile, Ginés González García, y el el subsecretario de Política Latinoamericana de la Cancillería argentina, Agustín Colombo Sierra, además de legisladores de ambos países.

El Tratado será rubricado en la comuna de Maipú, un barrio de Santiago de Chile, donde fue el abrazo histórico entre José de San Martín y Bernardo O`Higgins, en 1818.

El acuerdo incluye temas diversos, entre ellos un sistema de jubilaciones recíprocos y valederos, fuerzas armadas conjuntas para la paz, libre circulación por las fronteras y proyectos de conectividad.

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martes, octubre 13, 2009

Kirchner contra la libertad

Nota: Con la propuesta de "más Estado", acaso ¿no nos estamos arriesgando a ir cayendo en lo mismo que los argentinos? Por cierto y respecto al asistencialismo estatal, ¿le conviene a un Estado terminar con la pobreza y las desigualdades? ¿acaso no es atractiva la idea de dar "ayuda" a masas de gente, de manera de tener como "comprar" consciencias (o asustar a la masa conque el próximo gobierno les quitará la ayuda) cuando viene una elección? Hay que tener cuidado con esto, pues los políticos fácilmente se pueden ver tentados con este juego populista, y contra los verdaderos intereses y bienestar del país.

"...En Argentina, el Estado es dueño de todo y el Gobierno concede prebendas o se las quita a quien le sirve a sus fines e intereses..."

Cristina Fernández consiguió este fin de semana que el Senado argentino aprobara su Ley de Medios Audiovisuales, con la que intimida y reduce la presencia y capacidad de expresión y crecimiento de las radios y televisiones más críticas con su gestión y la de su marido, el expresidente Néstor Kirchner.

Estos matrimonios políticos según el ejemplo del General Juan Domingo Perón y Evita han hecho de Argentina rehén de castas familiares que ven el país como la estancia que rodea su residencia, y que gobierna al pueblo como a gauchos y reses. A esta visión patrimonialista del país y a sus adherencias populistas naturales del peronismo, se une el relativamente reciente socialismo del siglo XXI, que encarna Hugo Chávez.

El presidente venezolano, precisamente, financió en secreto con tres millones de dólares las campañas políticas del matrimonio, según reconoció el portador de los bolso-gates, Guido Alejandro Antonini Wilson, detenido inesperadamente en una aduana argentina por descuido de alguna autoridad que debería haberle dejado pasar libremente. Cuando la prensa se ensañó con estas donaciones, los Kirchner comenzaron a presionar a los medios, algunos de los cuales en lugar de acobardarse descubrieron el espectacular incremento del patrimonio familiar de la presidenta y el expresidente.

Todo ello, coincidiendo con la presión que ejercen también sobre los medios de sus países, Hugo Chávez en Venezuela, Rafael Correa en Ecuador, y Daniel Ortega en Nicaragua: tal es el futuro de las libertades que ofrece el socialismo del siglo XXI.

La tesis básica de todos ellos, y que aplican con ligeras variantes para ir acotando las libertades, es que los espacios radioeléctricos, las telecomunicaciones e incluso el uso son de propiedad estatal y administración gubernamental según las necesidades sociales, educativas e ideológicas que ellos marcan. Esta interpretación satisface a los sectores más nacionalistas y también más cerrados a las libertades de cada uno de los países: el Estado es dueño de todo y el Gobierno concede prebendas o se las quita a quien le sirve.

Estos razonamientos populistas, antiliberales y de origen totalitario –el Estado es el Rey y la Iglesia de antes de la Ilustración—se hacen para “democratizar la información”. A la vez, aparecen los servidores de la demagogia, desde los piqueteros hasta supuestas organizaciones populares, para adueñarse de lo usurpado por los gobiernos.

Con la prensa de papel en decadencia y los audiovisuales crecientemente controlables, por el momento todavía sigue abierta y sin censuras en gran parte de Latinoamérica –en Cuba no es así- la gran herramienta contemporánea de la libertad: Internet. Pero es de temer que en algún momento lleguen a intervenirla persiguiendo a las compañías de telecomunicaciones, que aceptarán cualquier imposición para seguir adelante con su negocio.

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martes, septiembre 29, 2009

ME-O propone organizar copa del mundo 2026 conjuntamente con la Argentina

El candidato se reunió por más de una hora en Buenos Aires con la Presidenta, Cristina Fernández, ocasión en la que dio su respaldo al corredor bioceánico, que pretende reducir los tiempos de traslado entre Chile y Argentina.

Con el objetivo de establecer desde ya buenas relaciones con el vecino país, el candidato presidencial Marco Enríquez-Ominami viajó a Buenos Aires, donde una de sus primeras actividades fue reunirse con el Consejo Argentino de Relaciones Internacionales para fomentar la integración entre ambos países.

Sin embargo, fue la reunión con la Presidenta argentina, Cristina Fernández, la actividad más relevante en la agenda del independiente. Esta es la primera vez que, en su calidad de candidato presidencial, Marco Enríquez-Ominami se reúne con un jefe de Estado, sumándose a la lista de postulantes a La Moneda que se entrevistan con la mandataria trasandina: ya lo hizo Eduardo Frei y Sebastián Piñera.

El candidato independiente se reunió por más de una hora con la mandataria en la Casa Rosada, donde, entre otras cosas, le propuso la creación de un túnel de baja altura, de unos 3.000 millones de dólares, para conectar a ambos países por tierra.

“Significaría una revolución, un segundo Canal de Panamá. Recordemos que Chile y Argentina compartimos 5.000 kilómetros de frontera. Sin embargo, tenemos el paso del Cristo Redentor, que es extremadamente precario porque pasa 45 días al año completamente cerrado”, explicó el candidato.

Además, el presidenciable conversó con la Presidenta Fernández acerca de su idea de organizar en conjunto (Chile-Argentina) el mundial de fútbol de 2026.

“Le expliqué que en 2026 recién a Sudamérica le caería el derecho a postular y nos parece que es una gran alternativa y oportunidad de intentarlo juntos”, dijo el candidato, quien aclaró que la mandataria argentina vio con buenos ojos la propuesta.

Enríquez-Ominami aseguró que la Presidenta Fernández está al tanto de lo que está pasando en Chile y que “sigue muy de cerca el proceso nuestro y con mucha curiosidad de lo que pasará en diciembre”.

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lunes, septiembre 28, 2009

Alan García es el segundo con menor aceptación en América

Nota: Por este motivo, García y sus ministros explotan la relación con Chile. Buscan ganar apoyos internos explotando viejos sentimientos peruanos de odio y desconfianza por Chile.

Con un 27% de aceptación, el mandatario peruano se ubica entre los jefes de Estado con menor aprobación, revelan sondeos, superado solo por la presidenta de Argentina.

Los jefes de Estado con peor evaluación del continente son los de Argentina, Cristina Fernández (23%) y el de Perú, Alan García (27%); según una recopilación de sondeos divulgada por la firma mexicana Consulta Mitofsky (CM).

Asimismo con una evaluación baja se ubicó el costarricense Óscar Arias, con 37%.

En cambio, los presidentes de El Salvador, Mauricio Funes, con 84% de aceptación; de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, con 81%, y de Chile, Michelle Bachelet, con 78%, son los mandatarios con mayor aprobación de América,

El bloque de presidentes con mayor aceptación lo completan el panameño Ricardo Martinelli, con 77%, y el colombiano Álvaro Uribe, con 70%, indicó CM en un informe.

Consulta Mitofsky destacó los casos de Brasil y de Colombia, que son "ejemplo de altas evaluaciones a pesar de los años de gobierno de los presidentes de ambos países", señala el estudio.

El reporte de la encuestadora mexicana no incluye a Hugo Chávez, de Venezuela; a Leonel Fernández, de República Dominicana; a Stephen Harper, de Canadá, y a Daniel Ortega, de Nicaragua, "por cuestiones de falta de información".

"Por razones muy particulares" no considera tampoco a Honduras, donde un golpe de Estado sacó del poder al depuesto presidente Manuel Zelaya hace tres meses.

En un segundo grupo se encuentran los mandatarios de México, Felipe Calderón, 62%; de Uruguay, Tabaré Vázquez, 61%, y de Bolivia, Evo Morales, 60%.

En la zona media de la tabla se encuentran el presidente de EE.UU., Barack Obama (52%), el ecuatoriano Rafael Correa (51%), el paraguayo Fernando Lugo (50%), y el guatemalteco Álvaro Colom (46%).

El promedio de aprobación de todos los mandatarios incluidos en el sondeo es de 57%, debido a "la aparición de dos mandatarios que inician muy alto en Centroamérica (Panamá y El Salvador)", explica el documento.

Los jefes de Estado de Suramérica alcanzaron un promedio de aceptación del 58%, los de Norteamérica 56%, y los de Centroamérica 52%.

CM compara la aprobación de los mandatarios americanos con otros líderes mundiales, entre ellos el primer ministro de Australia, Kevin Rudd (61%), el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero (57%), el jefe del Ejecutivo de Hong Kong, Donald Tsang (55%), y el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi (47%).

Los datos presentados se basan en encuestas con distintas metodologías recopiladas por Mitofsky y que fueron publicadas entre mayo y septiembre de este año en cada uno de los países.

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domingo, septiembre 27, 2009

La OTAN del Sur

Líderes de Africa y Sudamérica iniciaron la II Cumbre América del Sur-Africa para estrechar la unión política y comercial entre ambas y empobrecidas regiones y hacer frente a la agenda de la globalización

Jefes de Estado y representantes de 60 países de Africa y América del Sur iniciaron este sábado en la isla Margarita la II Cumbre América del Sur-Africa (ASA), con el objetivo de reforzar la cooperación Sur-Sur en temas como energía, finanzas y educación.

Al dar la bienvenida y expresar satisfacción por ver reunidos a gobernantes de dos continentes "históricamente castigados" por los países más ricos, el presidente Chávez instaló lo que definió como un mecanismo ideal para unir a Sudamérica con Africa, "dentro de esta estructura del mundo del siglo XXI que será el mundo pluripolar; Africa será un gran polo, ya comienza a serlo y Sudamérica igual”.

Con su habitual retórica antiimperialista, Chávez dijo que el planeta ya no es unipolar, y que nuevos polos están surgiendo, y por ello "la unión de nuestros continentes debe ser una de nuestras metas”.

Dijo que Latinoamérica y Africa son continentes hermanos y están unidos por su dolor. "Por aquí pasaron los barcos esclavistas y unieron a nuestros pueblos en su dolor".

El mandatario nacional derrochó expresiones de afecto para el presidente libio Muamar Kadafi –quien visita Latinoamérica por primera vez tras 40 años en el poder– llamándolo "hermano" y confesándole su "profunda admiración".

Con relación a la firma del documento final, el presidente Chávez comentó que había algunos puntos por acordar y realizó dos propuesta para acelerar el trabajo.

La primera de las propuestas es que se eleve el nivel de los grupos de trabajo a comisiones ministeriales. Segundo, que se postergue hasta enero o febrero la redacción del documento final, luego que se conforme una mesa estratégica presidencial acompañada por asesores que además, prepare un plan estratégico 2010-2020 para la ASA.

“La próxima cumbre se desarrollará en Libia en el 2011. Queremos trabajar conjuntamente y podremos ver los logros alcanzados”, aseguró Kadafi al hacer uso de la palabra.

Por su parte, el presidente Gadafi, propuso la creación de una organización suramericana y africana de naciones, a la cual llamó Osan, y explicó que la organización debe nacer con la necesidad de dar una plataforma real a los países del Sur, que sea similar a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan) pero integrada por los países de Suramérica y África.

Según Gadafi, el propósito es que todas las naciones tengan la posibilidad de participar activamente en las decisiones para su desarrollo y que no estén subyugadas a las decisiones ni de la OTAN ni del Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas.

Por su parte, el presidente de Brasil, Lula da Silva, dijo que "el siglo XXI nos encuentra cada vez más unidos; no existe reto global que no pueda ser enfrentado en conjunto por Africa y Sudamérica y no existe reto que pueda ser enfrentado sin Sudamérica y sin Africa”.

En el proyecto de declaración de Margarita se destacan temas como la necesidad de crear una nueva arquitectura financiera, el deseo de concretar proyectos comunes en el ámbito energético, el rechazo al tráfico de drogas que azota a las dos regiones y el respeto al principio de la no injerencia en las decisiones soberanas de los pueblos.

Además, se espera que en esta reunión Chávez dé un empujón a su proyecto del Banco del Sur, una unión financiera de siete países latinoamericanos, lanzada en 2007 que sigue siendo únicamente teórica, y que el líder sudamericano querría ampliar a países africanos en este momento de crisis económica mundial.

“Hay que definir un plan de acción de cooperación Sur-Sur que garantice bienestar y desarrollo en paz y libertad para nuestros pueblos. Espero que esta cumbre sea fructífera para ambas partes”, declaró Michelle Bachelet, presidenta de Chile.

Para la presidenta argentina, Cristina Kirchner, se trata de cambiar las tradicionales relaciones del siglo XX entre ambas regiones, sobre todo en el comercio.

"En el siglo XX lo que importaba era vender y no hacerlo con un concepto de cooperación de transferencia de tecnología que es lo que nosotros estamos impulsando", declaró, mostrando su disposición a aportar tecnología, experticia, maquinaria para contribuir al desarrollo africano y a su seguridad alimentaria.

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viernes, septiembre 25, 2009

Argentina y EE.UU.: cada vez más lejos

Amén de una relación política signada por la indiferencia, los vínculos comerciales bilaterales se debilitan y los empresarios norteamericanos decidieron congelar sus inversiones en el país. Cuándo y por qué se quebró el diálogo.

“Fortalecer las relaciones entre ambos países”. Aunque sin experiencia previa en el ámbito diplomático, la nueva embajadora de los Estados Unidos en la Argentina se propuso un desafío no menor. En su llegada al país, la abogada de origen latino Vilma Socorro Martínez aseguró la semana pasada que existe una “excelente relación bilateral”. Su ejemplo: el reciente vínculo cultural y deportivo que generó el triunfo del tenista Juan Martín del Potro en el US Open.

Pero más allá de este suceso deportivo, tanto las relaciones comerciales como las políticas entre ambas naciones se encuentran congeladas. Uno al norte, el otro al sur, estos países sostuvieron un significativo desbalance comercial en los últimos años. Y con un panorama político que está lejos de ser próspero, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner sigue buscando una reunión bilateral con el mandatario estadounidense Barack Obama. Aquella deseada reunión que todavía no llega.

“Una cierta indiferencia parece haber signado la relación bilateral argentino-norteamericana en los últimos 10 años, después de las relaciones carnales de los "90”, resume Eduardo Fracchia, director de Economía del IAE Business School de la Universidad Austral. Según datos del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, las exportaciones argentinas al país norteamericano fueron de $1.680 millones durante el primer semestre de 2009, mientras que las importaciones alcanzaron los $2.577 millones. En base a datos del Indec, la consultora Abeceb.com indica que los cinco principales productos que se exportaron a los Estados Unidos en lo que va del año fueron combustibles minerales, aluminio, bebidas, preparaciones de hortalizas y máquinas y aparatos mecánicos. En esta ecuación, los productos agrícolas están casi ausentes: como los Estados Unidos es un exportador neto de alimentos, la Argentina no posee un margen considerable para venderle este producto. Por su parte, el país sudamericano importa del norteamericano principalmente bienes de consumo e insumos industriales.

“En 2008, sólo el 7,4% de las exportaciones argentinas fueron despachadas hacia la potencia del norte, el nivel más bajo en los últimos 20 años”, sentencia Fracchia. A partir de 2006, los envíos a los Estados Unidos cayeron un 10,5%, por lo cual la relación ha venido en franco retroceso. Para el director de Economía del IAE, en términos de importaciones la caída ha sido aún más “dramática”. “Durante los "90, un 19,4% de los productos importados provenían de los Estados Unidos. En lo que va del decenio, la relación cayó a 14,1%, mostrando apenas un 12% durante 2008”, explica.

Roberto Russell, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), destaca que “ya en 2007 la Argentina ocupaba el lugar 40° en el comercio global de bienes de los Estados Unidos, y el 6° en América latina, después de México, Venezuela, Brasil, Colombia y Chile”. Y agrega: “Ese mismo año nuestro país representó el 0,35% de las exportaciones del país norteamericano en el mundo, y el 0,26% de las importaciones totales”. Sin embargo, las relaciones con EE.UU. han sido históricamente importantes para la Argentina, pues Estados Unidos le representa el quinto mercado para las exportaciones y el tercero para importaciones.

La seguridad jurídica

Aunque los Estados Unidos desplazó a España como principal inversor externo directo de la Argentina, los datos tampoco son alentadores en esta área. Mientras que a mediados de la década del 90 los EE.UU. representaba un 30% de las inversiones locales, la inversión extranjera directa (IED) de la potencia se redujo a un 8% en 2007.

En este contexto, Cristina Kirchner no pudo escapar de las quejas empresariales en Nueva York, ciudad a la que viajó esta semana para participar de la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU). En su cita con inversores estadounidenses -entre los que se encontraban altos directivos de compañías norteamericanas como AEI Energy, Boeing, Cargill, DirecTV, Fox International, General Motors, IBM, Microsoft - la falta de seguridad jurídica fue el tema más preocupante que plantearon los hombres de negocios.

Mientras que las inversiones norteamericanas tuvieron su momento fuerte entre 1995 y 1998, hoy día se encuentran congeladas. “La inseguridad jurídica es absoluta, pues el Estado aplica reglas que se modifican permanentemente y en forma arbitraria”, afirma Diego Guelar, ex embajador argentino en los Estados Unidos y especialista en Relaciones Internacionales del PRO. Según Guelar, los niveles actuales de inversión norteamericana tienden “al congelamiento o a la salida”. “Algunas empresas presentan hechos de reposición porque necesitan mantener el flujo de capitales, pero este comportamiento se da porque no pueden salir. Si no fuera por eso, la predisposición sería a la venta”, opina.

Además de la inseguridad jurídica, el actual asesor de política exterior de Mauricio Macri sostiene que la falta de estadísticas públicas confiables es otro factor que perjudica a la Argentina. “En este caso, la inseguridad se multiplica ya no en hechos jurídicos legales, sino en términos económicos. Sin normalización del Indec, no hay posibilidad de normalizar las relaciones internacionales”, insiste. La actitud impredecible de la Argentina para Washington se presenta como la principal causa de la falta de una relación plena bilateral.

Según Rosendo Fraga, director del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría, “la Argentina tiene una relación compleja con los organismos financieros internacionales y difícil con los acreedores”. “Una reunión con el mandatario Obama podría ser leída por los mercados como el comienzo de un proceso de reencauce de las relaciones bilaterales, alimentando la credibilidad y mejorando el clima para las difíciles negociaciones que se avizoran con los hold-outs y el Club de París", complementa Fracchia.

El quiebre de la relación

El malestar de Cristina Kirchner permanece. El mandatario norteamericano trata como aliados a Brasil, Chile, Colombia y México, pero Barack Obama aún no le ha concedido una reunión bilateral a la jefa de Estado argentina. Durante 2009, la presencia de ambos en distintos eventos fue simultánea. No obstante, Obama no la recibió en Londres, durante la cumbre del G-20. Cristina tampoco consiguió aquel deseado encuentro en la Cumbre de las Américas. “La Presidente intentó, incansablemente y sin éxito, acercarse a Obama a través de la embajada argentina en Washington. Como no respeta las reglas del protocolo ni la cortesía, puede ser que lo intente una vez más”, dice Emilio Cárdenas, ex embajador argentino en la ONU.

Los especialistas consultados por Weekend coinciden en que la actual frialdad de las relaciones políticas entre ambos países tiene una explicación en el calendario: la “anticumbre” de las Américas que se realizó en Mar del Plata en 2005, bajo la Presidencia de Néstor Kirchner.

“En un principio, Kirchner necesitaba el apoyo de los Estados Unidos para negociar la deuda en default. Desde la cumbre de Mar del Plata se establece una relación distante, que es la que se mantiene hasta el día de hoy. El ex presidente no habló más con Bush, y Cristina sólo trata cuestiones protocolares con Obama”, manifiesta el especialista de la Universidad Di Tella.

Según Fraga, la relación entre los dos países “es correcta pero fría”, y “la administración actual pretende una buena relación con Obama, pero en los hechos no ha logrado encauzarla”.

Para Guelar, la Argentina se encuentra entre dos extremos. “No se puede decir que estemos en conflicto, pero nos encontramos en medio del vínculo que los EE.UU. mantiene con Venezuela, y aquellas relaciones fluidas con Colombia, Perú, Chile y Brasil”, señala.

La estrecha relación que mantienen la Argentina y Venezuela es otro de los factores que condicionan el diálogo entre Buenos Aires y Washington. “La elección argentina de acompañar al eje bolivariano ha generado una sombra de desconfianza que aleja la posibilidad de un diálogo fecundo”, asegura el ex embajador argentino en la ONU.

Sin promesas de reuniones entre ambos mandatarios, las relaciones entre la Argentina y los Estados Unidos permanecerán indiferentes, frías y distantes.

Si bien la administración kirchnerista muestra signos de acercamiento hacia la mayor economía del mundo, las palabras deberán confirmarse con acciones. “La Argentina puede recomponer fácilmente este vínculo. Obama está abierto a generar un nuevo tipo de diálogo con la región, pero no creo que este Gobierno esté en condiciones de restablecer la relación sin resignar intereses”, concluye Russell.

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jueves, septiembre 24, 2009

El "milagro" K: Advierten que la pobreza argentina supera a la de años menemistas

Relacionado: Alan García exige a la OEA frenar el armamentismo

Nota: Argentina es otro caso que demuestra que el problema NO ES LA COMPRA DE ARMAS, sino la corrupción de las autoridades. Argentina tampoco gasta en armas, pero no reduce la pobreza. En contraste, Chile y Brasil, acusados de ser los países que más armas compran en la región, han sido también los más exitosos en reducir la pobreza.

El alerta lo dieron mediciones privadas, quienes aseguraron que bajo la gestión de los Kirchner el PBI creció a "tasas chinas" sin mejorar los indicadores sociales

La pobreza ya supera a la de la época menemista. La advertencia la dieron mediciones privadas, quienes alertaron que la Argentina tiene hoy niveles de pobreza que superan a los de la "nefasta" década del 90.

Según las estadísticas, bajo la gestión del matrimonio Kirchner el PBI creció en los últimos 6 años a un promedio del 8% anual, pero sin mejorar los indicadores sociales.

Luego de la hiperinflación de 1989/90, en la década pasada la pobreza se ubicó, en promedio, en el 25%, con un pico del 28,9% en 2000. Ahora, según todas las mediciones privadas, tendría un piso del 30,8% (Consultora Equis) y un techo del 37,5% (Observatorio Social de la UCA). Muy lejos del 13,9% que señala el INDEC.

Así, el fuerte crecimiento de los últimos años permitió revertir los altos niveles de pobreza de la crisis 2001/02, pero no corrigió los indicadores sociales negativos de la década del 90.

Otro indicador clave

"Salario en negro" también marca que ahora el 36,2% de los trabajadores no está registrado en sus empresas, por encima del 32% de promedio de 1991-2000, y casi similar al alcanzado en mayo de 1998.

Según Agustín Salvia, del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, cuatro factores explican este deterioro social:

El deterioro de la capacidad adquisitiva de los asalariados como producto de la inflación.

La proliferación de planes sociales, con montos muy bajos (entre 150 y 400 pesos) que no logran compensar el valor de la canasta de indigencia.

Altos niveles de informalidad con trabajos de subsistencia.

Incremento, en especial en los últimos 2 años, de la desigualdad entre los salarios formales e informales.

Para Salvia, "mientras en los 90, la pobreza fue creciendo por la suba del desempleo, ahora se explica primordialmente por la insuficiencia de ingresos".

Artemio López, de la consultora Equis, considera que "el 90% de la pobreza obedece a causas no inflacionarias, relacionadas fundamentalmente con la estructura distributiva y el mercado de trabajo, que aún tras 6 años de crecimiento a tasas chinas, mantiene 10 puntos de informalidad por encima de la media de los 90". Y precisa que las causas centrales de la pobreza es "un sistema de distribución del ingreso de inequidad creciente ¿ el patrón distributivo no se alteró¿ y la estructura del mercado de trabajo que reintroduce similares asimetrías vía empleo informal. Después de la crisis de 2001/02, creció la ocupación pero con empleos de menor calidad y menor nivel de remuneración, sobre todo informales, y en los trabajos formales con fuerte dispersión salarial".

El Estudio Bein agrega otro dato. En base a cifras del CEDLAS (Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales), de la Universidad de La Plata, Bein señala que, en relación a los años de crisis (2000/2004) el resto de la región tuvo caídas en la pobreza por ingresos significativamente mayores que los registrados en la Argentina. "Mientras Argentina mantiene cerca de un 30% de la población con ingresos por debajo de la línea de pobreza, en Brasil y Chile esta participación se reduce al 23% y 14%, respectivamente".

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miércoles, septiembre 09, 2009

Los vaivenes de los Kirchner espantan a las energéticas españolas

Con el incumplimiento de sus promesas tarifarias dejan a Metrogas a los pies de los caballos de la deuda

Envenenan la luz verde al dividendo de Endesa con la guerra de las tarifas eléctricas
Javier Aldecoa.- Prometió torniquetes de urgencia para evitar más fugas tras Chevron y conjurar los recelos de las empresas al hilo de los argumentos de YPF. Ha jugado a despejar el descontento que Repsol, Techint y Petrobras clamaron a los vientos de Wall Street y a opacar la derrota electoral, la crisis del campo y la sombra del default con nuevas ofrendas de paz para las energéticas. Pero de la ‘milonga del paso a dos’, Cristina Fernández se devuelve otra vez al tango arrebatado. Los dividendos de Endesa llegan tres meses tarde, por la puerta de parcialidad y con la ‘propina’ de más inversiones. La Casa Rosada se piensa aún las tarifas gasistas que prometió hace casi un año y ha atrapado la producción y las regalías de YPF en su ‘guerra’ con las provincias petroleras. Estira otra falange de su mano de hierro, o al menos se lo hace ver a las multinacionales eléctricas.

Hay sed de golpes de efecto populistas. Se bebe de nuevo el que iba a ser el ‘bálsamo’ de las tarifas revisadas del gas y de la luz aprobadas hace meses, las que congeló para la galería electoral y vuelve ahora a suspender. Y da marcha atrás en la desgravación por inversión en hidrocarburos. Buenos Aires ha hecho del ‘tango del tarifazo’ con Edesur y Edenorte -paso adelante y paso atrás- la última de las ‘piezas’ de un safari empresarial en el que busca demostraciones de control y promesas de inversiones sobrevenidas. Les muestra la espada de Damocles del Estado sobre sus concesiones. La Casa Rosada estrecha el cerco de la regulación, se lo pone difícil a las exportaciones y no atiende, tarifas en mano, a los costes. Sin el reajuste de precios prometidos -lo recuerdan sus accionistas de Repsol y BG- Metrogas rozará la suspensión del pago de deuda. Las alertas de Techint y de YPF ante la SEC llueven sobre mojado en las alarmas que encendió el informe de ocho ex ministros de Energía argentinos, reunidos para recordarle a los Kirchner que su modelo está al borde del colapso. Las energéticas que operan en Argentina por primera vez buscan una estrategia común, en voz baja no niegan que el “kirchnerismo” se ha convertido ya en la peor de sus crisis. Sólo la resolución del CIADI -el pago del Estado de 172 millones de dólares por la pérdida de valor de Camuzzi Gas Pampeana y Gas del Sur- les recuerda a los Kirchner los límites de sus avanzadillas.

Cristina Fernández desanda las huellas de sus incursiones. Susto o muerte, el ministro de Planificación, Julio De Vido, recupera en público las lanzas de los “errores intencionales” en las facturas de la luz desde junio, viste de ‘capricho’ de las eléctricas -con Endesa al frente- la yenka de sus tarifas y les recuerda las líneas rojas del tablero energético de los Kirchner: el que se mueva no sale en la foto. Si no detienen la facturación, reeditan las facturas -incluso sabiendo que en octubre dará de nuevo marcha atrás, descongelará otra vez la suspensión de las subidas y les volverá a ordenar encarecer las tarifas- y acatan las nuevas órdenes del ENRE, sus concesiones tendrán nuevos apellidos. Con la temporada alta la casa Rosada y el Enre (Ente Regulador de Energía Eléctrica) sangran por las heridas del recuerdo del desabastecimiento. Levantan los baldosines propios y ajenos, en busca de liquidez y actos de fe para inversiones futuras. Agobiado por el peso de los subsidios, el Gobierno descongeló a fines de 2008 las tarifas de luz y gas para los hogares residenciales. Pero menos de un año después, le fallaban las cuentas del populismo. La marcha atrás en su plan de reajuste tarifario y la exclusión de un millón de nuevos hogares (otros 300.000 habían sido ‘tocados por la mano de Kirchner en abril) compensaron la denuncia del Defensor del Pueblo y taponaron en junio el reclamo de inconstitucionalidad. Lo justo para conformarse con vestir de ‘error’ de las eléctricas el alza de las tarifas y con exigirles una nueva facturación en la que el renglón de los “subsidios” estatales no deje espacio a las dudas de su galería de votantes. Avizora ya el día después del invierno austral: necesita nutrir de nuevo las arcas del Estado y ajustar el sudoku del déficit energético. Ha empezado a hacerlo con el señuelo’ de Endesa y Petrobras. Y la letra pequeña de su nuevo marco tarifario- advierten Edesur y Edenorte- se atreverá de nuevo a agitar la sombra de las subidas de la luz en octubre.

En la electricidad, los Kirchner buscan ahora rentabilidad en la guerra con las eléctricas y el repudio al ‘tarifazo’ que apadrinaron en mayo. Ni siquiera las manipuladas estadísticas oficiales disimulan la situación. La demanda eléctrica se ha reducido, incluso según el Indec. Ni siquiera ocurrió en la recesión del efecto tequila, con una caída de cuatro puntos del PBI El amago de emboscada a la participada por Endesa -Edesur- fue sólo ‘una mancha más para el tigre’, no fue muy diferente a lo que ejecutaron en 2008 con Edelap: a Edesur le exigían reinvertir el 50% de los 53 millones de divisas de dividendos para repartir el resto. Ya en 2008 invirtió 84 millones de euros, casi el doble que en 2007. A Camuzzi (62 millones de pesos), TGS (30 millones), Gas Natural (6 millones) y Distribuidora de Gas Cuyana (8,5 millones) la luz verde al reparto de dividendos entre sus accionistas ya les costó antes de las elecciones una concreción al alza de las inversiones previstas. A Edesur, Edenor y Edelap, intenta compensarles ahora con la luz verde -tras dos años de demora- para cobrar la deuda de 60 millones de dólares por el servicio eléctrico a las villas (barriadas) y los asentamientos del Gran Buenos Aires, a los que -a cambio- suministran sin cortes por impago, como una ‘obligación social’ con la Casa Rosada. Y ahora la Casa Rosada desanda el guiño fiscal que les hizo en julio a las petroleras, tan sólo uno días después de que YPF anunciara su inversión de 348 millones de dólares (suficiente para que el país mejore en un 18% la refinación y la producción de naftas) decidía incluir la construcción de las plantas refinadoras en el Programa de beneficios impositivos. Eso era antes de la debacle electoral y los apuros del invierno austral.

Dan ganas de salir corriendo de su tablero energético. Se lo han recordado, de nuevo, la patronal y Antoni Brufau, con las urgencias del 45% de Repsol en Metrogas en la mano: si no cumple sus promesas de actualizar la tarifa de distribución, después de una década, la gasista anglo-española caminará sobre el desfiladero del riesgo: no podrá cumplir con sus pagos de deuda, más de 63 millones de deuda sólo hasta 2010. Aunque a diciembre de 2008 la inversión de YPF en Metrogas fue provisionada, si en el segundo semestre de 2009 no se descongela la tarifa, dejará a la empresa al borde de la suspensión de los pagos de la deuda. Lo saben la agencia Moody's, que redujo su calificación crediticia sobre Metrogas a CAA3 y Standard and Poor's, que la bajó a -CCC, a la vista del creciente riesgo y de la depreciación del 22% del peso frente al dólar.

La dependencia del gas foráneo y el final de las exportaciones de GNL a Chile, el descenso de la explotación de crudo, la renuncia a las infraestructuras regionales que soñó y los recortes eléctricos acotan un nuevo ‘corralito’ con las empresas como víctimas y con las tarifas, las limitaciones a las exportaciones de energía, la intervención estatal en las Juntas Directivas de una veintena de empresas –la mitad de ellas energéticas-, o los muros del pago de dividendo como verjas del laberinto. Ni el atractivo de unas reservas que se han dejado caer, ni las concesiones de unas provincias petroleras que disputan tasas y regalías con la Casa Rosada y han visto cómo la explotación y exploración de hidrocarburos se reduce son suficientes para compensar la pérdida de las ‘reservas de la confianza’ de las multinacionales en la ‘energía’ de Argentina. Los Kirchner les han recordado, a sangre y fuego, el peso del marco regulador y de la huella del intervencionismo.

YPF no oculta ya que ni la ‘argentinización’ preventiva, ni la presencia del Grupo Petersen -con un 14, 9% y opción preferente a otro 10% que no ha ejercido- han sido suficiente vacuna ante los ‘daños colaterales’ del ‘efecto Kirchner. La merma productiva, los cortes y la suspensión de regalías por los ‘daños colaterales’ de la guerra entre la Casa Rosada y las provincias le ha costado ya a la petrolera hispano-argentina en lo que va de año una pérdida de más de 2 millones de barriles de crudo y más de siete millones de dólares que se perdieron de cobrar, tan sólo en Santa Cruz. Ni siquiera la sintonía de Enrique Eskenazi con el matrimonio justicialista ha sobrevivido intacta a los seísmos energéticos y empresariales de Cristina Fernández. Se lo han cantado a los cuatro vientos de la SEC: las brasileñas AESU y Sulgas le reclaman a YPF 756 millones de euros por daños y perjuicios derivados de un corte de gas que, en todo caso, fue impuesto por ley por Argentina como parte de la política de Estado de la Casa Rosada. Con o sin nuevos aliados a bordo, Repsol amansa sus caballos en Argentina: busca la cara de la refinación y afianza la tierra del tango como palanca de su diversificación regional. Endesa peina la calma -y los resultados- y digiere las compensaciones tras la marcha atrás de los Kirchner en el frustrado ‘affaire’Edesur. El cese de pagos le ha abierto las puertas de la Casa Rosada a también TGN, que volvió a postergar hasta el 5 de agosto el plazo para reestructurar su deuda. Sólo el fallo judicial en abril devolvió al congelador de manera temporal la nacionalización de la Transportadora de Gas del Norte), a la que las autoridades le pisan los talones -y las ganas- desde que en diciembre la intervinieron por 120 días tras una cesación de pagos. Ni las promesas de reestructuración de pasivos por parte de la empresa ni los recelos manifiestos de la Cámara Nacional de Apelaciones apuntan a parar los tanques del Estado.

DE AMENAZA EN AMENAZA

Ni Endesa -aunque Edesur ya supera desde el 14 de septiembre el bloqueo a sus dividendos- ni Petrobras, ni Metrogas están solas ante un aviso para navegantes a la patronal energética, que se resiste a las ‘vacunas’ oficiales. Las multinacionales del sector respiran por las mismas heridas que han llevado a la Casa Rosada a imponer directivos en las empresas participadas por la Anses, a pelearle los dividendos a Techint, o a transferirle a la Secretaría de Comercio Interior unas nuevas riendas del mercado de las tarjetas de crédito. Pero el tambor de las amenazas hace eco con más fuerza en el sector energético: en el del gas, el Gobierno extrajo a un millón de clientes de las nuevas tarifas. Y amasa en el limbo del olvido el aumento de las tarifas entre un 10 y un 30% para Metrogas que autorizó hace casi un año. Si llegan -advierte la Casa Rosada ahora- los 11 millones de dólares extras ya no llegarán a las arcas de la gasista: el Estado pondrá de largo con ellos un fondo fiduciario para mantener y expandir la red.

Ni la limitación del voto al 5%, ni la imposibilidad de sumar acciones individuales de las AFJP y la incapacidad estatal -teórica- para nombrar directores han alterado los planes de la Casa Rosada por el atajo de las AFPJ. Los Kirchner se encapricharon, para empezar, del gas y la electricidad, con la llave de la regulación de los sectores estratégicos en una mano y la avidez por el control de las grandes compañías en la otra: han desembarcado en las juntas directivas de Camuzzi Pampeana y Gas Cuyana y han colocado a Simón Dasensich en la Junta de en Endesa Costanera y al sindicalista Bassi en la de Gas Natural Ban y han aterrizado con directivos y síndicos en Siderar, Edenor y EMDERSA, entre casi otra veintena.

MODELO ENERGÉTICO EN ALERTA

No son los ocho ex secretarios de Energía los únicos que advierten a la Casa Rosada: “Argentina tiene un presente decadente en materia productiva y un futuro incierto". Si no hay inversiones en generación y transporte de energía, no será sólo la rentabilidad de las multinacionales y el abastecimiento los que estén en peligro. La producción de crudo disminuye desde 1998 encaminando al país a la importación y las reservas comprobadas disminuyen tanto en petróleo como en gas natural, sin que se hayan descubierto nuevos yacimientos de tamaño significativo en los últimos 15 años. La política de subsidios a los hidrocarburos impuesta desde el gobierno nacional, que comenzó a importar combustibles caros como el fuel oil y el GNL, contribuyó a que se liquidaran las reservas hidrocarburíferas y disminuyeran las inversiones de las compañías para encontrar nuevos yacimientos: mientras entre 1999 y 2001 se perforaron 48 pozos, en los últimos dos años la cifra no llega ni a la mitad y sólo hay reservas para 11 años.

Las reservas de gas se han reducido un 43% desde el 2000. Ni la caída del consumo por la reducción de la actividad industrial ni los esfuerzos de Cristina Fernández por fortalecer los lazos del gas y del petróleo con Hugo Chávez a cambio de carne argentina han aminorado el impacto de las zozobras bolivarianas: Bolivia ha reducido sus envíos a la mitad que hace un año (tan sólo un tercio de los 5 millones diarios acordados) y a la planta regasificadora que se prometían Venezuela y los Kirchner ni está ni se la espera, ha corrido la misma suerte que el complejo entre Pdvsa y la estatal argentina Enarsa en la Faja del Orinoco. Santiago, Buenos Aires y Sao Paulo han descartado el anillo de gasoductos regionales con el que soñaron los Kirchner y Alan García. Hasta Lula -con una inversión de 7.000 millones de dólares en plantas gasistas- ha entendido que por las venas energéticas del sur no correrá el gas de Argentina.

Es el único vértice huérfano del triángulo de las Bermudas energéticas del cono sur abocado a importar GNL y a depender de sus vecinos, ahora que Uruguay se prepara para instalar una nueva planta de gas natural licuado en Montevideo y que Chile acaba de estrenar la regasificadora de Quintero y comenzará en diciembre a operar la de Mejillones y que – por primera vez- ya no necesita más el gas de los Kirchner. Serán los envíos de Trinidad y Tobago -más seguros y un 50% menos costosos- los que nutran las urgencias chilenas. Y los que permitan a la mano de Repsol en Metrogas y a Endesa (a través de su filial local) diversificar gracias a las grietas energéticas de la Casa Rosada. A medio plazo, serán también los padrinos del tratamiento de choque gasista argentino.

REPSOL Y GAS NATURAL SE SALVAGUARDAN

Como al resto, a YPF cada vez le resulta más rentable la venta de derivados, la reducción de compras a otras petroleras locales que los riesgos de la exploración y la explotación: ha reducido su participación en la producción de petróleo a un 35% del total, cuando en los noventa representaba el 43%. Brufau protege sus almenas australes, lo justo para hacer de ellas un granero para la diversificación regional, más ahora que los resultados del primer trimestre del año comenzaron, por primera vez, a dejar sitio a la sombra del descenso de beneficios netos: un 58,6% menos que en igual período de 2008. De hecho, aunque anunció en 2008 que pretende destinar al país austral una cuarta parte de las inversiones previstas en su plan estratégico 2008-2012 -unos 7.950 millones de euros de un total de 33.350 millones-, las inversiones ya fueron estos seis meses un 22% más bajas que en 2008,a pesar de que la global se incrementó un 220,2% y ninguno de los 10 “proyectos clave” para el periodo se ubica allí. Una postura que, incluso si el ´default´ llega a las tierras del tango, le permitiría pasar a resguardo la tormenta y seguir esperando. Con, o sin nuevos socios. A la vista de ese horizonte, Repsol se refuerza en Perú, es uno de los principales operadores del sector, con de más de 230 estaciones de servicio distribuida en casi todo el país, dueño de la Refinería de La Pampilla, la instalación de refino más importante y líder en el mercado de GLP; Reacomoda sus alfiles en Brasil, los pone bajo cubierto en Ecuador y Bolivia y hasta se atreve con las primeras licitaciones para la exploración en la plataforma continental uruguaya, de la mano de la estatal Ancap. Todo con tal de reducir riesgos, diversificar la producción y reponerse de la pérdida de reservas latinoamericanas -un 25% en dos años.

Gas Natural se pone a cubierto. La presencia del enviado estatal en GN Ban llegó en abril, para los de Salvador Gabarró. Pero con el 50,4% de las acciones en las riendas de la española, ni el control ni la estrategia se cuestionan. Y eso no tiene capacidad de erosionarlo el Gobierno argentino al que, hasta ahora, la compañía presidida por Salvador Gabarró -presente en Argentina desde 1992, con cerca de 1.380.000 clientes y responsable de la distribución de gas natural en la provincia de Buenos Aires Norte- ha sabido encontrarle el ritmo y despejar el camino a revisiones tarifarias en 2007 y septiembre de 2008 y un contrato prorrogado hasta 2027. Para Gas Natural, la respuesta pasaba por la ‘argentinización’ que a Antoni Brufau le funcionó con Eskenazi en YPF. La venta del 19,6% de Gas Natural BAN el pasado trimestre le ha permitido hacerse con un tentetieso argentino ahora que el Estado desembarca en la gasista por la puerta de las pensiones y responder al desafío de Gazprom en la construcción del Gasoducto del Noreste. Ahora promete no levantar el acelerador de las inversiones, pero mira a México y Brasil y mueve sus fichas argentinas para diversificar y rebajar la exposición a los vaivenes de los Kirchner.

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miércoles, agosto 26, 2009

¿Réquiem para la unión en Suramérica?

Los gobiernos de Colombia y Venezuela se preparan —dentro de una coyuntura bilateral explosiva— para defender posiciones antagónicas frente a las bases militares y, en el caso del primero, para meter otros temas igualmente polémicos dentro de la agenda, como el armamentismo y el apoyo al terrorismo.

El de Ecuador estrena puesto en la organización —lo cual ha exigido mayor mesura y diplomacia—, pero siguen latentes sus diferencias con Colombia. Y el de Brasil, acompañado por Chile y, en menor medida, Argentina, intenta salvarla de una polarización extrema que podría terminar en su exterminio. De la robusta coalición de países que actuó con rapidez y decisión ante la crisis interna de Bolivia el año pasado, queda relativamente poco. En su lugar, se ha acrecentado una compleja serie de pulsos, cuyo detonante, paradójicamente —y a pesar del supuesto ocaso de la Doctrina Monroe— ha sido la presencia militar de Estados Unidos en la región.

Hace tan sólo cuatro meses, en la reunión de la Cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago, la situación parecía otra. Allí, Barack Obama se reunió con sus homólogos de Suramérica para discutir el futuro de las relaciones hemisféricas. El reconocimiento, por primera vez, de un organismo regional del cual Estados Unidos no es miembro constituyó un símbolo importante del cambio de tono en Washington vis-à-vis América Latina, así como del nuevo equilibrio de poder que se avecina en el hemisferio.

Este gesto fue recibido con beneplácito por el presidente Lula en especial, para quien América del Sur ha cobrado relevancia central. El fortalecimiento del liderazgo regional de Brasil no sólo se considera un complemento indispensable de sus ambiciones internacionales, sino que existe el temor de que la turbulencia que hay en el vecindario pueda afectar su propia estabilidad interna. De allí que la creación de instituciones que cultiven posiciones de bloque, agilicen la cooperación y preserven la seguridad —independientemente de Estados Unidos— se ha vuelto un aspecto significativo de la política exterior brasileña (así como de países como Chile). Por ello, el uso estadounidense de bases militares en Colombia no ha sido (ni será) visto como un problema estrictamente bilateral.

La reticencia de Washington a brindar garantías jurídicas o de dialogar en Bariloche sobre el tema no sólo reta a Unasur sino a Brasil directamente. Y para complicar aún más la situación, la estrategia que ha utilizado el gobierno Lula hasta ahora para manejar el “factor Chávez” —consistente en evitar un pulso directo con el mandatario venezolano y “perdonarlo” reiteradamente— se ha vuelto insostenible, entre otras porque ha alcanzado a comprometer su imagen frente a la comunidad internacional.

El dilema que enfrenta Unasur es grande. Su consolidación depende en gran medida de la capacidad del gobierno brasileño de actuar como mediador, ya que es el único que goza de la confianza colectiva. Pero al mismo tiempo, el ajedrez de poder en el que se encuentra Brasil —con Estados Unidos y Venezuela, y con sus propias aspiraciones globales— hace de lo anterior una labor diplomática titánica. Tal vez tengamos más pistas el viernes.

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jueves, agosto 20, 2009

Fernández y Bachelet: Latinoamericanas más poderosas

La Presidenta Michell Bachelet fue situada según el ranking de la Revista Forbes, como una de las 100 mujeres más influyentes del mundo, luego que desde el año pasado subiera desde el número 25 al 22.

De acuerdo a la información publicada hoy miércoles, la Presidenta de Argentina, Cristina Fernández, aparece undécima en la lista, siendo ella y la Mandataria chilena las únicas representantes latinoamericanas en la nómina, la cual es liderada por cuarto año consecutivo por la canciller alemana, Angela Merkel.

Por segundo año consecutivo el puesto número dos es obtenido por Sheila Bair, presidenta de la Federal Deposit Insurance Corp. de Estados Unidos, que asegura los depósitos de bancos. Ella ha obtenido una creciente importancia durante la recesión estadounidense.

En tanto, la primera dama norteamericana, Michelle Obama, debutó en el puesto número 40, superando a la anfitriona de talk shows Oprah Winfrey, ubicada en el 41, y a la reina Isabel, en el 42.

Además, la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, alcanzó el lugar número 36, cayendo desde el número 28 en el que estuvo el año pasado cuando su candidatura presidencial la convirtió en la mujer con el perfil público más alto de la lista.

Por su parte, Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes se mantuvo en el número 35.

Esta lista está basada en factores como el impacto económico, alcance en los medios y logros en sus carreras.

"Las mujeres en el poder están llegando a posiciones de liderazgo en negocios, gobierno y filantropía al realizar maniobras audaces y no convencionales", precisó Forbes.


"Quedaron en el pasado los días en que las mujeres sentían que debían quedarse con un empleador y esperar pacientemente ascensos", agregó.

Merkel, de 55 años, se convirtió en el 2005 en la primera canciller mujer de Alemania y se espera que se mantenga en el poder en la elección federal del 27 de septiembre.

"Mujeres altamente ambiciosas (...) se están moviendo a través de compañías e industrias, dando grandes saltos con cada cambio y reposicionándose para oportunidades que les permitan ganar gran experiencia", apuntó la revista.

Obama, de 45 años, ha conseguido fanáticos por su personalidad, su apoyo a causas que incluyen la alimentación saludable y las artes y su sentido de la moda que la ha posicionado en varias listas de personalidades mejores vestidas.

La lista completa está disponible en www.forbes.com/women

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domingo, agosto 16, 2009

Argentina, la rica pobre

Colaboración de Javier

Por Karin Ebensperger - El Papa Benedicto XVI pidió a los argentinos un "esfuerzo solidario" que permita reducir "el escándalo" de la pobreza en ese país. Más allá de la discusión que se generó con las cifras de la pobreza, lo que escandaliza es que en una nación tan dotada de recursos humanos y naturales, el número de pobres aumente cada año. La razón principal es una histórica distorsión en el manejo político del Estado.

El novelista y sociólogo mexicano Carlos Fuentes dice que sus compatriotas descienden de los aztecas, los peruanos de los incas y los argentinos de los barcos. Porque casi todos tienen un abuelo o bisabuelo que bajó de los barcos que llegaban con ingleses, alemanes, italianos, franceses, con sus conocimientos e ideas que enriquecieron a Argentina en todo sentido. Félix Luna, en su Historia de los Argentinos, recuerda el sentido igualitario que caracterizaba a esa sociedad. Ya en el siglo XIX la relación entre trabajador y empleador no se asemejaba al servilismo imperante en otros países americanos.

En el lugar 68

Ese rasgo igualitario, sumado a una calidad y cobertura de educación superior a la común en Latinoamérica, y a sus riquezas naturales, hacían esperar otro destino para Argentina. Pero la realidad es que al cumplir 100 años de independencia estaba entre los diez países más ricos del mundo, y al acercarse al bicentenario ocupa el lugar 68.

Las cifras oficiales del INDEC y ya casi nadie niega la falta de transparencia en la información que entrega- dicen que hay 15 % de pobres. Según el estudio de la Universidad Católica Argentina (UCA), esa cifra alcanza al 39%, con la que coincide el periodismo independiente, como BBC Mundo. La consultora privada Ecolatina informó que la pobreza trepó al 31,8% y la indigencia, al 11,7 % en el primer semestre de 2009.

En Argentina falló el desarrollo. Para que éste se dé, una sociedad requiere empresarios eficientes para generar riqueza, y un Estado honesto y profesional que ponga reglas claras y las haga respetar para beneficio de los menos favorecidos. No hay desarrollo sostenible si la economía se concentra en pocas manos -tentación de los grupos dominantes de la sociedad-, ni cuando la burocracia estatal cae en un gasto distributivo exagerado -lo que tiende a ser el defecto de los sectores más socialistas o estatistas-. Los Kirchner sumaron ambas distorsiones: concentración del poder en beneficio propio y de sus cercanos, y falta de transparencia en el manejo del Estado.

El novelista Mario Vargas Llosa, en un irónico artículo, describe a los Kirchner como los perfectos capitalistas, que "en estos tiempos de tragedia y quebranto, consiguieron multiplicar siete veces su capital. Cuando todos a su alrededor perdían, dispararon a las nubes sus ingresos".

En contraste, los agricultores están con más impuestos, los ahorrantes y jubilados, con menos reservas, y en general los argentinos, más pobres.

Desde el ángulo que se mire, Argentina no ha estado a la altura de sus potencialidades.

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sábado, agosto 15, 2009

La caliente guerra fría

Resulta extraño que en la última declaración de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR) firmada en Quito, no se haya mencionado el tema de las bases militares en Colombia, y que más bien este debate se haya trasladado para una próxima reunión en Argentina. Existe unanimidad en condenar el golpe de Estado en Honduras, pero no sucede lo mismo cuando se habla de las siete bases militares norteamericanas. Estamos, por lo tanto, frente a un tema que divide a la región.

Paco O’Donnell, periodista argentino de Página 12, propone, en un reciente artículo una clasificación para entender esta división. En primer lugar están los países que no visitó el presidente colombiano Álvaro Uribe en su última gira y que son abiertamente contrarios a la instalación de estas bases: Ecuador y Venezuela. El primero no mantiene relaciones diplomáticas con Colombia luego del ilegal ataque colombiano a un campamento de las FARC en territorio de ese país. Venezuela cada cierto tiempo retira a su embajador como sucedió hace unas semanas. El presidente Chávez, incluso, ha declarado que se estaría viviendo un clima bélico.

En el segundo grupo de países están aquellos que si bien recibieron a Uribe en esta gira relámpago, critican duramente su decisión de aceptar una mayor presencia militar norteamericana en Colombia: “En este grupo se inscriben Argentina y Bolivia”. Hay un tercer grupo conformado por los presidentes a los que les preocupa y/o están en desacuerdo con la decisión de Uribe, pero que reconocen “el derecho de Colombia, y por consiguiente de Uribe, a tomarla. Ahí se anotaron, con matices, Lula, Lugo y Bachelet”. Según O’Donnell, “después está el bloque abiertamente proestadounidense que integran Colombia y Perú”. Como sabemos el Perú fue el primer país que visitó el presidente Uribe para explicar el asunto de las bases militares.

Ahora bien, si se observa lo que viene sucediendo se puede afirmar que UNASUR no está en su mejor momento. América del Sur, junto con América Central, no ha logrado, pese a la unanimidad alcanzada, derrotar al golpismo hondureño; como tampoco han condenado, menos impedido, esta masiva presencia norteamericana en suelo colombiano.

Ambos hechos son graves puesto que el golpe en Honduras puede ser el inicio de un nuevo ciclo antidemocrático en la región, mientras que con las bases militares, como afirma el Polo Democrático Alternativo en un reciente comunicado (27/07/09), “Colombia se convierte en una plataforma para el asentamiento y la expansión bélica de esta potencia, que afecta no solo la estabilidad de los gobiernos democráticos y progresistas, sino también los importantes proyectos de integración latinoamericana y caribeña”.

Para esta organización, que es la segunda fuerza política en ese país, el asunto de las bases militares es tan grave que llama a “impulsar una campaña nacional y continental contra la militarización y la intervención de EEUU en América Latina, a la que esperamos se sumen las Fuerzas Progresistas y Democráticas del mundo”. Hay que hacer notar que la línea política del Polo Democrático, que es una organización de izquierda, es más parecida a la desarrollada por Lula en Brasil o por Bachelet en Chile, que a la que hoy implementan presidentes como Chávez o Morales. Por ello, su contundente declaración, además de expresar la gravedad del problema, evidencia que lo sucedido en UNASUR, en Quito, si no se corrige en el corto plazo, va por mal camino.

Es cierto, además, que detrás de todo ello lo que está en juego son las relaciones con los EEUU. Países como Venezuela, Bolivia y Ecuador están más distantes que Chile o Brasil de EEUU; pero también lo está la cuestión del liderazgo regional como quedó demostrado luego del golpe en Honduras.

Más allá de estas cuestiones todo indica que estamos pasando a otra etapa política en la región que tendría como características principales ahondar la división sudamericana, impedir el nacimiento de mecanismos de defensa regionales (ese es uno de los objetivos de UNASUR) y derrotar a los países más progresistas: Venezuela, Ecuador y Bolivia. La combinación de presencia militar norteamericana (Colombia) con golpes de Estado (Honduras) y división regional, no es ninguna novedad ni tampoco es algo bueno para la democracia en AL. Ello fue nuestro pasado. Por eso estamos entrando a la etapa más dura, difícil y peligrosa de lo que se ha venido en llamar la “guerra fría” regional.

Hoy las posiciones más progresistas ya no son las que enarbolan pequeños núcleos guerrilleros o movimientos sociales de protesta si no más bien gobiernos constituidos legalmente y que cuentan con una gran legitimidad, con apoyo popular y con FFAA a su favor. Por eso jugar a la “guerra fría” en América Latina es jugar con fuego; es jugar a la guerra.

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lunes, agosto 03, 2009

Argentina: Vecinos (cada vez más) lejanos

Brasil, Uruguay y Chile recuperaron la democracia un poco después que la Argentina, pero su evolución política los muestra hoy, dos décadas más tarde, muy lejos de los personalismos, las antinomias y las mañas de la política partidaria vigentes en nuestro país. Tres ejemplos que elegimos no seguir.

¿Qué nos sucede, vida, que, últimamente, la Argentina se parece cada vez menos a países vecinos como Uruguay, Chile y Brasil? En ellos habrá elecciones presidenciales este año y el próximo. Los mandatarios, con altos índices de aprobación, no serán reelegidos ni, más allá de sus afinidades personales y partidarias, designarán a dedo a sus sucesores, como en la transición de los Kirchner en 2007. En las listas para cargos legislativos no se prevé que vaya a haber candidatos que, de ser elegidos, no cumplan con el compromiso ético de dejar de ser funcionarios o gobernadores, como en las legislativas argentinas. Nadie teme un caos si los gobiernos cambian de color.

La Argentina, pionera en juzgar a las juntas militares, recobró en forma precipitada la democracia a finales de 1983, un año y monedas antes que Uruguay y Brasil, y casi siete antes que Chile. Más allá de las asociaciones regionales, cada país progresó por su cuenta y, a su vez, resolvió como pudo el drama de los años de plomo. En el último Índice Global de Competitividad, diagnóstico del Foro Económico Mundial sobre la habilidad de los gobiernos para proveer prosperidad a sus ciudadanos, Chile, Brasil y Uruguay, en ese orden, superan por varios cuerpos a la Argentina, rezagada al puesto número 13 entre 19 países latinoamericanos auscultados.

¿Qué nos sucede, en definitiva? ¿Insistimos en violar la ley, confundir lo público con lo privado y desdeñar la palabra empeñada, como dice Carlos Ortiz de Rozas? ¿O priman las decisiones sobre las deliberaciones y las negociaciones, como apunta Gerardo Caetano? ¿O, a diferencia de los otros países, el peronismo marca la cancha cual fenómeno político y cultural, como coinciden en afirmar Fabián Calle y Patricio Navia? ¿O los otros países, como Uruguay, invirtieron más en despertar confianza, como juzga Rafael Michelini? ¿O los liderazgos están por encima de las instituciones, como señala Gabriel Salvia? ¿O, acaso, campea entre nosotros una enorme confusión entre cuál de los Kirchner gobierna, como observa Chico Santa Rita? ¿O nos sucede todo eso, síntesis de las opiniones recogidas por LA NACION en los cuatro países, y algún bolero más?

"La diferencia básica con Uruguay y Chile es que, a pesar de haber tenido rupturas del orden constitucional como nosotros, respetan las leyes -dice el embajador Carlos Ortiz de Rozas, director del Instituto de Política Internacional de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas tras una dilatada trayectoria diplomática-. En la Argentina se condenó a las juntas militares, pero vino un presidente con facultades constitucionales y les concedió el indulto a los militares y los jefes guerrilleros. Después vino otro presidente y, como si nada hubiera pasado, retomó la condena contra los militares, no contra los jefes guerrilleros."

Como miembro del consejo de notables que elaboró la ley de ética pública, Ortiz de Rozas advierte sobre el peligro de dar malos ejemplos: "El argentino conduce su coche y, si nada se cruza en su camino, pasa el semáforo en rojo. En esa esquina puede cumplir o violar la ley. Tenemos varios ejemplos de incumplimientos de leyes. Nada es gratis. La imagen en el exterior es mala y no vienen inversiones. En Uruguay, en las recientes elecciones internas, el presidente Tabaré Vázquez respetó a los opositores y los opositores respetaron al presidente Tabaré Vázquez. No hemos visto eso en la Argentina desde que retornó la democracia. El ejemplo siempre viene de arriba".

Tras las internas de Uruguay, los candidatos presidenciales por el Frente Amplio y el Partido Nacional convocaron a los derrotados como compañeros de fórmula para los comicios del 28 de octubre. A su vez, el candidato oficialista, José Mujica, preso durante la dictadura que se había hecho famoso por fugarse con otros tupamaros de la antigua cárcel de Punta Carretas, se reunió con el candidato colorado, Pedro Bordaberry, hijo del presidente de facto Juan María Bordaberry. En la Argentina, tras los juicios promovidos por Raúl Alfonsín y los indultos firmados por Carlos Menem, los Kirchner ahondaron la antinomia entre los bandos enfrentados en los años setenta en lugar de abogar por la reconciliación.

"El problema argentino es ante todo político -considera, desde Montevideo, Gerardo Caetano, profesor de historia de varias universidades y miembro de número de la Academia Nacional de Letras de Uruguay-. La persistencia de una cultura política de la confrontación, de las antinomias irreductibles, de una acumulación de poder sobre otras perspectivas más negociadoras o institucionalistas que admitan al adversario y no lo estigmaticen hasta su negación configuraron, bajo gobiernos diferentes, una constante que ha bloqueado la consolidación del desarrollo y el arraigo de la democracia."

En 2003, en su primera cita con Bush, Néstor Kirchner se llamó a sí mismo "patagónico testarudo". En el Salón Oval, su anfitrión replicó: "Yo soy un texano testarudo, así que vamos a llevarnos bien". Luego quiso saber si, como "ese muchacho, Lula", era de izquierda: "Yo soy peronista", obtuvo como respuesta. Kirchner ya había percibido el interés de Chávez por acercarse a él la primera vez que se vieron, en Asunción, ese mismo año: "¿Por qué tengo 14.000 gasolineras en EE.UU. y no en la Argentina?". No era una pregunta; era una propuesta.

Este año, Barack Obama elogió a Lula a pesar de ser "percibido como un fuerte izquierdista" en los Estados Unidos: "¡Este es el hombre! -exclamó-. Me encanta este tipo"; dijo también que era "el político más popular de la Tierra". Con la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, aunque "su gobierno no concuerde con nuestra política exterior", tampoco ahorró alabanzas: "Es una de los mejores líderes de América latina". La relación de su país con ambos gobiernos, agregó, "señala el camino para otros países".

En la Argentina, herida por las viles "operaciones basura" supuestamente montadas por la CIA con los petrodólares de Chávez durante el gobierno de Bush, Cristina Kirchner comparó a Obama con su marido y aventuró que había leído a Perón. Los Kirchner siempre creyeron que sus desplantes a Bush y sus loas a Obama estuvieron dirigidos a presidentes de países distintos.

"Las nuevas formas de la política afectan a todos los países del Cono Sur, pero en la Argentina existen fenómenos que van contra las instituciones -concluye Caetano-. Me refiero al vaciamiento de los partidos, las persistentes apelaciones hacia movimientos y personas, la farandulización de la política, la banalización de los procedimientos y las garantías, y la prioridad otorgada a las decisiones sobre la deliberación y la negociación."

Néstor Kirchner desechó la posibilidad de ser reelegido en 2007. La designación de su mujer como delfina y, una vez en la presidencia, la continuidad de sus ministros y su estilo hermético de gestión dejaron entrever "que no entendió que las hegemonías no alcanzan a durar una década en la Argentina, como ocurrió con Menem y Perón", evalúa Fabián Calle, profesor de relaciones internacionales de las universidades Di Tella y Católica Argentina. Por definición, agrega, "el peronismo es una cultura impregnada de populismo, que deriva en una hegemonía por falta de instituciones. Puede ser tanto pro mercado y pro Washington como desarrollista y no alineado, y puede ser oficialista y opositor a la vez. El caudillo gobierna. Desde 1991 hasta proclamados antiperonistas votan por el peronismo. Y aquellos que quieren formar partidos necesitan una pata peronista".

Esa pata peronista, reflejo del movimiento que se resiste a ser partido, no existe en Uruguay, Chile y Brasil, donde los populismos de sesgo personalista tuvieron su cuarto de hora en el siglo pasado. En la Argentina, cara y cruz con el mundo, todo tiempo pasado fue mejor. La nostalgia fija la agenda, pero el largo plazo vence en un par de días.

"Prevalecen los liderazgos por encima de las instituciones y la confrontación por encima de la búsqueda de consensos -juzga Gabriel Salvia, director del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (Cadal)-. El Frente Amplio, la Concertación y el Partido de los Trabajadores tienen institucionalidad interna. El nivel de la dirigencia política argentina es claramente inferior."

Prueba de ello es la escasa cotización en foros internacionales de los ex presidentes argentinos en comparación con figuras como Julio María Sanguinetti, Ricardo Lagos y Fernando Henrique Cardoso.

La reinvención de la rueda

En poco más de un cuarto de siglo, el desarrollo de las democracias de Uruguay, Chile y Brasil resultó ser desparejo en comparación con el argentino. "La transición en nuestro país se dio en forma precipitada por la derrota en la guerra de las Malvinas -conviene Calle-. El primer gobierno democrático terminó antes de tiempo por la hiperinflación. En los otros países no terminaron de ese modo."

En la transición, Uruguay se resistió durante años a juzgar a los militares; Chile no habría revisado el prontuario de Pinochet de no haber sido detenido en 1998 en Londres, y Brasil tardó 24 años en responsabilizar al régimen militar de las violaciones de los derechos humanos entre 1964 y 1985.

En Chile, la Concertación gobierna desde el final de la dictadura de Pinochet, en 1990: en 19 años, socialistas y democristianos se alternaron en La Moneda acompañados de ministros propuestos por el partido derrotado en las elecciones internas. En la Argentina, la transversalidad declamada por Néstor Kirchner como una presunta reinvención de la malograda Alianza descarriló en el conflicto del gobierno de su mujer con el campo: el vicepresidente radical Julio Cobos terminó siendo una suerte de enemigo íntimo, vedado de inmiscuirse en los asuntos del Estado y de pisar el despacho presidencial.

"El gobierno de Cristina Kirchner parece ser muy artificial -dice desde San Pablo el especialista brasileño en marketing político Chico Santa Rita-. La presidenta no tiene un contenido profundo ni demuestra una inmersión total en los valores y las aspiraciones del pueblo. Su gobierno no se formó en la razón, sino en la emoción, que, por lo general, nunca es una buena asesora política. Le falta una fuerza impulsora. En la Argentina hay una gran confusión entre las dos personas que ejercen el poder. ¿Quién es Cristina y quién es Néstor? ¿Qué hace cada uno? Eso crea una dicotomía en la mente de las personas."

En el comienzo de su primer libro, Batalhas Eleitorais ["Batallas electorales"], Santa Rita sostiene: "Eleicao é guerra" [´Elección es guerra´]. En las legislativas del 28 de junio hubo un conato de guerra, más allá de haberse desestimado que, como toda consulta de medio término, eran un referéndum sobre la gestión presidencial. Estuvieron precedidas de una campaña mediocre, reflejado esto en el interés que despertó la caricaturización de los candidatos en Gran Cuñado, en desmedro de los mismos candidatos. Una vez concluidas las elecciones, la única certeza resultó ser la cuenta regresiva hacia las presidenciales de 2011. Y comenzaron las especulaciones. Cristina Kirchner, en lugar de felicitar a la ciudadanía por su conducta cívica, se tomó su tiempo para evaluar el resultado con extrañas ecuaciones y deducciones aritméticas. El llamado al diálogo y el cambio de ministros confirmaron la derrota no asumida.

En Uruguay, según el senador oficialista Rafael Michelini, líder de Nuevo Espacio, "la fórmula del gobierno del Frente Amplio fue más y más inversión. La inversión trajo empleo, mayor consumo interno, mejora de las exportaciones, aumento de la recaudación de las arcas públicas y, por lo tanto, dinero para llevar las políticas sociales adelante, lo cual retroalimentó la economía del país. Para que exista inversión, la estrategia de la izquierda fue simple: generar una ola de confianza inmensa en el país, y en sus reglas claras, transparentes, sostenidas en el tiempo".

En comparación con los vecinos, la Argentina no parece preocupada en cuidar su imagen: privilegia la democracia electoral, sustentada en los resultados de las urnas, sobre la cultura democrática, sustentada en las instituciones. "Las instituciones funcionan cuando la discrecionalidad de los actores se reduce y las reglas se aplican para todos por igual -dice, desde Manhattan, Patricio Navia, chileno, profesor de América latina de las universidades de Nueva York y Diego Portales, de Santiago-. Si las instituciones funcionan en una sola dirección, carecen de legitimidad. La Argentina ha querido hacer reformas muy rápidas y profundas. Chile ha privilegiado el gradualismo y el pragmatismo. La Concertación no intentó empezar de cero. Cambió cosas malas de la dictadura, pero mantuvo otras. En la Argentina parece que todos quieren reinventar la rueda. Incluso los malos gobiernos hacen cosas buenas."

Por regla general, según Navia, "las instituciones deben ser más importantes que las personas y las presidencias deben ser más importantes que los presidentes. Si los partidos y los movimientos se asocian con personas, como el kirchnerismo, el menemismo o el peronismo, va a ser difícil que puedan existir como instituciones políticas sólidas. Van a seguir siendo movimientos oportunistas, en torno a líderes personalistas."

¿Qué nos sucede, entonces? Todo eso y, seguramente, algún bolero más.

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martes, julio 28, 2009

Chile refuerza lazos con Brasil

Bachelet viajará acompañada por los ministros de Relaciones Exteriores, Trabajo, Economía y Obras Públicas, además de una nutrida delegación de alrededor de 50 empresarios.

SANTIAGO.- La Presidenta Michelle Bachelet viajará el próximo miércoles, 29 de julio, a la ciudad de Sao Paulo, en Brasil, donde se reunirá con su homólogo Luiz Inácio Lula Da Silva, con el cual firmará una serie de acuerdos que buscan fortalecer las relaciones bilaterales entre ambos países.

La Mandataria viajará acompañada por los ministros de Relaciones Exteriores, Trabajo, Economía y Obras Públicas, además de una nutrida delegación de alrededor de 50 empresarios chilenos y representantes de los distintos gremios.

La breve visita de la Jefa de Estado contempla una intensa agenda de trabajo. El miércoles por la noche, después de su arribo, Bachelet participará en una cena denominada Sabores de Chile, en el Hotel Tivoli de la capital paulista. El jueves, en tanto, inaugurará un seminario en la Federación de Industrias del Estado de Sao Paulo.

En dicha oportunidad, la Presidenta mantendrá una reunión con Lula y ambos firmarán un conjunto de acuerdos. Entre éstos destacan el intercambio de instrumentos de ratificación del Convenio de Seguridad Social, aprobado antes por los Congresos de Chile y Brasil, y que podría beneficiar a 34.000 chilenos que trabajan o han trabajado en Brasil, y a unos 15.000 brasileños que se encuentran en la misma situación.

También está contemplado un convenio entre la Universidad de Sao Paulo y el Ministerio de Educación, que posibilitará la entrega por parte de dicha universidad de 50 cupos anuales para estudiantes chilenos en carreras de posgrado. Este acuerdo es parte de la agenda de trabajo de cooperación en materia de ciencia, tecnología e innovación que ambos países suscribieron en el 2007.

Junto a lo anterior se avanzará en acuerdos de segunda generación en las áreas de energías, integración de mercados de capitales, así como ciencia, tecnología e innovación.

Asimismo, está contemplado un mecanismo de implementación de consultas regulares entre los cancilleres de ambos países, que entre sus objetivos contempla desarrollar un programa de trabajo para consolidar una "asociación estratégica".

En la reunión con Lula se estima que también estarán en agenda temas como el futuro de Unasur, la crisis hondureña y la coordinación de ambos países en los próximos foros internacionales que traten las vías de superación de la crisis económica internacional.

Canciller confirma viaje de Bachelet a Argentina

El próximo 6 de agosto, la Presidenta Michelle Bachelet efectuará un nuevo viaje dentro de América Latina.

Esta vez, el destino será Argentina y, según el canciller Mariano Fernández, la Mandataria será acompañada por siete ministros, para realizar un "gabinete binacional".

"Vamos a trabajar en todas las áreas que hay con Argentina, que son muchas, y por eso se hace esta reunión de los gabinetes", explicó el secretario de Estado.

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ACLARACION: Este blog no es antiperuano ni nacionalista chileno. Este blog simplemente recopila y (a veces) comenta sobre artículos recopilados en la prensa nacional y mundial y que involucran a Chile. Si parece "cargado" hacia Perú, simplemente, es resultado de la publicación constante -y obsesiva- en ese país de artículos en que se relaciona a Chile. Así también, como ejemplo opuesto, no aparecen articulos argentinos, simplemente, porque en ese país no se publican notas frecuentes respecto Chile. Este blog también publica -de vez en cuando- artículos (peruanos o de medios internacionales) para desmitificar ciertas creencias peruanas -promovidas por medios de comunicación y políticos populistas de ese país- sobre que Perú ha superado el desarrollo chileno, lo que es usado en ese país para asegurar que Chile envidia a Perú y que por eso buscaría perjudicarlo. Es decir, se usa el mito de la superación peruana y la envidia, para incitar el odio antichileno en Perú.