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miércoles, agosto 26, 2009

Sudamérica entre dos modelos

Ese es el dilema que, según El Comercio (Perú) de ayer, atraviesa a los países de la Región a propósito de las declaraciones de Alan García sobre las relaciones con Chile y Bolivia. De un lado tendríamos el llamado “socialismo del siglo XXI que tiene un proyecto expansionista” donde se encuentran Venezuela, Bolivia y Ecuador y, de otro, “un sistema democrático, moderno y de libre mercado” donde están Colombia y Perú (nota: ojo, que no incluyeron a Chile. Osea, chile no es democrático, moderno ni cree en el libre mercado. Jajaja).

¿Y qué pasa con Brasil, Argentina, Chile y Uruguay? Pues están en la categoría de “países socialistas que no han tomado posición alguna” (El Comercio, 25/9/09, p. a3). De solo leerlo ya sabemos que esto es un disparate. Cierto. Pero tiene un objetivo claro: utilizar el sentimiento nacionalista de defensa del territorio para identificar “patria” con el modelo económico. Si queremos al Perú (que García y su discurso encarnan) tenemos que mantener intactas las políticas económicas. Si no, somos “tontos útiles chavistas” (nota: tengo la sospecha de que Alan García ha decidido -a propósito- "aislar" políticamente a Perú, para de esa forma inocular un sentimiento de vulnerabilidad en los peruanos. Eso lo ayudaría a aplacar las protestas en su contra ["los que protestan contra el gobierno, ayudan a que los vecinos enemigos nos agredan... tienen que unirse entorno a mi gobierno", un mensaje ya utilizado por García: "¿quienes se benefician con las protestas en Perú, sino los vecinos de Perú que lo miran con envidia y desean detener su progreso?]", así, cualquiera que protesta es un potencial traidor a la patria. De esa manera, García se propone neutralizar a Humala y un potencial contagio chavista. Y está dispuesto incluso a utilizar la relación con Chile para tal fin... aunque Chile no sea un país chavista, sólo nos necesita para potenciar la sensación de vulnerabilidad de los peruanos... para que se sientan desprotegidos).

En el terreno económico el disparate no resiste el menor análisis. Colombia es un país con políticas de libre mercado que, sin embargo, tiene un Departamento Nacional de Planeación (DNP) que diseña y controla las políticas de desarrollo económico, social y ambiental de largo plazo, en coordinación con los ministerios y los entes territoriales. Similares organismos existen en los “socialistas” Brasil, Argentina y Chile. En el Perú, el CEPLAN es ninguneado y no existe visión de largo plazo que ordene los objetivos económicos y sociales.

Colombia tiene un plan energético de largo plazo, donde juegan un rol clave las estatales ECOPETROL (hidrocarburos) e ISA (electricidad). Ambas están en el Perú (ISA compró en el 2002 las torres eléctricas) y Ecopetrol acaba de comprar Petro Tech, (la de los “petroaudios”). En Brasil el Estado tiene mayoría accionaria en Petrobrás que aquí explota petróleo en Talara y tiene el Lote 58 (al lado de Camisea).

El “socialista” Chile tiene a la estatal CODELCO, la mina de cobre más grande del mundo, que del 2004 al 2008 les dio a sus FFAA US$ 4,038 millones por la Ley Reservada (Ley 13.196). La estatal ENAP es dueña de las dos únicas refinerías y en el Perú tiene el 50% de los grifos Primax (el otro 50% es del Grupo Romero). ¿Y Petroperú y Electroperú? Muy mal, gracias.

En Colombia, la Comisión de Concertación Salarial fija el salario mínimo anualmente, teniendo en cuenta la inflación y la productividad. Lo mismo sucede en Chile, Brasil y Argentina, pero no en el Perú, donde no se toman en cuenta los acuerdos del Consejo Nacional de Trabajo.

En esos países las autoridades enfatizan que el poder adquisitivo de los asalariados gana terreno cada año, mientras que aquí se ningunea al Consejo Nacional del Trabajo, los salarios mínimos están a la merced del MEF (o sea, en nada) y la participación de los salarios en el PBI desciende todos los años (pero las utilidades sí aumentan).

En Colombia, Chile y Brasil existe un verdadero servicio civil, producto de una reforma del Estado, que establece los ascensos por méritos y homologa los sueldos de los empleados públicos. En el Perú no hay nada de eso, apenas 32 “nuevos” gerentes y, ahora, los Núcleos Ejecutores.

Y así podríamos seguir con el disparate de los “dos modelos”. Lo que sucede es que aquí se quiere seguir con el obsoleto liberalismo a ultranza (que no existe en Colombia, Chile y Brasil, si bien tienen diferencias) para garantizar el modelo primario exportador, evitando redefinir los roles del Estado para poner al medio el péndulo económico y seguir protegiendo los intereses de unos cuantos. Se quiere agudizar la polarización de cara a las elecciones del 2011 usando ahora la “defensa de la patria” como pretexto para no cambiar nada del modelo económico. Para que todo siga igual.

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¿Réquiem para la unión en Suramérica?

Los gobiernos de Colombia y Venezuela se preparan —dentro de una coyuntura bilateral explosiva— para defender posiciones antagónicas frente a las bases militares y, en el caso del primero, para meter otros temas igualmente polémicos dentro de la agenda, como el armamentismo y el apoyo al terrorismo.

El de Ecuador estrena puesto en la organización —lo cual ha exigido mayor mesura y diplomacia—, pero siguen latentes sus diferencias con Colombia. Y el de Brasil, acompañado por Chile y, en menor medida, Argentina, intenta salvarla de una polarización extrema que podría terminar en su exterminio. De la robusta coalición de países que actuó con rapidez y decisión ante la crisis interna de Bolivia el año pasado, queda relativamente poco. En su lugar, se ha acrecentado una compleja serie de pulsos, cuyo detonante, paradójicamente —y a pesar del supuesto ocaso de la Doctrina Monroe— ha sido la presencia militar de Estados Unidos en la región.

Hace tan sólo cuatro meses, en la reunión de la Cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago, la situación parecía otra. Allí, Barack Obama se reunió con sus homólogos de Suramérica para discutir el futuro de las relaciones hemisféricas. El reconocimiento, por primera vez, de un organismo regional del cual Estados Unidos no es miembro constituyó un símbolo importante del cambio de tono en Washington vis-à-vis América Latina, así como del nuevo equilibrio de poder que se avecina en el hemisferio.

Este gesto fue recibido con beneplácito por el presidente Lula en especial, para quien América del Sur ha cobrado relevancia central. El fortalecimiento del liderazgo regional de Brasil no sólo se considera un complemento indispensable de sus ambiciones internacionales, sino que existe el temor de que la turbulencia que hay en el vecindario pueda afectar su propia estabilidad interna. De allí que la creación de instituciones que cultiven posiciones de bloque, agilicen la cooperación y preserven la seguridad —independientemente de Estados Unidos— se ha vuelto un aspecto significativo de la política exterior brasileña (así como de países como Chile). Por ello, el uso estadounidense de bases militares en Colombia no ha sido (ni será) visto como un problema estrictamente bilateral.

La reticencia de Washington a brindar garantías jurídicas o de dialogar en Bariloche sobre el tema no sólo reta a Unasur sino a Brasil directamente. Y para complicar aún más la situación, la estrategia que ha utilizado el gobierno Lula hasta ahora para manejar el “factor Chávez” —consistente en evitar un pulso directo con el mandatario venezolano y “perdonarlo” reiteradamente— se ha vuelto insostenible, entre otras porque ha alcanzado a comprometer su imagen frente a la comunidad internacional.

El dilema que enfrenta Unasur es grande. Su consolidación depende en gran medida de la capacidad del gobierno brasileño de actuar como mediador, ya que es el único que goza de la confianza colectiva. Pero al mismo tiempo, el ajedrez de poder en el que se encuentra Brasil —con Estados Unidos y Venezuela, y con sus propias aspiraciones globales— hace de lo anterior una labor diplomática titánica. Tal vez tengamos más pistas el viernes.

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ACLARACION: Este blog no es antiperuano ni nacionalista chileno. Este blog simplemente recopila y (a veces) comenta sobre artículos recopilados en la prensa nacional y mundial y que involucran a Chile. Si parece "cargado" hacia Perú, simplemente, es resultado de la publicación constante -y obsesiva- en ese país de artículos en que se relaciona a Chile. Así también, como ejemplo opuesto, no aparecen articulos argentinos, simplemente, porque en ese país no se publican notas frecuentes respecto Chile. Este blog también publica -de vez en cuando- artículos (peruanos o de medios internacionales) para desmitificar ciertas creencias peruanas -promovidas por medios de comunicación y políticos populistas de ese país- sobre que Perú ha superado el desarrollo chileno, lo que es usado en ese país para asegurar que Chile envidia a Perú y que por eso buscaría perjudicarlo. Es decir, se usa el mito de la superación peruana y la envidia, para incitar el odio antichileno en Perú.