Albertina Cortesi, ganadera sin hijos de la sureña ciudad de Temuco, dejó sólo 40.000 dólares a cuatro familiares cercanos, mientras que a una comunidad jesuita le donó 8 millones de dólares.Santiago de Chile.- Una anciana chilena de 89 años heredó unos ocho millones de dólares a una institución de caridad jesuita en Chile, para la construcción de una universidad agrícola.
Albertina Cortesi, ganadera sin hijos de la sureña ciudad de Temuco, dejó sólo 40.000 dólares a cuatro familiares cercanos, algunos de los cuales buscan inmpugnar el testamento.
La entidad beneficiaria, el Hogar de Cristo, fue fundada por el santo chileno Alberto Hurtado y atiende al 20 por ciento de los indigentes en el país, un 0,7 por ciento de la población.
El testamento, que los familiares conocían, fue redactado en 1997, previo a que la mujer contrajera Alzheimer, por lo que fue declarada en octubre de 2008 interdicta, sin voluntad legal.
El Hogar de Cristo, que posee hospederías, funerarias y otras instituciones, debe resolver si acepta la herencia y sus condiciones.
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