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jueves, marzo 04, 2010

Carabinero héroe avisó del maremoto en Pichilemu

"¡Se sale el mar!" gritó con megáfono el cabo José Arévalo, quien fue la única persona que avisó sobre el tsunami. El carabinero logró salvar a numerosas personas que se encontraban en los pubs de la costanera y en la playa en Pichilemu.


En un patrullaje de rutina por el sector de la playa Las Terrazas de Pichilemu, se encontraba la madrugada del sábado, el cabo primero de carabineros José Arévalo Fernández, de la dotación que en ese momento tenia la tercera comisaría en Pichilemu. La noche en que se desató la tragedia cuando el mar salió y arrasó con todo lo que había a su alrededor en la comuna de Pichilemu, habían cerca de 25 personas disfrutando de la noche Pichilemina.

Luego del terremoto, el cabo se dio cuenta que el mar se había recogido unos 500 metros al interior. De inmediato, tomó su megáfono y comenzó a gritar a viva voz a la gente saliera lo más pronto del lugar. El aviso llegó también hasta los bares y pubs que se encuentran en la costanera. En ese preciso instante se desató la tragedia. El mar arrasó con todo lo que había a su alrededor. Ahí cuando comenzó el caos en la ciudad.

"Ese día estaba de servicio en el sector del Infiernillo, donde llegan todos los jóvenes a este lugar . Ese día nos enviaron a este lugar para verificar que cerca de 25 jóvenes estaban en este lugar bebiendo y gritando cerca de la avenida la costanera en este lugar esta el Pub Pepe Cuervo. En ese momento comenzó a salir la gente por el terremoto.

Rápidamente me fui al sector de la playa y observé que el mar se recogía unos 500 metros al interior. Comencé a sacar la gente y en ese momento viene una ola gigante. Tomé el furgón y comencé a gritarle a mis colegas y a decirles que arrancáramos y saqué del lugar a los 25 jóvenes. " ¡El Mar se Sale, El Mar se Sale!", grité. Todos corrieron del lugar. El pánico invadió el lugar. Gracias a Dios fue todo muy rápido".

El cabo declara estar orgulloso de su acción que salvó a muchas vidas en Pichilemu. "Para mi es algo inolvidable, un orgullo el haber salvado estas vidas. Antes estaba en la cuarta comisaría de Rengo antes de partir a las Escuela, estaba en la patrulla comunitaria y casi siempre he estado a la ayuda de la gente".

¿Qué decía la gente al momento de la tragedia en Pichilemu?

En ese momento la gente estaba desesperada. En ese momento me dio un poco de pánico, pero me dije que había que salvarlos rápidamente. Gracias a Dios todo salió bien.

¿La jefatura lo felicitó por su heroica acción?

Sí, por su puesto estaban contentos. Es más, gracias a mi oportuna ayuda los marinos también salieron arrancaron del lugar. Junto a mis colegas estoy feliz y jamás dudaría en ayudar a las personas que lo necesitan.

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Gobierno reconoce que no enviaron militares con rapidez, por conflictos ideológicos


Nota: A mi me parece simplemente INACEPTABLE. El gobierno puso en riesgo la vida y tranquilidad de miles de damnificados, junto con dañar la imagen internacional del país, por idioteces y trancas ideológicas. Pero no queda ahí, ahora el gobierno (incluida la propia presidenta) pretende culpar a las FFAA por la lentitud del despliegue (Bachelet dijo hoy a la prensa que ella había decidido el domingo declarar el estado de excepción, aunque recién emitió el decreto el lunes, dos días después del terremoto, cuando ya estaban ocurriendo los saqueos). Realmente vergonzoso.

Bitar: "La idea de tener a los militares en la calle no fue fácil"

Es la primera vez, en los 20 años de los gobiernos de la Concertación, que se aplica un estado de excepción constitucional que restringe las libertades y derechos individuales.

El ministro de Obras Públicas, Sergio Bitar, se refirió ayer a las dificultades que tuvo el gobierno de Michelle Bachelet para decretar estado de catástrofe en las regiones del Maule y Bíobío. "Imagínese, para una coalición que ha gobernado el país por 20 años y que luchó contra la dictadura militar. La idea de tener a los militares en la calle no fue fácil", dijo el secretario de Estado al ser entrevistado por la cadena británica BBC.

El estado de catástrofe decretado el lunes en las regiones más afectadas por el terremoto -y que implicó el desplazamiento de 7.000 militares- no estuvo exento de polémica, ya que es la primera vez, en los 20 años de los gobiernos de la Concertación, que se aplica un estado de excepción constitucional que restringe las libertades y derechos individuales.

Bitar, ex ministro de Minería de Salvador Allende y que tras el golpe de Estado estuvo recluido en la Isla Dawson, destacó, sin embargo, que ambas situaciones son distintas y valoró el trabajo de las fuerzas castrenses en la zonas más afectadas con el terremoto que azotó al centro sur del país la madrugada del sábado. "Por supuesto, estos son distintos militares (...) es una situación diferente. Ellos están haciendo un gran trabajo", agregó.

El ministro también destacó que en las labores de auxilio y vigilancia en las regiones VII y VIII, las autoridades del gobierno están "cooperando de muy cerca con las Fuerzas Armadas".

Uno de los efectos de la medida tomada el lunes por el gobierno fue la aplicación de un toque de queda entre las 21.00 y las 6.00 en Concepción, ciudad que se ha visto conmocionada con el saqueo a establecimientos comerciales.

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Terremoto: La historia detrás de la mítica foto del hombre de la bandera



El artesano oriundo de la ciudad de Talca, nos contó que estaba haciendo cuando fue inmortalizado con el emblema patrio en sus manos por el fotógrafo Roberto Candia. Bruno Sandoval "El hombre de la bandera" reflexiona en torno a la fotografía que hoy se ha transformado en el símbolo de la tragedia. Revisa el informe de los enviados especiales, Pablo Gándara y Abraham Galaz.

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Chile, ubicación preferida para albergar el telescopio gigante

Colaboración de Mauricio

El comité técnico europeo opta por el país latinoamericano, en lugar de Canarias, para instalar su futuro observatorio


El comité asesor para la selección de la ubicación del futuro telescopio gigante europeo E-ELT, tras los estudios realizados, concluye que Cerro Armazones, en Chile, es el lugar preferido, frente a la candidatura española de La Palma, en Canarias, debido que "posee el mejor equilibrio de calidad del cielo en todos los aspectos y en ese lugar, [el E-ELT] puede ser operado de una manera integrada con el observatorio de Paranal", según un comunicado del Observatorio Europeo Austral (ESO). En Cerro Paranal está en operación el conjunto de grandes telescopio VLT, también del ESO. España presentó su oferta para instalar la futura instalación astronómica en el observatorio de El Roque de los Muchachos, en La Palma.

El Consejo de delegados de los países miembros del ESO, incluida España, ha analizado los informes referentes a las candidaturas de ubicación del E-ELT, que tendrá un espejo principal de 42 metros de diámetro. En la lista final, además de Armazones y El Roque de los Muchachos, se han tenido en cuenta las propuestas de Ventarrones, Tolonchar y Vizcachas, todas ellas en Chile. Los lugares propuestos "tienen muy buenas condiciones para la observación astronómica, cada uno con sus particulares puntos fuertes", dice el comunicado del ESO. Pero finalmente el informe técnico se ha inclinado claramente hacia Armazones.

El hecho de que esta ubicación preferida esté cerca de Paranal facilitaría la construcción y operación del telescopio gigante ya que se aprovecharían las grandes instalaciones de apoyo en funcionamiento para el VLT.

Aunque el proyecto E-ELT, que costaría un millón de euros, no está aún aprobado, la selección del lugar hay que hacerla cuanto antes para poder continuar el diseño del futuro observatorio adaptado a la ubicación concreta. "El consejo del ESO se reunirá de nuevo próximamente para tomar una decisión acerca del sitio de referencia para el E-ELT, tomando en consideración las recomendaciones del Comité Asesor que ha elegido Armazones, y todos los demás aspectos relevantes", dice el ESO.

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CNN: Bachelet tiene responsabilidad por falta de liderazgo




"Encuentro lamentable que el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, diga que hay caza de brujas. No tiene sentido, porque la verdad es perseguir responsabilidades. Qué lamentable que diga que perseguir responsabilidades es escandaloso cuando hay tantas personas muertas", señaló desde nuestro medio asociado Radio Bío-Bío Tomás Mosciatti.

"Esa es una típica declaración de los políticos de no muy buen nivel que lo único que hacen es desligar responsabilidades", añadió.

La jornada de este miércoles la discusión pública se ha desviado para tratar de encontrar dónde estuvieron los errores en los organismos de emergencia nacionales que fallaron en advertir oportunamente a la población sobre el maremoto que se acercaba a las costas de la zona centro-sur del país.

A juicio de Mosciatti la primera falla está en la falta de cultura frente a los terremotos, a pesar de ser el país más sísmico del mundo. Las enseñanzas sobre cómo reaccionar frente a una emergencia se han ido distendiendo en el tiempo y dejaron de practicarse simulacros con tanta peridiocidad.

La segunda falla está en la Oficina Nacional de Emergencias del Ministerio del Interior (ONEMI) que es un "organismo de papel, de utilería". "Tenemos personas en la ONEMI que les gusta hablar y sin embargo cuando llega el momento de operar no pasa nada", indicó.

"Tenemos que la Armada la comunica a las 3:55 y a las 4:07 y hubo una hora en que la ONEMI no funcionó. Es cierto que la Armada después la retiró, pero hubo una hora de retraso", detalló respecto de la falla en la alerta de maremoto.

"Las fallas en las comunicaciones: en un país en que se caen todas las comunicaciones y resulta que la ONEMI no es capaz de tener teléfonos satelitales con sus oficinas del país. Cómo es posible que no hubiesen previsto esta falla en las comunicaciones", añadió. Además nuestro medio asociado Radio Bío-Bío consultó al Ejército si sus sistemas comunicacionales funcionaron durante la madrugada del sábado y dijeron que estuvieron en perfecto estado y aún así la ONEMI no los utilizó. "Entonces no tienen perdón de Dios, es impresentable", afirmó.

La reacción de las autoridades ante las alteraciones del orden público

De acuerdo a Mosciatti ha sido un gravísimo error: la lentitud con la que las autoridades decidieron sacar a las calles a las Fuerzas Armadas y de Orden, dada la situación de saqueo y vandalismo que se produjo en las localidades más afectadas.

"En el Gran Concepción no quedó ningún supermercado que no fuera saqueado, esto no es una exageración", aseguró.

"En La Moneda había algunos, entre ellos la presidenta Michelle Bachelet y algunos de su entorno, que no querían sacar militares. Que después exigieron que los sacaran con casco blanco", aclaró Mosciatti.

"La Presidenta aquí es responsable por falta de liderazgo, porque tuvo muchas dudas en un momento que había que tomar decisiones", sentenció.

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miércoles, marzo 03, 2010

¿Cuanto perdió Chile en el terremoto? ¿qué puede ganar?

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Esto es Valparaiso, donde fue más suave







Diario El País de España: ¡Viva Chile, mierda!

En los últimos años han sido frecuentes y merecidos los elogios a Chile por la sabia conducción de su democracia y su economía. Eso es mérito, en gran medida, del carácter humilde y práctico de un pueblo que se ve ahora frente a uno de los mayores retos de su historia.

La laboriosidad de los chilenos es prototípica en América Latina. El respeto mundial a Chile y la presencia de sus ciudadanos en áreas de responsabilidad internacional excede con mucho al peso que el país tiene por tamaño y población. Actualmente, sólo en Washington, hay un chileno al frente de la OEA, otro como máximo responsable de la política latinoamericana en el Departamento de Estado y otro como el principal asesor del liderazgo republicano en el Senado. Varios esperan cargos relevantes en los próximos meses y muchos más ocupan posiciones dirigentes en el sector público, universidades y centros de influencia. En Europa se pueden citar multitud de casos similares desde Suecia a España.

En América Latina a veces los chilenos producen más envidia que admiración. Sus vecinos argentinos, que los han ignorado por décadas, se atormentan ahora con un complejo de inferioridad. Por el norte, Perú y Bolivia no han superado el rencor de conflictos pasados y siguen identificando a Chile con sus demonios. Los mismos chilenos que nosotros vemos prudentes y discretos, algunos latinoamericanos los ven sigilosos y taimados.

Las cualidades del pueblo chileno son capaces, sin embargo, de resplandecer por encima de todas las dudas. El valor con el que combatieron la dictadura sólo es comparable al virtuosismo con el que la liquidaron. Su capacidad para conciliar razas, ideas y credos es un ejemplo y una garantía de su propio progreso. Saldrán fortalecidos de este desastre. Lo superarán con sus armas de siempre: su tenacidad y su modestia. Aunque los éxitos de los últimos años les han dado a los chilenos una mayor confianza en sí mismos, no les gusta presumir de sus propias virtudes y paganizan su orgullo nacional con el incomparable grito de ¡Viva Chile, mierda!

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Chile amortigua el golpe


Lo que un inversor normal hubiese pensado primero es que el peso chileno debería haberse desplomado, pero ocurrió exactamente lo contrario.  La bolsa tendría que haber caído entre 5 y 10 puntos porcentuales, pero la caída en la bolsas fue menor (1.8% desde el viernes anterior al sismo).

El sábado pasado Chile sufrió el quinto terremoto más grande de la historia y del mundo registrados del año 1900 a la fecha (8,8 puntos en la escala de Richter) dejando más de 723 muertes al cierre de este artículo. Las pérdidas todavía están siendo contabilizadas, pero lo que es seguro es que al menos dos millones de personas se han quedado sin viviendas o sufrieron daños severos y que será muy costosa la reconstrucción dado el golpe a la infraestructura vial y productiva para el flamante gobierno, que justamente se preparaba a asumir la semana que viene.

Veamos el impacto que esto tiene en los mercados de renta fija y variable de ese país. Lo que un inversor normal hubiese pensado primero es que el peso chileno debería haberse desplomado, pero ocurrió exactamente lo contrario. La bolsa tendría que haber caído entre 5 y 10 puntos porcentuales, especialmente en las cotizaciones de empresas afectadas en sus facilidades productivas.


Pero la caída en la bolsas fue menor: con información tomada a fines de la rueda de ayer, el índice IPSA de Chile había retrocedido apenas 1.8% desde el cierre del día viernes. A continuación mostramos una tabla con las distintas variaciones a diversos plazos de los mercados emergentes:



¿Y los bonos soberanos? El hecho es que la deuda soberana a pagar por el gobierno es prácticamente insignificante, apenas posee dos bonos internacionales en dólares (vencimiento 2012 y 2013). El impacto del desastre natural se vio reflejado en el precio de los títulos corporativos de algunas empresas, pero el efecto financiero sobre la mayoría de los emisores no es demasiado profundo. La incertidumbre respecto a las consecuencias del terremoto sobre las operaciones de muchas compañías generó algunas ventas de bonos hasta que se provea mayor información. Pero en muchos casos la historia dirá que se trató de una oportunidad.

Por qué el peso chileno gana terreno? Chile se ha convertido en el año 2007 en un acreedor mundial neto como consecuencia de la constitución de un fondo soberano offshore fondeado por excedentes de precios del cobre por encima de lo esperado en los últimos años.

La apreciación de la divisa se da tras el anuncio que el Gobierno chileno podría utilizar los ahorros que mantiene en ese fondo constituido por los excedentes fiscales provenientes de la venta del cobre (sobre todo de la empresa estatal Codelco), cuyo monto total asciende a 11,3 mil millones de dólares para financiar proyectos de reconstrucción tras la destrucción de varios puentes y carreteras como así también la disrupción de producción de cobre luego del terremoto. Esto tuvo un impacto positivo en la moneda chilena dado que se especula que para poder llevar a cabo este proyecto, el Gobierno necesitará vender dólares y comprar pesos.

En los últimos cinco años, el crecimiento en la producción de cobre fue del 1,6% anual, comparada con la tasa de 3,6% registrada durante los quince años anteriores. La oferta de cobre experimentó un retroceso en 2009: mantener la producción se tornó un desafío dado la baja calidad del producto y las minas más profundas, así como los inconvenientes laborales y técnicos. Las proyecciones para la producción mundial en 2010 prevén un crecimiento de 7,5%, hasta las 400.000 toneladas. El precio del cobre retrocede tras haber alcanzado el nivel más alto en las últimas cinco semanas en el día de ayer luego que el terremoto de Chile reportara que cerca del 20% de las instalaciones de las minas de cobre debieran detener su producción. Sin embargo, el hecho que las compañías fueran lentamente reportando la normalización de sus operaciones a pesar de la limitada energía, generó un incremento menor en el precio del commodity. El hecho es que Chile representa un tercio del total de la producción de cobre en el mundo. Cualquier interrupción en la producción del metal tendría un fuerte impacto en la oferta global.

Solvencia fiscal y buenos Fundamentals

El Gobierno posee los recursos necesarios para poder afrontar este tipo de desastres y tiene la capacidad suficiente para desembolsar el dinero suficiente para llevar a cabo la reconstrucción. La flexibilidad en su política genera mayor tranquilidad respecto a las perspectivas de crecimiento de su economía, la cual sufrirá las consecuencias de este evento natural pero será amortiguada por la consistencia de políticas macroeconómicas aplicadas en las últimas décadas y su solvencia fiscal.

En nuestra primera nota del año del día 6 de enero (http://www.latinforme.com/2010/01/06/paises-pobres-y-ricos-en-recursos-el-caso-del-cobre-chileno/) ya hemos analizado los fundamentals de Chile y su posición fiscal es más que saludable, aún en un entorno de salida de recesión global y de crisis fiscales, especialmente en países centrales.

De ser necesario, Chile tiene abiertos los mercados de capitales internacionales voluntarios y puede acceder a financiamiento sin problemas si lo quisiese hacer hoy mismo. En resumen, en el corto plazo seguiremos viendo el efecto del desastre natural en los mercados del país pero la fortaleza de su Gobierno como así también la rapidez en dar una respuesta a los problemas harán que el impacto sea temporal y seguramente represente una oportunidad de inversión, especialmente en algunas acciones o bonos corporativos.

Como riesgo de corto plazo veo la posibilidad de verse disparados algunos precios en forma temporal debido al desabastecimiento de alimentos y otros bienes puntuales, pero el impacto inflacionario desaparecerá en el mediano plazo cuando se reestablezca la oferta. El banco central no puede darse el lujo de atacar la inflación con una política monetaria restrictiva. No ahora, y podría verse obligada a posponer la esperada suba de tasas de interés (0.5% de tasa de referencia) por un tiempo prolongado para ayudar a la recuperación de la actividad. Esa es la opinión de Goldman Sachs y Bank of America. El consenso esperaba que allá por julio lo haga según el consenso de 22 economistas recopilado el mes pasado por Bloomberg.

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Las calificadoras de riesgo mantienen sin cambios la nota de Chile

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Como testimonio de la fortaleza y flexibilidad de las finanzas del Gobierno chileno, las tres principales agencias calificadoras de riesgo dijeron que el violento terremoto del sábado no tiene un impacto inmediato en la capacidad crediticia del país.

Fitch Ratings y Moody's divulgaron informes el martes, y Standard & Poor's confirmó en una entrevista que sus perspectivas para las calificaciones de la deuda soberana de Chile permanecen estables.

Los comentarios se realizan después que el país fuera estremecido por uno de los terremotos más devastadores del que se tenga registro en todo el mundo.

Sin embargo, los informes surgidos el martes muestran que Chile está comenzando el proceso de recuperación. La electricidad está siendo restablecida paulatinamente en la ciudad de Concepción, la más afectada por el sismo, y camiones con combustible van camino a los puertos chilenos.

El ministro de Hacienda, Andrés Velasco, ha dicho que el Gobierno y el sector privado están trabajando en conjunto en el restablecimiento de los servicios.

"Creemos que Chile debería ser capaz de soportar cualquier impacto negativo que surja del terremoto, debido al manejo fiscal disciplinado y la estabilidad del país -económica y política", dijo Marta Castelli, jefa del equipo de análisis de la oficina de Standard & Poor's en Buenos Aires.

Si bien debería haber una disminución temporal de la actividad económica, señaló Castelli, "con la información con que contamos hasta ahora, creemos que Chile es lo suficientemente fuerte para soportar cualquier necesidad que se deba realizar en este momento".

La calificación de Standard & Poor's para Chile es de "A+", la de Fitch Ratings es de "A", mientras que Moody's Ratings Service asigna a Chile una calificación de "A1".

"Creemos que ellos tienen la dimensión y capacidad para soportar esto", afirmó Casey Reckman, uno de los directores del grupo de deuda soberana de Fitch.

Años de manejo prudente de las finanzas del país están rindiendo fruto. A fines de 2009, la relación entre la deuda y el producto interno bruto de Chile era del 7%, una de las más bajas entre entidades soberanas con calificaciones similares, que en promedio tienen una relación de endeudamiento del 37%.

Además de su baja carga de deuda, el país cuenta con más de US$11.000 millones en activos financieros.

Eso significa que, de ser necesario, Chile tiene la capacidad de tomar préstamos financieros en los mercados de capitales para financiar la reconstrucción, sin poner en riesgo su calidad crediticia, sostuvo Reckman.

Moody's elogió además "las sólidas instituciones y la flexibilidad financiera" de Chile. "Esperamos una moderada caída en el crecimiento del PIB para 2010 pero posteriormente un repunte a medida que comienza la reconstrucción", señaló Gabriel Torres, vicepresidente de Moody's.

Si bien todas las agencias calificadoras concordaron que el impacto total del terremoto aún no es claro, expresaron confianza en que Chile está dotado de sólidas posiciones fiscales para enfrentar esta catástrofe.

Moody's añadió que los seguros contra terremotos son comunes en el país, lo que ayudará a amortiguar el impacto económico y financiero.

Además, la "evidencia histórica de otros desastres naturales respalda la idea de que el terremoto no tendrá un impacto permanente en la tendencia de crecimiento", señaló Torres.

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Clasificadoras Mantienen Positivas Perspectivas Para Chile

Las clasificadoras de riesgo se encuentran evaluando a las compañías chilenas producto del terremoto ocurrido el pasado 27 de febrero en el país. Sin embargo, no ven presiones a corto plazo sobre la clasificación de la deuda soberana de Chile.

De hecho, Moody’s mantuvo en panorama positivo la calificación "A1" de la deuda soberana de Chile, aún cuando espera que la economía del país se desacelere este año.

Por su parte, Fitch Rating informó que se encuentra evaluando el impacto del sismo sobre las compañías chilenas, aunque indicó que a pesar de la magnitud de este, no espera cambios en las clasificaciones de la deuda soberana del país.

Numerosas son las empresas que reportaron interrupciones en sus operaciones tras el terremoto, ya que este destruyó parte importante de la infraestructura del país, incluyendo puentes y carreteras. Fitch dijo que publicará en los próximos días comentarios sobre sectores específicos y las industrias afectadas por el sismo.

Humphreys comunicó ayer que se encuentra estudiando el impacto en los emisores de bonos, ya que “es razonable presumir que algunas empresas se verán afectadas” por la disminución en la capacidad de generación de flujos como consecuencia de daños en su propio aparato productivo, aumento en los niveles de inversión y, eventualmente, del endeudamiento, y la disminución en la capacidad de producción.

Además, la agencia también señaló que “en las compañías aseguradoras, especialmente de seguros generales, puede generarse un eventual debilitamiento en su posición patrimonial a consecuencia de la cuantía de los siniestros que deberán pagar”.

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Miles de jóvenes encabezan operaciones de rescate y orden en Chile

Santiago de Chile. - Miles de jóvenes bomberos, estudiantes de medicina y militares han permanecido días sin dormir en Chile, liderando la toma de control de las ciudades del sur del país, asoladas por uno de los peores terremotos de la historia.

"Apenas he dormido seis horas desde el sábado, de a media hora cuando puedo", dice Edgardo Cuevas, un bombero veinteañero de Concepción, una de las urbes más dañadas por el sismo que remeció una extensión de 1.600 kilómetros, narró DPA.

Cuevas, como todos los bomberos en Chile, es un voluntario y no recibe dinero por arriesgar su vida. "Hemos tenido que apagar incendios sin agua, no hay", evoca.

"Otras veces llevamos los carros a una laguna que hay cerca de la Universidad de Concepción y aspiramos agua, relata rodeado de compañeros tan jóvenes como él que intentan descansar.

Pero lo más complejo, en medio de una crisis que ya suma 795 muertos y 500.000 casas destruidas, es enfrentar a veces a los propios socorridos, sostiene.

"La gente nos pide agua y se enoja si no le damos, no entiende que la poca agua que tenemos no es potable, que los carros son viejos y tienen óxido", narra.

El panorama es de caos, cansancio. Un joven con ropas rasgadas limpia solitariamente sus heridas en los pies y otro pregunta a colegas y periodistas si alguien pudo ubicar a su novia, a la que no ve desde el sábado. Nadie logra tranquilizarlo.

La paz, que con lentitud comienza a respirarse en las zonas costeras del sur de Chile, tras una ola de saqueos, es producto de una ocupación militar, con tanquetas y a tiros, con muertos que los uniformados reconocen sólo en off.

La mayoría de esos uniformados en las calles, casi todos, son conscriptos de apenas 18 años que cumplen con su servicio militar. Armados con fusiles SIG y pistolas mantienen el toque de queda y se enfrentan a las hordas que desbordaron a la policía.

Vienen de ciudades aledañas menos dañadas, como la rural Los Angeles, o de la propia capital, Santiago de Chile. No conocen la ciudad que intentan pacificar, ni su gente.

Los trajeron en camiones y les ordenaron mantener la calma en distintos puntos donde los dejaron.

Son más silentes y parecen no comprender del todo la gravedad de la situación que enfrentan, arropados en la autoridad que le confieren sus armas y los aplausos con que los recibió la gente en ciudades como Coronel, Lota o Concepción.

"Todo parece estar tranquilo, aunque ha habido algunos enfrentamnientos", dice a dpa un soldado que responde al nombre de León y que pide cigarros a los periodistas.

En los hospitales, sobrepasados por la falta de materiales y sin siquiera un registro de los heridos, los estudiantes de carreras de salud intentan ayudar, en medio del resguardo policial y militar de los centros asistenciales.

"Ahora necesitamos a todos, aunque no estén graduados, es una situación de excepción", explica el director del hospital de la ciudad de Talcahuano, Alfredo Jérez.

La paradoja es que son esos mismos jóvenes los que han dado, en otro sentido, la espalda a la democracia de este país sudamericano, donde menos del diez por ciento de los menores de 30 años está inscrito para votar.

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Solidaridad y cooperación, la otra cara de la tragedia

Cuatro jóvenes argentinas sobrevivientes del sismo en Chile contaron a lanacion.com cómo, más allá del vandalismo, mucha gente trabaja para ayudar a los más afectados

Por Marina, Alexia, María y Dolores, sobrevivientes del sismo

SANTIAGO DE CHILE.- En estas pocas líneas queremos contar que también pasan cosas lindas por acá.

Somos argentinas, vivimos en Santiago y el terror de lo vivido es algo intransmisible. Por favor, hagamos fuerza para que los diarios y los noticieros muestren también el lado bueno de la catástrofe que, además de todo, es más fácil de trasmitir.

¿Hace falta repetir tanto saqueo y tanta destrucción? También pasan cosas buenas y no se muestran con la fuerza que merecen.

De un segundo a otro, el domingo mismo -por twitter y facebook-, la sociedad se organizo para empezar a ayudar. Caímos de casualidad ayer en una universidad donde se recolectaba y ordenaba ropa, alimentos, remedios, zapatos, etc.. Más allá de los saqueos, hay gente que se saca hasta las zapatillas que lleva puestas con tal de poder dar una mano.

Y esto no lo vimos por televisión, lo vivimos en persona.

Acá en Santiago, sin necesidad de ir muy lejos, hay miles de lugares donde ayudar, ofreciendo un poco de nuestro tiempo o a través de donaciones. Sirve mucho, reconforta, y ayuda a olvidar. Es algo que llena el alma, ojala pudieran trasmitirlo, porque en medio de tanta desgracia también se puede ser feliz.

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Rescatadas con vida 79 personas de un edificio derrumbado por el seísmo de Chile

Aún quedan seis desaparecidas. Los cuerpos de rescate aceleran la búsqueda de supervivientes

La esperanza supera a la desesperación en Chile. Los cuerpos de rescate han logrado sacar con vida a 79 personas de entre los escombros del edificio que se derrumbó por completo en Concepción a consecuencia del terremoto magnitud 8,8 que sacudió el centro y sur del país el sábado pasado. El comandante de Bomberos Juan Carlos Subercaseaux ha informado de que apenas unas seis personas se encuentran desaparecidas, las cuales se podrían encontrar en los 20 apartamentos que faltan por revisar del edificio de 15 plantas que quedó reducido a escombros.

"Temíamos que un centenar de personas hubieran muerto al desplomarse el edificio, pero gracias a Dios el número es mucho menor", ha dicho Subercaseaux, al detallar que sólo han encontrados siete cadáveres. El edificio Alto Río de Concepción ha sido uno de los inmuebles más afectados por el llamado "megaterremoto" y el posterior tsunami que desató y que se han cobrado la vida de 800 personas en Chile.

Las labores de búsqueda de supervivientes del terremoto continúan mientras siguen registrándose réplicas. Un temblor de magnitud 5,1 ha sacudido esta madrugada cuatro regiones del centro y norte de Chile. Según el Servicio de Geología de Estados Unidos, el epicentro del sismo se localizó bajo el mar, a 70 kilómetros de profundidad, frente a las costas de Valparaíso. Desde que se registró el terremoto de magnitud 8,8 el sábado pasado en la madrugada, se han registrado cerca de 200 réplicas, la mitad de ellas de magnitudes superiores a cinco. Según los expertos, la situación se mantendrá al menos durante unos dos meses.

La cifra de muertos posiblemente aumentará, pues algunos informes indican que el número de desaparecidos llega hasta 500 sólo en Constitución, la ciudad hasta ahora más azotada por tres tsunamis, con olas de 10 metros. Constitución, con una población de casi 40.000 habitantes, concentra casi la mitad de la cifra oficial de fallecidos.

Las autoridades han advertido de que los desaparecidos podrían haber huido en busca de la seguridad y no han podido comunicarse con sus familiares por el daño que sufrieron las líneas telefónicas. Oficialmente, el Gobierno indica que la cifra de desaparecidos llega a 19, basado en casos específicos que han sido informados a la policía.

Saqueos controlados

Tras varios días de saqueos y violencia, las fuerzas de seguridad han logrado el control de la golpeada Concepción. Aún está vigente el toque de queda de 18 horas bajo la celosa vigilancia de unos 14.000 soldados que patrullan las calles para mantener el orden y la distribución apropiada de agua y alimentos. La alcaldesa de Concepción, Jacqueline Van Rysselbergher, ha destacado que "la situación se calmó gracias a la organización de los vecinos, algunos incluso con armas".

La presidenta Michelle Bachelet ha asegurado hoy a la población que no hay ni habrá escasez de alimentos ni combustible. El Gobierno de Bachelet, a punto de entregar el poder a su sucesor, Sebastián Piñera, se ha visto contra las cuerdas por las críticas de que la falta de aviso del tsunami generó más muertes que el mismo seísmo.

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Curicó, la ciudad que se organizó para evitar el caos

Los habitantes montaron oficinas en la plaza central, administran la ayuda y crearon una radio para localizar gente

BBC Mundo (Enviada especial)

CURICO.- En la plaza central de Curicó hay rastros del pasado, el presente y el futuro. Un pasado que queda sólo unos días atrás, cuando todo Chile sintió el peor terremoto de los últimos 50 años. Un presente de carpas y ciudadanos en alerta, muchos de ellos aguardando pacientemente en fila para que alguien les diga cómo será su mañana.

Un 90% de los edificios de adobe de esta ciudad apacible y de techos bajos en el centro del país se ha perdido para siempre: algunos han colapsado con los 8,8 grados en la escala Richter que registró el sismo del sábado, y sobre los que quedan en pie -frentes descascarados, ladrillos de tierra deformes a la vista- pesa una orden de demolición inminente.

"Se están preparando los decretos para derrumbar lo que ha quedado, estamos haciendo el catastro y llevamos unas 1000 viviendas, pero no tenemos el relevamiento de las zonas rurales. Por lo pronto sabemos que nos hemos quedado sin el casco antiguo", dice a BBC Mundo el secretario de la alcaldía, Manuel Castillo.

Sobre la plaza, las oficinas de un periódico centenario se vieron aplastando al vehículo estacionado, solitario, en la puerta. Más allá, la iglesia de San Francisco, alzada en el año 1700, es hoy una montaña amenazante de escombros blancos, con trozos de yeso de colores asomando aquí y allá: santos hechos trizas.

Caminar por el centro, por las calles clausuradas con cintas plásticas y carabineros de guardia, obliga a esquivar cúpulas volteadas, balcones en trozos, marquesinas por mitades. Hacer equilibrio en aceras abiertas como gargantas, que pasan frente a negocios de persianas bajas, casas sin luz, el sonido de las alarmas que se activaron a causa del temblor y suenan incesantes.

Curicó está emplazada en la región del Maule, la que -según los relevamientos- ha sido la más damnificada por el terremoto. Llegar hasta aquí es comenzar a entender la dimensión de la tragedia, que por ahora ha dejado 723 víctimas fatales y centenares de desaparecidos, aunque autoridades y ciudadanos presienten que el balance final arrojará cifras mucho mayores.

Aunque lamentan la pérdida del patrimonio histórico, las autoridades locales tienen delante otras urgencias: las de proveer viviendas a muchos de los 130.000 habitantes de esta ciudad.

"Vengo a dar la noticia de que nuestra casa quedó inhabitable, con techos y murallas por el suelo. Vivía allí con mi abuelo y con mi tío inválido y ahora nos mudamos a lo de unos tíos. Quién sabe cuándo tendremos casa otra vez", dice Rodrigo Espinosa, mientras hace fila para reportarse ante los responsables del catastro de la municipalidad.

Por el momento, el gobierno local dio albergue de emergencia en gimnasios, mientras se estudia cómo será el plan de ayuda a largo plazo. Subsidios es la palabra que repiten todos. Los que aspiran a ellos, porque la naturaleza los dejó sin nada. Los que tienen la responsabilidad de entregarlos, sabiendo que el terremoto sacudirá durante por muchos meses las finanzas locales.

"Necesitamos recursos del gobierno central para hacer frente a lo que viene, eso es lo que pedimos. La situación en Curicó es trágica, no es posible que la gente se pueda recuperar de esta situación. Será una tarea de años, y no podemos hacerla solos", reclama ante BBC Mundo el alcalde, Hugo Rey Martínez.

Pero nadie parece estar solo en Curicó. La plaza es la sede de asambleas ciudadanas que contrasta con los negocios dormidos y las calles tapiadas. Nadie debate. Todos conversan del único asunto.

Mientras en la más sureña ciudad de Concepción suceden los saqueos, los habitantes de Curicó parecen decididos a no dejarse vencer por la crisis que abrió la catástrofe. Mudaron escritorios macizos de madera e improvisaron oficinas a la intemperie para atender reclamos y denuncias. Así, bajo unos toldos, acopian donaciones.

"Algunas personas no ayudan, pero la mayoría está pendiente y se preocupa de preguntar qué es lo que hace falta. Llegó gente llorando al albergue porque perdió sus cosas, y uno les tiene que explicar que perdieron sus cosas y no su vida, tenemos la vida y eso es lo importante ¿o no?", pregunta Estéfany Pérez, una niña de apenas 13 años.

Sobre la calle todos comparten los enchufes para cargar sus celulares, ahora que por fin se restableció poco más de la mitad del servicio eléctrico de la ciudad.

Con voz cansada, los locutores transmiten sin pausa. Improvisaron una radio de campaña, bajo unos toldos, que funciona como punto de contacto. Ofrecen camiones de vecinos solidarios, saben cuál es la farmacia que aún vende medicamentos y piden prudencia para transitar calles en emergencia.

Desde otro punto de la ciudad parte una caravana de asistencia a la costa: un convoy de 15 vehículos con agua y alimentos, expertos en salud, asistentes sociales y donaciones. Todos coinciden en que ellos tuvieron suerte. Lo peor está más allá. Cerca de la costa, en ciudades que fueron barridas por las olas que generó el temblor y donde aún hay miles de pobladores incomunicados.

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Argentina: Las lecciones de Chile

El 27 de febrero de 1952, cuando ernesto “che” guevara no era un mito sino apenas un estudiante de medicina de 23 años que quería recorrer América del Sur en moto, pasó la primera de las que serían tres noches en la sede de los bomberos voluntarios de Los Ángeles, una localidad ubicada 500 kilómetros al sur de Santiago de Chile y 130 kilómetros al sudeste de Concepción. Junto a su amigo Alberto Granado, Guevara llegó a compartir la rutina del cuartel. Es por eso que ante los ojos que ordenan el pasado, escribiría luego en sus “Notas de viaje: diarios de motocicleta”: “No aparece en representación simbólica del pueblo otra cosa que las furiosas llamas de un incendio”. Exactamente 58 años después, en la madrugada de otro 27 de febrero, la ciudad donde hoy viven casi 170.000 sobrevivientes devino ante los ojos la representación simbólica de la desolación.

Como gran parte de la región del Biobío, de la que forma parte, así como en las del Maule y la metropolitana, Los Ángeles se vio sacudida por uno de los cinco sismos (en este caso, un maremoto frente a las costas) más intensos que se registraron en el mundo desde 1900. “Fue horrible: mi casa se movía como un bote”, confía a News-week Gloria Garcés Parra, una estudiante de 20 años. “Dicen que duró dos minutos, pero a mí me parecieron una eternidad”. Se desplomaron paredes y tiendas; se agrietaron rutas y avenidas; se resquebrajaron puentes; estallaron vidrieras y ventanas. Más al oeste, olas gigantes arrasaban islas y localidades costeras.

También, a partir de ese momento, se empezaron a esparcir como esquirlas los números del espanto. Hasta el martes 2 de marzo se sabía que había muerto en Los Ángeles una docena de personas, según informó Carabineros, pero se temía que la cifra aumentara con el correr de las horas. Las víctimas fatales confirmadas en todo Chile ya casi alcanzaban las 800, pero los desaparecidos seguían siendo cientos, si no miles. Los damnificados eran más de dos millones. Las pérdidas económicas, estimadas, como mínimo, en US$ 30.000 millones. Y en las calles había 17.000 militares que intentaban hacer frente a los saqueos entre los escombros de Concepción y otras ciudades afectadas. “Esto es peor que una película de Spielberg sobre el fin del mundo”, destacó un joven de Talcahuano.

Los terremotos intensos siembran angustia, indefensión, desconcierto y muerte. Tras atravesar un sismo en Concepción en 1835, Charles Darwin escribió azorado que la Tierra, el emblema mismo de la solidez, se había movido bajo sus pies como un fluido. “Es un segundo nuestra mente ha creado la extraña idea de inseguridad que horas de reflexión no habrían producido”, agregó.

Esta vez, el sismo en Chile habría liberado en su epicentro hasta 50 gigatones de energía, el equivalente a la fuerza explosiva de tres millones de bombas atómicas, o casi el doble del consumo energético global en un año. Las comparaciones son inevitables. El de Chile resultó ser de 300 a 500 veces más potente que el movimiento telúrico que causó 230.000 muertes en Haití el 12 de enero y tuvo una “zona de ruptura” diez veces más larga, pero la devastación y la cantidad de víctimas fatales fueron mucho menores. Los expertos puntualizan algunas razones obvias: la edificación y la red de infraestructura de servicios en el país trasandino es mucho más sólida que la haitiana. Un dicho popular entre los sismólogos es que “los terremotos no matan gente, sino las construcciones”. Las casas y departamentos en Chile están diseñadas con materiales que contemplan la resistencia antisísmica. De hecho, muchas de las viviendas en las zonas afectadas se movieron, inclinaron y agitaron como un flan. Estantes, cuadros, vajilla y veladores volaron por el aire. El ministro de Gobierno de Mendoza, Mario Adaro, de paso por Viña del Mar, contó en Página/12 que mantuvo a sus hijas alejadas de la ventana del edificio donde se alojaba porque “oscilaba tanto que creía que podían caerse por ahí”. Sin embargo, más allá de las grietas, hubo una proporción relativamente baja de colapsos o derrumbes letales.

El comportamiento de las estructuras, a priori, fue muy bueno, confirma José Luis Bustos, ingeniero del Instituto de Investigaciones Antisísmicas “Aldo Bruschi” de la Universidad Nacional de San Juan. “Si las construcciones no hubieran estado preparadas, las consecuencias hubieran sido desastrosas”, agrega a Newsweek. Por otra parte, la existencia de edificios enteros pero inclinados podría reflejar fallas del suelo (cuyo comportamiento puede variar si hubo lluvias en días previos) más que deficiencias de diseño o construcción.

La segunda razón es que, a diferencia de Haití, cuyo último sismo había sido 240 años atrás, Chile está acostumbrado a los terremotos y tiene lo que los expertos en preparación de desastres denominan “conciencia sísmica”. Chile es un “criadero de terremotos”, graficó la geofísica Ross Stein, del Centro Nacional de Información de Terremotos del Servicio Geológico de Estados Unidos. El país se ubica en los bordes de dos placas tectónicas en fricción, la de Nazca y la Sudamericana. Atravesó 13 eventos de más de 7 grados en la escala de Richter en los últimos 30 años, tiene en promedio un sismo de más de 8 grados por década y también sufrió el terremoto más grande jamás registrado: uno de 9,5 grados, en Valdivia, en 1960. Esa catástrofe causó 1.655 muertos y originó un tsunami que mató a otros dos centenares de personas en Hawai, Japón y Filipinas, pero también sirvió para incentivar las previsiones antisísmicas y la industria misma de la construcción, que pasó de mover unos pocos puntos del PBI chileno en 1960 a un ocho por ciento en 1970.

Al igual que el terremoto de Haití, la tragedia de Chile recuerda la importancia de extremar las medidas de prevención edilicia y preparar planes de respuesta en las áreas de mayor riesgo sísmico. Si bien el momento exacto de un terremoto todavía no puede ser previsto con suficiente antelación, como empieza a hacerse con los tsunamis, sí se reconocen las áreas de riesgo, y hasta se puede aproximar la magnitud del temblor. En junio de 2009, sismólogos chilenos junto a colegas de Francia y Bulgaria anunciaron en la revista Physics of the Earth and Planetary Interiors que en el peor de los escenarios, el área Concepción-Constitución (un pequeño poblado costero que fue arrasado por el terremoto y el posterior tsunami) tenía el potencial de un terremoto por subducción de 8 a 8,5 grados “en un futuro cercano”. Pero el paper sólo fue leído por expertos en geología y, a los fines prácticos, tampoco podría haberse usado para precipitar un éxodo masivo preventivo. “Un futuro cercano”, en el lenguaje científico, puede significar meses pero también varios años o hasta una década. Y siempre existe un margen de incertidumbre que rodea el resultado de los cálculos.

Chile y Haití, en última instancia, también orientan sobre lo terrible que puede resultar un sismo en ciudades vulnerables y superpobladas. En el mundo en desarrollo, refleja un artículo reciente de Andrew Revkin en The New York Times, se calcula que un terremoto podría matar en Teherán a un millón de personas, o en Estambul, de 30.000 a 40.000. Otras ciudades en riesgo son Karachi (Pakistán), Lima (Perú) y Katmandú (Nepal). El desafío es reemplazar estructuras precarias por otras resistentes a los espasmos de la tierra, tan repentinos como inevitables. Como advierten algunos sismólogos, cuando a mediados del siglo haya 2.000 millones más de personas en zonas urbanas, las viviendas pueden convertirse en armas de destrucción masiva.

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Los peruanos damnificados en Chile no quieren retornar al Perú

Nota: Mientras en Perú los analistas y periodistas sueñan con ver a Chile de rodillas, sus connacionales en Chile saben que tienen más futuro en Chile, luego del quinto terremoto más fuerte de la historia, que en Perú.. Creo que eso lo dice todo.

Embajador Carlos Pareja indicó que por trabajo y la educación de sus hijos los peruanos permanecerán en Chile. Estimó que hasta 90 compatriotas llegarían repatriados al Perú.

El embajador peruano en Santiago de Chile, Carlos Pareja, afirmó que "no todos los peruanos damnificados quieren retornar" al país y estimó que hasta 90 compatriotas serían los que vendrían al Perú.

Explicó en RPP que pese a estar durmiendo en la intemperie por el peligro que representan sus viviendas por colapsar, los connacionales prefieren permanecer en Chile porque allí tienen trabajo y sus hijos asisten a colegios de ese país.

"Tampoco en Santiago, donde está el 85% de la población peruana, la situación es caótica", agregó.

Pareja señaló que se está empadronando a la población peruana, aunque falta saber la cifra oficial de compatriotas en la Concepción, una de las zonas más afectadas por el terremoto.

Dijo que buscan asegurar que los verdaderos afectados y quienes más necesitan sean los que reciban el bono de 300 dólares anunciado por el Gobierno.

Respecto a los saqueos que se han suscitado en Chile, sostuvo que esto se debió a un "fuerte impacto psicológico" de la población tras la catástrofe, que no fue previsto por el gobierno del país sureño.

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Ranking FIFA: Chile se acerca al Top 10

La selección nacional de fútbol de Chile se ubicó en el puesto 14 del ranking que mensualmente entrega la FIFA. El equipo de todos se colocó en el cuarto puesto sudamericano detrás de Brasil y Argentina.

Una nueva importante alza vivió la selección nacional de fútbol en el ranking que mensualmente entrega la FIFA, ya que el equipo nacional ascendió del lugar 16º al 14º en el listado correspondiente a febrero.

El conjunto adiestrado por Marcelo Bielsa consiguió 971 puntos, que lo sitúan en el tercer lugar del concierto sudamericano detrás de Brasil (2º) y Argentina (9º).

Mientras que Suiza y Honduras, ambos rivales de la Roja en el Mundial, se sitúan en el lugar 16º y 35º respectivamente.

Por su parte, España, otro de los equipos que enfrentará Chile en Sudáfrica, apareció en el primer lugar con 1.642 unidades.

CLASIFICACIÓN

1. España 1642 puntos
2. Brasil 1594
3. Holanda 1324
4. Italia 1226
5. Alemania 1208
6. Portugal 1201
7. Francia 117
8 Inglaterra 1109
9. Argentina 1087
10. Grecia 1074
11. Croacia 1050
12. Rusia 1042
13. Serbia 980
14. Chile 971
15. México 968.

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Codelco: Exportación de cobre en Chile es normal tras terremoto

La estatal chilena Codelco, la mayor productora de cobre del mundo, dijo el miércoles que sus exportaciones se realizan con normalidad tras el poderoso sismo que sacudió al país sudamericano.

Un funcionario de Codelco [CODEL.UL], que pidió no ser nombrado, dijo que la empresa recibía electricidad en forma estable en sus minas.

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La solidaridad puede ayudar a que Chile prevalezca

por Ariel Dorfman

Fue hace casi 50 años atrás cuando me tocó mi primer terremoto, el que todavía me causa pesadillas.

Me encontraba, ese 22 de mayo de 1960, presenciando un partido de fútbol en el Estadio Nacional en Santiago de Chile cuando se oyó un ruido ensordecedor y, de pronto, así como así, desaparecieron las montañas. No exagero: el estadio comenzó a mecerse como si fuera una cuna y se levantó un extremo en el aire, borrando de mis ojos la cordillera de los Andes. Por suerte, en unos segundos volvieron a aparecer las montañas y las graderías recobraron alguna mínima estabilidad. En la cancha algunos jugadores socarrones siguieron tratando de darle a la pelota y meter un gol avieso, pero ellos rebotaban más que el balón, así que el árbitro, de bruces en el suelo, dio por finalizado el encuentro deportivo. Era que no: acabábamos de pasar por una actividad sísmica de 9.6 en la escala de Richter, la de mayor magnitud registrada hasta ese instante por los sismógrafos.

No tardamos en saber que el epicentro había sido unos seiscientos y tantos kilómetros al sur de Santiago y que la devastación era masiva. Tal vez peor que la convulsión de la tierra misma, que había arrasado con pueblos enteros, inmolando a miles de inocentes, fue la marejada que barrió nuestra costa. Viajé a esa región unos meses después y vi con mis propios ojos los mástiles de navíos hundidos en el río Valdivia a una larga distancia del mar y los restos de los colosales altos hornos de Corral que, en vez de fundir metales ahora mostraban sus torsos agobiados por las aguas invasoras. Y supe también del sufrimiento y el terror. De boca de los sobrevivientes, escuché de hombres, mujeres, pequeños que, huyendo hacia los cerros, habían sido succionados por el tsunami mar adentro como si fuesen retazos de madera.

Todo esto lo recuerdo ahora, décadas más tarde, mientras miro, esta vez desde lejos, esta vez desde la seguridad de mi hogar en Estados Unidos, otro terremoto voraz que ha querido desbaratar mi país. Recuerdo lo que siempre hemos llamado el gran terremoto de 1960 como una manera de ofrecerme alguna perspectiva histórica sobre este último y nuevo seísmo, a ver si esto me ayuda a descubrir algún posible sentido a lo que nos acaba de ocurrir.

Es obsceno comparar cataclismos como si fueran competidores en un concurso de horrores -éste costó tantos billones, estotro tantas vidas- y, sin embargo, es posible que medir lo que ha cambiado en Chile durante el medio siglo que transcurre entre estos dos desastres mayores pueda contribuir a responder la pregunta más urgente del momento: ¿y ahora, qué va a pasar?Chile es hoy un país significativamente más próspero de lo que era hace 50 años. Su economía se considera la más dinámica y avanzada de América Latina, si bien sigue afligida por una desigualdad en la distribución del ingreso que es tan abismal como vergonzante. Esta relativa afluencia de Chile (con un PIB per cápita casi 15 veces más que en 1960) nos deja mejor equipados para enfrentar la catástrofe actual, ya que tenemos recursos humanos y científicos que no podríamos ni haber soñado antaño, hasta el punto de que nuestra maravillosa presidenta saliente, Michelle Bachelet, inicialmente informó a la comunidad internacional que el país no iba a requerir asistencia extranjera (una posición que llegó a modificar, de manera que ya está empezando a llegar ayuda desde afuera). Paradójicamente, tales avances de Chile en su tecnología, su abundancia de bienes materiales, sus múltiples pasos a nivel, su enorme flota de aviones y autos, su plenitud de altos edificios, deja al país y a sus ciudadanos extrañamente vulnerables y hasta desamparados. Mientras más carreteras se tiene, más fracturas puede sufrir el pavimento.

Y esta riqueza, por lo demás, no se ha acumulado sin severas consecuencias sociales y hasta morales. En 1960, una nación desmembrada logró aunarse para emprender juntos la tarea de la restauración. Yo me pasé las semanas después del terremoto ayudando a recoger dinero, víveres, frazadas, colchones, que fueron enviados al sur con caravanas de entusiastas estudiantes y voluntarios (entre ellos iba mi futura esposa, Angélica, que se pasó un mes reconstruyendo viviendas en el pueblo de Nacimiento). Fue una lección de solidaridad que nunca he olvidado: aquellos que menos poseían fueron los que más dieron, más se preocuparon, más se sacrificaron por sus compatriotas malheridos. Si Chile hoy es más opulento, también se ha vuelto una sociedad más egocéntrica e individualista donde, en vez de una visión de justicia social para todos, la ciudadanía se dedica, en su mayoría, a consumir en forma desenfrenada, lo que acarrea, por lo demás, un estrés y deterioro psíquico considerable en la población.

Como todo infortunio descomunal, la tragedia reciente de Chile puede entenderse como una prueba, una oportunidad para preguntarnos quiénes somos de verdad, lo que de veras importa en cuanto vayamos llevando a cabo la reparación, no sólo de nuestros hospitales derribados y autorrutas cortadas y huesos molidos, sino también de nuestra precaria identidad.

Creo que las fuentes más profundas de solidaridad que presencié durante el terremoto de 1960 todavía se encuentran fluyendo adentro de la amplia mayoría de los chilenos, y han de constituir el semillero desde el cual van a brotar los esfuerzos más duraderos y relevantes para levantar a nuestro país de su actual desolación, el motivo por el cual habremos tal vez de prevalecer una vez más, como en tantas contingencias pasadas, contra las fuerzas ciegas y roncas de la naturaleza.

Hace 50 años atrás, el pueblo de Chile halló un modo de sobrevivir a la muerte y al quebranto, y tengo la esperanza de que en esta ocasión triste también podremos, con dolor y con duelo y hasta, sí, con alegría, volver a llevar a cabo de nuevo aquella hazaña que nos necesita a todos.

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Los muertos por el terremoto en Chile aumentan a 799

Los muertos causados por el terremoto que el pasado sábado devastó varias regiones del centro y sur de Chile han sido cifrados en 799, según los últimos datos ofrecidos hoy la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi).

La mayor cantidad de fallecidos corresponde a la región del Maule, con 587, mientras en la región del Bío Bío son 92; 48 en O'Higgins, 38 en la Región Metropolitana de Santiago; 20 en Valparaíso y catorce en la región de La Araucanía, a 670 kilómetros al sur de la capital, precisó el organismo.

En Concepción, a 515 kilómetros de Santiago y una de las más afectadas por el sismo, continuará hasta el mediodía de este miércoles (15.00 GMT) el toque de queda que comenzó a las 18.00 del martes (21.00 GMT).

La medida, cuya extensión se ha ampliado, se adoptó para contener los saqueos y otros actos vandálicos ocurridos el fin de semana y según informes preliminares de las autoridades, la jornada fue la pasada noche y madrugada, "tranquila" y permitió la distribución de ayuda a los damnificados y el abastecimiento del comercio.

En las regiones del Maule y Bío Bío, las más afectadas por la catástrofe están desplegados 10.000 efectivos de las Fuerzas Armadas, señaló la Onemi, que precisó que tres buques de la Marina recorren el litoral de la zona afectada con 1.200 toneladas de ayuda y cincuenta aeronaves militares operan como puente aéreo en el transporte de víveres.

Añadió que ya hay hospitales de campaña en Talca, Rancagua, Curanilahue y puestos de atención médica en Constitución y Chillán, mientras otros cuatro hospitales de campaña serán enviados en las próximas horas a las zonas afectadas.

También operan una docena de camiones cisterna de 27.000 litros de capacidad cada uno en distintas localidades, establecidos en sitios estratégicos como nodrizas para abastecer carros bomba que distribuyen agua en sectores de difícil acceso.

Además de los organismos oficiales, instituciones como al Cruz Roja y diversas ONG y organizaciones sociales han comenzado a recolectar y distribuir ayuda a los damnificados.

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martes, marzo 02, 2010

Interrumpen tránsito en Irarrazabal con Suecia por riesgo de colapso de edificio


El Emerald de avenida Irrarázaval quedó con serios daños, sumándose a la lista de edificios prácticamente nuevos que colapsaron con el terremoto del sábado.

En horas de esta tarde los habitantes del edificio Emerald, de la inmobiliaria Paz en Ñuñoa, comenzaron la evacuación productos de los daños estructurales que dejó el terremoto del sábado último en el inmueble.

El edificio, una torre de 19 pisos, se encuentra en Avenida Irarrázaval 2931 y sufre una serie inclinación en la zona del subterráneo.

Tras una reunión en la municipalidad, y una inspección a la estructura, los habitantes iniciaron el retiro de sus pertenencias, en un proceso supervisado por Carabineros, y que ha obligado también al corte del tránsito por calles de Dublé Almeyda y avenida Irarrázaval.

Hasta ayer, el director de Paz Corp S.A., Ricardo Paz, defendía el Emerald de su escasa resistencia sísmica, señalando que de los 120 proyectos de la inmobiliaria, sólo éste resultó con daños. Sin embargo, planteaba que “en nuestra primera evaluación, este edificio tiene solución”, según dijo a La Segunda.

Como medidas de prevención, Carabineros pidió también la evacuación de los edificios que están al costado del inmueble afectado.

Los problemas del Emerald también han pasado la cuenta a Paz. Sus acciones se desplomaron ayer un 9,44% en la primera sesión de la Bolsa tras el terremoto del sábado. Este martes cerró nuevamente con una baja, pero esta vez de -1,56 %

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Número de muertos producto del terremoto asciende a 795 en el país

Así lo informó la Presidenta Michelle Bachelet, de visita en Curicó. La región con mayor cantidad de víctimas fatales es la Séptima, con 586.

La Presidenta Michelle Bachelet informó que ascendió a 795 el número de fallecidos en el país producto del terremoto que afectó a la zona centro sur el sábado pasado.

La región que presenta la mayor cantidad de víctimas fatales es la Séptima, donde la cifra llega a 586; seguida por la Octava, con 92; la Sexta, con 48; la Región Metropolitana 38; de Valparaíso, con 18; y La Araucanía, con 13 fallecidos.

"Tenemos una actualización (de la Onemi), que yo acabo de reactualizar con un dato que me dio el intendente. Nosotros en este momento nos estamos acercando a los 800 fallecidos (...) en Maule me acaban de informar que subió en 32 más la cifra, estamos en 586", informó la Mandataria.

Indicó que "sin duda que ésta es la región que ha tenido la devastación mayor como consecuencia de este terremoto" y reconoció que "sabemos que las cifras van a aumentar, así que estamos trabajando".

Pidió paciencia a los afectados

La Presidenta Michelle Bachelet emitió estas declaraciones en Curicó, una de las ciudades afectadas por el terremoto en la Región del Maule, donde visitó el hospital de campaña, siendo recibida con aplausos y gestos de apoyo, pero también con gritos de ayuda por parte de la población.

En la oportunidad, el alcalde de Curicó, Hugo Rey (UDI), le expresó que "con su presencia, nos da mucha más fuerza para salir adelante".

Luego, en diálogo con las personas, la Mandataria les pidió "paciencia". "¡Hay que tener paciencia! (...) Compresión, esto ha pasado en seis regiones de Chile. Hay otros que están igual o más mal. Estamos trabajando", señaló.

Les informó además que ya llegó una fragata con ayuda a los habitantes de Iloca, una de las localidades afectadas por el tsunami en esa región.

Debido a los daños que presenta el hospital de Curicó, se suspendieron todas las horas ambulatorias y la entrega de remedios. Actualmente, el hospital de campaña cuenta con 30 camas, pero se espera la llegada de otro hospital desde Argentina.

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Médicos que ayudaron en Haití acusan ser excluidos de labores de rescate en Chile

Tras el terremoto, en equipo de 10 profesionales y técnicos del SAMU se presentó ante el Ministerio de Salud para asistir a los damnificados, sin embargo, las autoridades rechazaron la ayuda.

Impotente. Así se siente un grupo de experimentados médicos y paramédicos del Servicio de Ayuda Médica de Urgencia (SAMU) –quienes colaboraron en Haití- tras recibir un 'no' como respuesta cuando se ofrecieron para ir en ayuda de las víctimas del terremoto que devastó a la zona centro sur del país.

Tras la tragedia, el equipo de 10 personas se contactó inmediatamente con el Ministerio de Salud, para prestar su colaboración, luego de la experiencia adquirida en Puerto Príncipe, donde trabajaron en similares condiciones, tras el terremoto que afectó a ese país, el 12 de enero.

El grupo liderado por el director del SAMU de la Región de Valparaíso, doctor Heriberto Pérez, viajó 48 horas después del terremoto de Haití y trabajó durante 10 días en ese país, en tratamientos de urgencia pre hospitalaria.

Sin embargo, hoy acusan que tras la tragedia en las regiones del Maule y Bío Bío, el Minsal no ha actuado con la misma celeridad, imposibilitándoles aplicar la experiencia ganada en Puerto Príncipe.

"Se nos dijo que no había necesidad de medicina pre hospitalaria, ni tampoco forma de llegar a Concepción o a la Séptima Región (...) Nos demoramos 30 horas en llegar a Haití y acá ya pasaron tres días", afirma uno de los integrantes del equipo, el doctor Michael Cassón,

Cassón asegura que la única explicación que tienen para entender que los excluyeran de las labores de ayuda, es la crítica que el SAMU realizó al ministerio tras la experiencia en Haití, la cual apuntó a las fallas de gestión y organización.

A modo de ejemplo, asegura que se enviaron toneladas de ayuda al país caribeño, pero privilegiando la cantidad por sobre la calidad. "Muchas cosas de las que llegaron no eran las que se necesitaban. Enviaron frazadas a un país que tiene como promedio 40 grados de temperatura y 90% de humedad. Nosotros criticamos mucho eso y por eso ahora nos apartaron", dice el médico.

"No hay otra explicación para no enviar al sur a un equipo que está especializando en rescate, que viene con una experiencia como la de Haití. Lo único que necesitamos es que un helicóptero nos deje en Dichato y nosotros empezamos a trabajar con nuestras propias ambulancias e infraestructura", afirma.

El grupo analiza la opción de acudir de todas maneras a la zona, aunque sería sólo como médicos voluntarios, sin el soporte de traslado, medicamentos ni logística que tendrían si es que fueran enviados como grupo SAMU.

"Es frustrante estar de brazos cruzados acá, teniendo los recursos, los conocimientos y la experiencia como para reaccionar ante una situación así", insiste.

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Tropas comienzan a detener a grupos de saqueadores

Gracias al despliegue de tropas, la prensa indica que la noche pasada fue tranquila en Concepción. No se ha denunciado nuevos saqueos en esa zona. ¿Qué ocurre en los poblados cercanos? No se saca nada con detener los robos en la ciudad, si estos inmorales se va a los pueblos cercanos.


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Fábricas del valle central prevén retomar mañana algo de normalidad

Salvo por la congestión vehicular del masivo éxodo proveniente desde la zona de la catástrofe, con destino a la capital, la zona centro sur de Chile es un pueblo fantasma.

Pocos vehículos circulan hacia el sur de Santiago y los pueblos entre la Región Metropolitana y la zona del Maule están con sus habitantes en sus casas, realizando labores de reconstrucción de las devastadas ciudades.

Dentro de este panorama, lo más significativo es la soledad en las principales fábricas de la zona. El llamado granero de Chile, la región que surte de granos y frutas al resto del país está, literalmente, paralizado.

Las principales exportadoras de frutas de la Región de O"Higgins están con sus cortinas cerradas. Los cortes de luz y el inconstante servicio de agua potable ha hecho que los jefes de planta hayan tomado la determinacion de posponer el inicio de actividades hasta, al menos, mañana miércoles.

Curicó en el suelo

Curicó ha sido la ciudad, junto con Talca, más azotada por el terremoto. Se mueve a menos de media máquina. Durante la jornada de este lunes, las principales empresas, como Tucapel, Alimentos Suazo o Concha y Toro, dedicaron el tiempo a labores de limpieza y de conteos de daños.

En Alimentos Suazo, a dos cuadras de la destruida iglesia de San Francisco, han debido remover los escombros en el edificio de administración. En la planta productiva, la cual emana 50.000 toneladas de harina y pastas por año y donde trabajan 180 personas, esperan volver a la normalidad mañana. La razón del retraso en las faenas tiene relación con los cortes de luz que aún mantienen a Curicó en penumbras.

De todas maneras, en la fábrica reconocen que, pese a la detención de las faenas, en estos momentos la demanda por harina y pastas es tal, que estan liquidando todo el stock, en especial debido a los pedidos que reciben desde los supermercados de Concepción.

Algo similar ocurre en la planta de Nutripro (MasterDog), de propiedad de Tucapel, en la cual esperan volver a la normalidad este miércoles.

Se pierde el vino

Más al sur, en el valle de Lontué, no sólo la falta de energía eléctrica tiene a las fábricas paralizadas.

Las mayores viñas de la región, Concha y Toro y San Pedro de Lontué, no recibirán a sus trabajadores hasta el miércoles o jueves.

En San Pedro, donde trabajan 100 personas, los daños estructurales de esta planta, que produce 4 millones de litros anuales, serán removidos este martes.

Sin embargo, 6 kilómetros más al sur, en Molina -lugar con la mayoría de sus casas de adobe en el suelo- la gran planta de San Pedro, la cual abastece al mercado internacional con 40 millones de litros, vive momentos críticos.

Como reconocieron en el complejo productivo, las líneas de producción se vieron seriamente afectadas, como también gran cantidad de cubas de vino, por lo cual en la tarde de ayer los liquidadores de seguros visitarían la planta, para dimensionar las millonarias pérdidas.

Segun aseguraron en la fábrica, en esta temporada se debían contratar 800 trabajadores, pero estas circunstancias aún no hacen posible estimar cuando se iniciarán las labores.

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Demasiadas fallas inaceptables

Nota: Creo no equivocarme al calificar el manejo de la crisis por parte del gobierno, como un nuevo TRANSANTIAGO.

Una catástrofe como la que enfrentamos exige gran prudencia en los juicios. Chile fue reiteradamente elogiado por autoridades y medios extranjeros por su preparación en las horas iniciales tras el terremoto.

Y, sin duda, el país ha estado resistiendo en mejor pie que muchas otras naciones, incluso algunas desarrolladas: en el pasado no lejano, sismos de menor intensidad han causado estragos comparativamente mayores en Japón, y el huracán Katrina dejó en evidencia las deficiencias en la superpotencia estadounidense.

Probablemente, un sismo de 8,8 grados que alcanzara a la mitad más poblada de cualquier otro país de América latina habría tenido efectos aniquiladores, mientras que el nuestro, aunque malherido, ha seguido funcionando.

No obstante, precisamente porque Chile ha debido aprender de una larga y dolorosa experiencia en esta materia, el realismo exige registrar no sólo los logros, sino las deficiencias que habrá que corregir. Los últimos días dejaron de manifiesto no sólo el creciente número de víctimas, sino también la trágica enormidad de los daños. Pero, además, demasiadas insuficiencias y fallas como para que podamos sentirnos satisfechos.

Desde luego, resalta la evidencia de que el sistema oficial de comunicaciones, transmisión de instrucciones, envío de socorro y equipos especializados es insólitamente deficiente para el grado de avance de la tecnología.

Sin redes alternativas

Las autoridades no mostraron disponer de redes alternativas si colapsan los medios normales por una emergencia. De allí que la evaluación de la situación por el gobierno y diversas reacciones consiguientes fuesen lentas.

La muestra más grave de ello fue que la propia presidenta -tan justamente apreciada por su incansable preocupación ante la desgracia y la angustia de miles de chilenos- descartara prematuramente la posibilidad de maremotos, que sin embargo se produjeron y cobraron víctimas.

El ministro de Defensa imputó al día siguiente la equivocación a la armada, pero el hecho es que el sistema de alarma temprana no funcionó y que los ejercicios realizados en años recientes para preparar a la población no surtieron efecto. Todo lo anterior es inaceptable.

Igualmente incomprensible es que debieran aflorar saqueos para que el gobierno resolviera declarar el estado de catástrofe. No sorprende, en cambio, que otros servicios como los de salud o de gendarmería estén mostrando limitaciones que también se manifiestan en tiempos de normalidad.

Además, todo lo relativo a infraestructura y a vivienda requerirá una reevaluación severa cuando se recupere la normalidad.

Ahora, una enorme responsabilidad recae sobre los militares, que, en virtud de la declaración del estado de catástrofe, tienen bajo su dependencia inmediata a las regiones de Maule y Bío Bío.

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Chile desplegará 14.000 militares para distribuir la ayuda y evitar los saqueos

 Nota: El gobierno nos debe una explicación sobre el retraso con que se ordenó el despliegue de las tropas. La lentitud en la toma de la decisión, terminó por afectar la seguridad y hasta la imagen internacional de Chile. Las FFAA no están sólamente para resguardar nuestras fronteras, la Constitución dice que también deben resguardar la paz y el orden interno.


La presidenta chilena, Michelle Bachelet, anunció que este martes quedarán desplegados 14.000 militares en las dos zonas más dañadas por el terremoto del pasado sábado, los cuales se encargarán de la distribución de ayuda y la prevención de saqueos, contra los que ya se han formado grupos de defensa.

Los supervivientes del seísmo amanecieron este martes en pie de guerra, organizados en grupos armados de autodefensa, mientras patrullas militares recorrían las calles, comprobaron periodistas de la AFP.

En la ciudad de Concepción, epicentro de la región más golpeada, el toque de queda fue extendido hasta el mediodía local, ante los desbordes de decenas de miles de personas cercanas por el hambre y la sed, a los que se sumaron grupos de vándalos que robaban en tiendas televisores o computadoras.

La oscuridad por la falta de electricidad, llevó a los grupos de defensa vecinal a montar barricadas, y encender fogatas, para defenderse de eventuales grupos de saqueadores.

Al amanecer, mientras seguía vigente el toque de queda, muchos de los vecinos optaron por dormir un poco, quedando las calles casi desiertas, salvo algún vehiculo ocasional y las patrullas militares, comprobaron periodistas de la AFP. Imágenes de televisión tomadas en Talca mostraron un panorama similar.

Calles desérticas al amanecer, después de que los habitantes que pasaron la noche despierto y atrincherados en sus casas protegiendo las pocas cosas que le quedaron, pudieron retirarse a descansar. "Aquí están saqueando incluso hasta los cuarteles de bomberos", había denunciado este lunes el comandante de Bomberos de Concepción, Jaime Jara, dando cuenta de la dramática situación.

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ACLARACION: Este blog no es antiperuano ni nacionalista chileno. Este blog simplemente recopila y (a veces) comenta sobre artículos recopilados en la prensa nacional y mundial y que involucran a Chile. Si parece "cargado" hacia Perú, simplemente, es resultado de la publicación constante -y obsesiva- en ese país de artículos en que se relaciona a Chile. Así también, como ejemplo opuesto, no aparecen articulos argentinos, simplemente, porque en ese país no se publican notas frecuentes respecto Chile. Este blog también publica -de vez en cuando- artículos (peruanos o de medios internacionales) para desmitificar ciertas creencias peruanas -promovidas por medios de comunicación y políticos populistas de ese país- sobre que Perú ha superado el desarrollo chileno, lo que es usado en ese país para asegurar que Chile envidia a Perú y que por eso buscaría perjudicarlo. Es decir, se usa el mito de la superación peruana y la envidia, para incitar el odio antichileno en Perú.